lunes, 24 de abril de 2017

AQUÍ


Me quedo aquí,
vestido de algodón, lino y helechos,
lavando los recuerdos
con los sonidos de los antepasados,
convertido por azares del destino
en beduino extendido sobre alfombras verdes
hasta hacerse mi aposento de fortunas.

Aquí permanezco en mi quietud,
ato en el embarcadero de instantes serenos
la luz de muchas tardes,
echo cuentas con mis uñas recias,
y por veces me desnudo y me descalzo
o remuevo con mis viejos zuecos
la soñada tierra arada de mi juventud,
escurrida entre los dedos
cuando embadurnó con su saber
mis plantas de nómada aturdido.

Búscame si así lo quieres
aquí, donde me quedo,
en esta morada de parsimonia sustancial,
aceptando las rutinas
de mis días alternados de grises y brillantes,
aquí donde son miles los ríos,
millares las montañas,
millones los árboles,
donde las estrellas buscan el reflejo de la  mar,
aquí donde he olvidado
la añoranza primitiva del desierto.



sábado, 22 de abril de 2017

ENVUELTO EN TU CORRIENTE




En mi mente se dibujaba tu silueta,
entre nuestro nunca y nuestro ahora
estaba la fina línea de unos versos,
y buscaba describirte en un poema
sin haberme sido concedida
la virtud de las palabras.

Ahora que me envuelves con tu río,
que tus noches navegan en mis días,
tu voz crea en mi almohada
filigranas sonrientes que en sus vueltas
desnudan milímetro a milímetro
el destino de todos los minutos.

Con paso suave te acercas hacia mi,
suaves también se anuncian mis pisadas
camino de la oración de tu presencia,
mar que es la calma transparente
en la madurez de tus pupilas.

Y ofrecerte quiero el alma
acostada en la corteza de mi tierra,
mis dos manos ajadas para amarte,
y este vivo corazón
que es candela sin descanso..

Si se clava en nuestros centros el puñal
que haga que el amor verdezca
anunciaremos su arribada,
fundaremos con su destino la alegría
para que se haga la verdad
de un aleluya ensortijado,
cantaremos sin temor el dúo
de la fe de renacer
con arrugas en los ojos
envueltos en aroma de laureles.





























miércoles, 19 de abril de 2017

HOY TE ESCRIBO



Hoy redacto este mensaje
camuflado con la horma de unos versos
para contarte de toda la tortura
que en días grises amontoné en mis fauces,
de mis disculpas y culpas
trasladados en vida al refugio sombrío
de una choza de secas cañas.

Hoy desde la libertad te hablo
de aquellas veces que quemé las lanchas
con las que abordé islas negras
envuelto en el misterio de aprender,
convencido de que en la soberbia
se escondía la verdad,
con la travesía y el escozor perdidos
en la existencia salvaje
que por instantes pensé sentir
sobre mis lagos angustiosos.

Ahora sé que he de informarte
de la escuela que es mi habitación,
del saber de sentirme un ermitaño
en el momento en que sorbo frases
y remuevo mi árbol fértil
para ver que sus frutos se desprenden,
tras dejar en el correr del tiempo
todos los murmullos esclavos
que fueron mi difusa propiedad.

Termino esta misiva
confirmado en el saber que nada tengo,
que no le exijo a los demás su coherencia,
y que todos poseemos un archivo
donde ocultar contradicciones,
tal y como disperso de mi despensa
la memoria de la asfixia y del veneno
perdidos en el siroco desplazado
a la frontera y abandono de la nada
exhalada en las ascuas del pasado,
respirada en el rocío del presente.

martes, 18 de abril de 2017

EN LA PIEL Y EL ALMA

Si un día nuestras almas se encuentran,
si se encuentran nuestros cuerpos,
liberaré tu blusa del rigor del miedo,
y sin prisa ni pausa ni contar las horas
enredaremos nuestras bocas.

Haciendo hoguera de palabras y caricias.
trazaré caminos en tu espalda,
posaré mis labios en tu cuello,
acariciaré con mis dientes el rubor
de la llama que arderá en tus senos.

Jugaré sobre tu vientre
resbalando para alcanzar entre tu ombligo
la génesis de tu furor que nace,
cataré sin pudor la sal que guardas
en el sabor secreto de tu secreto paraíso.

Si un día nuestras almas lo disponen,
con el amor liberado en nuestro lecho,
te llamaré para que rices con tus manos
cada rincón de mi piel ajada,
entregado a las alas de tu voluntad,
reclamaré tus dedos para que sean
la libertad sobre mis poros,
y que urguen y esparzan en mis venas
el calor de tu presencia..

Y despacio alcanzaré tu templo,
despacio me entregaré,
hombre erguido y valiente hacia tus ansias,
despacio te entregarás,
enredando entre tus piernas mi constancia.

Urdiremos la conspiración de amarnos
reflejándose mis ojos en los tuyos,
tus ojos haciendo que los míos brillen,
y acoplados nos haremos uno,
fusión en un solo cuerpo
y una sola alma en movimiento,
rozándonos sin cesar lo más profundo
hasta alcanzar momento y tiempo
en que regale en tus entrañas
las gotas de mi amor y mi deseo.

Compartiremos después los mimos,
mis brazos alargándose en tus hombros,
tu cabeza apoyándose en mi pecho,
sobre la almohada del amor que empieza
con el sueño que nos llega,
en el abrazo de noches y de días
del camino nuevo.


domingo, 16 de abril de 2017

VIVAMOS


Vivamos donde cualquier vacío
se convierta en pupitre de nombres
grabados con un buril de punta roma,
leamos en ellos
la gerencia de los arrabales del alma.

Callemos cuando nos ordenen no hablar,
citemos los momentos
en los que la memoria nos demande
la catarata de una frase,
de una palabra.

Seamos el fortín de los gestos heredados,
el compendio de los cismas ciertos,
volemos bajo siguiendo el surco
de las olas que perecen,
amainemos en la dársena de nuestros puertos.

Construyamos barcos para nuestra fantasía
como un Noé contemporáneo,
redactemos cartas con destino y sin remite
con la tinta que olvidada en los cajones
calmará la sorna
del augur de los naufragios.

Calculemos el valor de cada sílaba
pesándola en una báscula de orfebre,
podemos la ilusión de los jardines
hasta verlos reverdecer con nuevas hojas,
reguemos huertos de clemencia
con los brazos entregados
al invierno inclemente.

Roguemos,
oremos,
por la plata de los días presentes,
por el óxido de aquéllos que se postran
a los pies de la locura.

Seamos por veces correa transmisora de fonemas,
otras la voz para los pinos,
alazanes que calcen herraduras de madera
fajándose en las lides
de la contienda de la paz de las ideas.

viernes, 14 de abril de 2017

ALGÚN DÍA


Un día cualquiera,
cuando no hablemos y vuelvas a leerme,
día claro en el que vuelvas a sentirme,
sabrás que soy
un hombre rústico disfrazado de retama,
adulto solo con el silencio en las venas
y andar dudoso.

Para entonces te hablaré
de mis tazas de café,
sorbidas con la intuición abierta en un diario
como el espejo en el que se refleja
la vanidad de nuestro refugio humano,
catarás el agridulce
que espanta el miedo en mis mañanas,
te diré el por qué de mi bandera solitaria,
la que aún ondea en mi mástil carcomido,
esperando que la entiendas
y de mi mano la extiendas
en las lindes de tu espacio.

Sabremos cuánto hemos cambiado,
sabrás de tantas idas y venidas a la nada
como libros de la escuela de nuestra libertad,
entenderás tus momentos de orgullo,
mis instantes de egoísmo
desinflados con tu voz.surtiendo arroyos
hasta apagar mi pesar.

Esperaré por ese día en que recuerdes
sentado en el mismo viejo banco,
contando pétalos e historias,
observando estampas de la infancia,
otra vez descalzo.













jueves, 13 de abril de 2017

MUJER DE CALLES HÚMEDAS


Quedan las estampas ciertas del plañir de tu pueblo,
la parábola inquieta de tu perfil
empapándose de las gotas voluntarias de tu lluvia,
tu propio llanto de meseta
dictándome razones para amarte
ante la mar rendida a nuestros pasos,
queda mi fuente abierta,
adivinada por ti
en las mañanas de aquel Julio adormecido.

Guardo de tus senderos rotos el perfume,
el equilibrio de tus tiempos
en la pléyade inocente de tu garganta,
guardo y encumbro tus lamentos,
la sugestión perfecta de lo imperfecto
en nuestros ojos agotados,
hebras que fueron unidad de dos orillas.

Dejo dentro de mí un altar para el recuerdo,
mil secretos guardados
acostados en mi lado cauto,
en la calidez de una estancia de mi alma,
prendido me quedo en una llama
que me ayude a seguir viéndote.

Verte como eres,
contemplarte como siempre quise hacerlo,
como la niña que creció involuntaria,
mujer alimentada de renuncias y jirones de tormentas,
amamantada en unos pechos secos,
dama de combustión y dolor en la mirada
para el duelo insistente de su selva,
mujer de acorde suave
cubierta con su capa cándida de historias,
mujer que siempre serás
niña y círculo generoso de tus calles húmedas.