sábado, 31 de diciembre de 2016

QUIZÁS ......


Quizá el vientre de la noche nos encuentre
abrigados en las sendas del invierno
bajo las llamas tibias
de una madrugada de farolas,
quizá con nuestros dientes
le demos un mordisco de infinito
a las auroras.

Quizá subamos escaleras que antaño le negamos
a las esbeltas noches
de la pasión no comprendida,
a aquellos días de la poesía de las bocas,
y a nuestros pies que hurgaron
el claroscuro errante
de los peldaños de nuestros despertares.

Quizá los años
harán de la vigilia en nuestros labios
una guarida libre para las frases libres,
un libro de páginas en blanco
que nuestra tinta cubra
como campos arados
por mil surcos invisibles.

Quizá pidamos
un tiempo honesto y apostado
entre las ruinas vivas
de mis montañas y tus llanos.






miércoles, 28 de diciembre de 2016

ADOBES ROTOS

Hachas enfermas talan olivares,
herencias del rencor cazan palomas,
decapitan con sus dagas vías de agonía,
señalan con cadenas y con sus sables
las puertas del vacío.

Embarcan temblando sobre un mar de vallas,
donde venden muerte,
a ancianos y niños de antorchas perdidas
y a adultos castrados por lentos verdugos
de astutas mentiras.

Arañas de lumbre incendian la nieve
con el combustible de la excusa oscura
de las torres necias.

Las plazas son nidos de plumas de espanto
donde vuelan cuervos defecando clavos
sobre aceras secas.

Gritan fariseos clamando venganza,
rasgan sus ropajes en duelos fingidos,
se enrocan en muecas.

Mercaderes ciegos afilan guadañas
grabadas en plata con el nombre casto
que ellos envenenan.

Entre los escombros medias lunas rojas
exprimen valientes los adobes rotos,
arrancan
las tejas que lloran.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

BESOS DE LLUVIAS


Llueven desde la claridad tus besos
deslizándose hacia mi tierra quejumbrosa,
asaltan tus aguas con pasión acequias,
palpita en la ciega rapidez de aromas
el milagro sorprendente que liberas
mientras disuelves en mi cuerpo
un cielo abierto que le reza a la tormenta.

Lloras como amor el amor que creas
regalando complaciente el nuevo barro
que tus fieles manos blancas moldearán
girando en el torno de mi alfar calmado,
buscando en el silencio dar firme forma
a las hormas que soportan viejos miedos
del torrente urgente de estos llantos.

Este día alcanzas a que el fuego alcance
a inflamar el aire con tu esparto,
aliento cálido que en mis hornos endurece
la labor que, con tu paciencia de artesana,
entregas para nuestra libertad escanciada,
este día en que la tierra con las aguas,
firmadas por el surco de tus uñas,
se hacen vida al calor de los incendios
que entre el fuego y la alegría de tus aires
nacen acercando en tu sonrisa
la distancia que rompía nuestra danza.













lunes, 21 de noviembre de 2016

DETENTE.....

Detén tu mano, hermano,
detén el odio y los lamentos,
detente aquí a mi lado,
siente que siento
tu conciencia en mí,
conscientes, frente a frente.

Detén tu espada,
frena ese rencor latente
que se esparce en nuestra mente,
que escupimos
golpeando e hiriendo a quien nos ama.

Comprende mis palabras
ocupando el espacio que me toca
en esta vida remota y heredada.

Ponte a mi vera,
acertemos los dos con la memoria
a aceptar que somos diferentes
sin vulnerar estos huecos de impaciencia
que no nos pertenecen.

Apoya tu mano, hermano,
aquí en mi hombro,
lucha conmigo,
hazte energía
que nos lance en la Unidad
cara a la vida.

viernes, 18 de noviembre de 2016

LAS PUERTAS DE MIS NOCHES


Alzo mis manos hacia tus manos conocidas,
las que entre sus roces descubrieron 
la sapiencia de haber sido en lo remoto 
dedos uncidos para la experiencia mutua.

Alzo la vista para abrazarte
como lo harían las colinas 
al Sol cuando se esfuma envuelto de temores,
apenas recubierto por sus bosques parlanchines.

Me abro a tu alma, 
te abro mi voz, 
y nada pido.

Le entregaré a mi timidez estas coplas de nostalgia
cuando se anuncie en el regadío de tus ojos
que tu presencia me acompaña
entre los árboles cómplices de mis palabras viejas,
sobre los arcos de mis noches silenciadas,
cuando se confirme entre los riscos que vendrás conmigo
para atravesar las puertas que he entornado
en las laderas de mis noches,
y aún más describiré
con nuevos renglones áureos,
si alcanzamos a asir nuestras cumbres compartidas
que en el rubor de las tardes se conviertan
en filigranas de sonrisas,
y en el tacto descubramos 
que en tus caricias
anidará por siempre el clarín de las estrellas.









miércoles, 9 de noviembre de 2016

ALFA Y OMEGA


Llegó el día.

Sintamos como el aire inflama manantiales
y velas que antaño fueron yermas,
sintamos que se desmenuzan versos
albergando el arma cargada de futuro
que el poeta en su soledad cantó.

Aceptemos la verdad de nuestro llanto
como el eterno creador de vida
que ha de regar la tierra abandonada
y restaurarla en su virginidad lindante
con las hiedras de los muros engañosos.

Envolvámonos con las penumbras
entre árboles que lloran pesares con su ámbar,
y veamos el umbral de las mañanas
al abrir nuestras manos con el tacto
de las mariposas de Octubre y sus mensajes.

Al despertar los mirlos que las sombras niegan
vistamos nuestros cuerpos de azul,
nuestros rostros de vigilia,
las espaldas con recuerdos y alimentos,
los pies con viejas sandalias blancas.

En los días en que el Diluvio se entrometa
no detengamos nuestro aplomo en esta ruta
para otros hermanos sueño de finales,
para nosotros inicio de caminos
que el amor descubre en nuestras huellas.

No huyamos,
pues la fuga que tantas veces fue aceptada
no es la puerta que hemos de entreabrir,
pues estos días que se acercan
serán para voltear los arraigos y los miedos
de nuestras herencias primitivas.

Recordemos
que no necesitamos ver los pájaros,
que su trino nos confiesa dónde están,
y que en el velo que se quiebra en las estepas
distinguiremos en la vibración del alba
la pureza del Sol en plenitud.

Hagamos acopio de olores y colores,
aún mas de visiones y sonidos,
posemos en los cruces de senderos piedras sabias,
en prados donde florezca el azafrán silvestre
y el laurel extienda bravo su raigambre.

Vaguemos
entre los témpanos de estas madrugadas.

Habrá después un instante para el agua,
otro para el viento,
tantos para el calor y para el hielo
como nosotros queramos regalarle a nuestro avance.



martes, 8 de noviembre de 2016

EN TU CINTURA

Ardiendo en tu cintura
un nido de hipocampos
me anuncia amaneceres
cruzados por cascadas.
Al lado de tu pecho
se acogen terremotos,
renuncian los temores,
se esconde el viento sabio.

Callado a ti me acerco,
armado de inocencia,
hundido en ti me pierdo.

Sintiendo la cadencia
del alma en tus latidos
adorno con guirnaldas
los valses de tu vientre,
decoro de rubores
las llamas de tus senos.

Ardiendo en tu cintura
se incendian cataratas
de hielo y de rocío,
de nieves en tu espalda
rozada por el tibio
temblor de la esperanza.

jueves, 20 de octubre de 2016

CARACOLAS



Presintamos caracolas
que canten en su entrega nuestra entraña,
adivinemos bocanadas de memorias,
describamos ángulos que horaden con sus pasos
la simpleza del reguero de huellas escabrosas
que sus aguas devoran al instante.

Contemplemos como se alza con su voz el temporal
en el remolino de sus olas afligidas,
describamos con la frente alzada
hacia antiguos laberintos
el aroma a barco viejo
varado sin su quilla ni timón.

Sin temernos,
buceando a pulmón libre,
extraigamos de los fondos abisales
nuestro segundo armónico,
anémona con la que desvanecer
enfermas singladuras áridas de antaño.

Sin tenernos
florezcamos en el júbilo de las profundidades.

Rotemos sobre el lago enrolados de misterio,
orientadas las miradas
hacia el contorno de la atmósfera cercana.

Curvemos en un giro los compases del coral
orlando de sencillez lo conocido,
pues debemos conocer la redención de las siluetas
reclinados sobre la costa primitiva,
pues hemos de iniciar sin pavor la travesía
vestidos de un vaivén de espuma blanca,
y en nuestro segundo imaginario
estibar con toneles de aventura
las bodegas del navío
que despierta de una helada de milenios.

Transformémonos en eternidad
que reúna en su cónclave todas las estrellas,
no existamos un segundo,
seamos caracolas residentes ante el mar,
escuchemos cómo explican,
con un leve movimiento de sus rizos,
lo pequeño de una ausencia en su presencia,
escuchemos cómo narran,
sofocadas por su risa de alcatraces,
cuántas sombras se han rendido a su coraza.

sábado, 8 de octubre de 2016

SOBRE LA ISLA

Te encierran otra vez en un rincón angosto,
y desde esa celda vuelas,
gorrión que te internas entre anhelos
de veinte años imaginando sin cesar
un mundo blanco y negro,
sin distinguir ni disfrazar el origen
ni la meta de tus pasos.

Quieren borrar tu nombre como rompen tu mensaje,
con un número mudo,
pero el hombre subsiste en las ideas,
no muere cuando se alimenta
de la verdad de vivir la igualdad de los deseos,
y los barrotes no te inhiben
si los conviertes en hilo transmisor de tus correos.

Van flotando tus palabras
a la búsqueda de las palomas mensajeras
que las acerquen a los guetos
de nuestros hermanos apresados
por las leyes engañosas,
hasta dar su fruto en las chabolas de hojalata
y en la libertad que se les niega.

Eres tú, prisionero libre,
el condenado al exilio en el templo de su mente,
aquel a quién se abren los oídos a la escucha,
aquel que es escuchado en su silencio
a la espera del instante y la señal
para izar las banderas hacia el aire
de nuestros universos indistintos.

Eres tú,
desde tu silla de las mañanas sucias,
necesarias para la redención del hoy
que brillará  entre tus canas vigilantes.

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martes, 4 de octubre de 2016

HABLAME (II)

Háblame desde tus pupilas de tu rebeldía,
perdida entre tu infancia
que aún perdura en cremalleras,
humilde y escondida.

Nárrame desde tus manos
cómo es el tacto de la suavidad del Mundo,
el roce de tus pasiones ocultas.

Cuéntame desde la flor de tu boca
cómo es el amor de tus besos,
cuán largos son el temor y el placer.

Poséeme despacio,
como los jazmines,
escálame como un arco iris
que resbale en nuestros cuerpos.

Arráncame sin miedo los harapos,
agita el Universo en tus pestañas,
agita mi conciencia en tu mirada.

Conquístame sin prisa,
oblígame a ser quién soy,
y el vaivén de tu cuerpo enfebrecido
desatará este nudo apasionado.

Alcánzame,
encadéname otra vez
a tus ojos, a tus manos,
a tu acento de caracola lejana.
Aprésame con tu cabello,
enrédame en tu memoria de lunas,
haz que vibremos esta noche
en haces de luz,
en un instante que perdure para siempre.

jueves, 29 de septiembre de 2016

ENTONCES....


Y para entonces nuestros hilos,
hilos tenues que se afirman,
se harán guía conductora de los versos,
de los tuyos,
de los míos,
de los nuestros,
rimados a la par en el aliento
y secretos descubiertos
que la vida les infunde
en sus sonidos.

sábado, 24 de septiembre de 2016

HABLA CON NOSOTROS


Desde la escritura de sus remos
hasta la esencia salina de sus brújulas
residen empotrados en las radas
los correos que redacta con apellidos de medusas
y caligrafía recta de mujer experta en vientos.

Todo es en sus fondos conscientes
pues es la mar añeja,
acento central de los sargazos,
boga suelta de colores viejos.

Todo es la mar;
desde sus islotes descalzos,
en su risa de gaviotas,
en la voz de sus buques encallados,
escorados sobre las cuerdas raídas.

Todo en ella arena y algas;
zozobra que armonizan reflejos noctámbulos,
marismas y escollos durmientes,
hasta el despertar súbito
de astrolabios de humedad callada,
con la canción del Noroeste replegado
sobre la plata de su manto
de eternidad de estelas luminosas.

Sentados sobre el granito herido
hemos hoy vuelto a palpar
en los sargazos sarmentosos el afecto,
a escuchar en su voz viva
el nicho inmortal de la entereza.

Han vuelto a hablar las olas.

Han vuelto para dialogar con los cormoranes,
espectadores desde las estacas
de los fondos velados,
para brincar con conchas y caracolas
que aparentan muerte
pero aún respiran la sensatez
del calcio y de la sal.

Han regresado a nuestras manos sus sílabas
a pronunciar nuestro apellido,
el que en esta existencia premiosa
habíamos negado y olvidado.

Han retornado para hablar de ti y de mi,
de los días dolientes
en los que perdimos nuestro albedrío,
de nuestro oleaje de ida y vuelta,
de la resonancia conjunta
hospedada bajo un mojón
marcado por medio siglo de inquietudes.

Ha vuelto la mar
a nuestros dedos engastados de desidia
para hacernos convivir
con lo que se supone inerte,
para tallar un costal
con la quilla vieja de nuestra nao.

martes, 20 de septiembre de 2016

INDICE DE ESPACIOS


Quien primero se atreva a interpretar
los renglones curvos de las nuevas lluvias
que humilde alce su dedo índice,
y le indique a los demás
el recorrido de las nubes plañideras,
pues en la superficie de las olas
no se advierten las lágrimas profundas
que se aferran a nuestros arrecifes
como fruto cautivo de todos los naufragios.

Como barcos pequeños,
anclados en su espera en la ribera,
hemos de volver al viejo mar,
señor herido por la zozobra de sus duelos,
a dibujar estelas de consuelo
y cautelas que seres nuevos guardarán
enredadas para el futuro en sus pestañas.

En nuestro pecho habremos de acoger
el viento salado que escala viejos sueños
con el afán de remendar,
bajo la penumbra que se angosta,
las redes olvidadas en los puertos
de estos años de fuego y abandono.

Cantará el aire el rumor de antepasados.

Será señal para izarnos sobre el vértigo
y navegar para acoger entre las manos
las manos hermanas de las mareas blancas,
para olvidar esquirlas de la fría muerte
y orar callados ante la visión de orillas,
perdido entre las llamas de Poniente
el agotador faro del rencor.

Hablarán los astros,
hablará la Historia,
con su lenguaje antiguo y sabio,
antaño convertido por armas de venganza
en silencio oscurecido,
hablará en azul la aurora roja
de relatos que el tiempo hará brotar
naciendo en nuestros labios,
para bordar en las sonrisas de los niños
el futuro de renglones adheridos
a los signos de las nubes.





domingo, 4 de septiembre de 2016

ORACIÓN DEL INFINITO


Es este silencio un canon lento
no de desidias ni de orgullos,
es silencio de simiente que se esparce,
es oración del caudal del río
libre y sujeto a las lluvias y mareas.

No es desdicha,
aunque el corazón haya dolido,
es lección para mis ídolos caídos
y para mis máscaras,
que hacia mis suelos ruedan.

No busco compasión,
no quiero que me entregues universos;
solo pido el perdón de tu infinito,
de los días y las noches de tu mar
que abandoné por los trigales,
de aquella luz de Sol poniente
que tus manos me entregaron
y rechacé
con el pecado de olvidarte.

No quiero que me entregues tu inocencia,
no suplico ni tu cuerpo ni tu alma,
solo recito,
lentamente,
con la voz quebrada y la memoria abierta
el profundo recuerdo de lo escrito
a través de la vida y de sus tiempos
con el canto de los bosques y los grillos
que aún reclaman frente al cielo
tu presencia.

lunes, 22 de agosto de 2016

ACERO

Identidad confusa de neones,
lámparas que lloran tras lo absurdo,
mentiras transformadas en verdades innegables,
clamor de los tambores oxidados
que retumban con fiereza nuestra histeria.

Seis mil años de locura colectiva
nutrida por diminutas y efectivas vitaminas para el odio,
creadas para vulnerar al Hombre
encerrándolo en burbujas de consignas,
escribiendo sobre su frente los panfletos delirantes
del brillo intenso de banderas irreales.

Décadas del sueño intolerante,
del humano quejido doloroso,
tiempos de la historia vivida y recompuesta
cual lingotes de hojalata.

Acero en la espalda y las espadas,
en los grilletes de los esclavos,
metal de una fe construida entre murallas y cañones,
lágrimas humanas,
clamor humano
de jornadas convertidas en valor en efectivo,
ley del mercado,
ley primigenia de la selva,
becerro aposentado sobre pedestal de adobe.

Dolor insensato de la danza de los siglos.

Histeria de animal que sueña con sus dioses,
que dios se sueña
cuando anuda en el pescuezo una corbata oscura
para atrapar la fantasía
de papeles de colores y de arillos bronceados.

Seis mil años de historia inconfesada,
Inquisición disfrazada en algún Carnaval triste,
entregada a cualquier postor
por treinta gastadas monedas de plata.

Veneno en las memorias,
memoria envenenada por el rencor cismático
del dogma poderoso transmitido
a través de los valores alterados,
destrozados por el furor de poseer lo indescifrable,
canallesca del poder que hurga en las conciencias
esquilmando nuestro aroma humano,
vulnerando la libertad que nos otorga
el milagro poderoso de haber nacido libres.

Días de jaulas de oro,
de acero y hielo,
de billetes de metro y dinteles que se agrietan
sobre el fuego del volcán que alimentamos.



miércoles, 17 de agosto de 2016

BODAS DE PLATA


Regresas,
vuelves con Lunas de Pascua,
primaveras me anuncias,
vuelven mis brazos a abarcar tu cintura,
tu espalda a apoyarse en mi pecho
buscando el abrigo
en esta noche de danzas de Marzo.

Mis manos acogen
el calor de tu vientre de madre
de infladas sonrisas calladas,
con los hijos crecidos de ausencias
arropados por Inviernos que escapan.

Callados, sonreímos al paso del tiempo,
recordamos el pasado inocente
entre músicas de nuestro silencio.

Regresas para hacernos memoria
de los días dorados,
del amor que no ha muerto,
regresas estas bodas de plata
del reencuentro soñado,
respirado en un vals del pasado,
y enlazando los dedos,
llamados por llamas de vidas perdidas,
volvemos a ser marido y mujer
con las arras grabadas
por las flores y el viento.

Volvemos al  Marzo que gira revuelto
sobre el pedregal que los pies
rozarán de nuevo,
Marzo de renqueante camino viejo,
con lluvia en los hombros,
emoción en los ojos
y la fe que nos pesa en la espalda,
pasión que es palabra
o agua de plata de nuestra sequía,
alquiler de esperanza
que aspiramos conservar algún día.




.

sábado, 13 de agosto de 2016

EN MI, RETORNO


Siembro
la semilla creadora de todas las semillas,
el caminar furtivo bajo el canto de los árboles
convertidos por azar en mástiles del viento,
la voz de los seres y las piedras que me rozan
suspirando entre aleluyas.

Capto
los olores densos del laurel y del tomillo,
la hiedra humedecida por la lluvia del verano,
mis manos bendecidas por el polvo
y por la tierra que recojo entre mis risas
suspirando entre aleluyas.

Floto
dejándome llevar entre las aguas
en el mar rupestre de mis añorados días,
observador en calma de las brisas
y de olas que me arrullan en sus cunas
suspirando entre aleluyas.

Torno
al silencio del raposo en los caminos,
a los vuelos de la paloma y las urracas,
a mil cuentos ensamblados ante el fuego
en la voz templada del abuelo y la ceniza,
suspirando entre aleluyas.

Hurgo
en los márgenes del río de la infancia,
en el maíz regado por corrientes transparentes,
con renacuajos que se enredan en mis dedos
bajo charcas que se inmolan entre el trigo,
suspirando entre aleluyas.

Surco
sobre el aire que rebota en mis memorias
para hacerlas reverdecer entre neblinas,
el devenir de los viejos caracoles
insurgentes en el remolino de sus muros,
suspirando entre aleluyas.

Vuelvo
hacia el culto antiguo de la patria nueva
al cultivo largo de las horas cortas,
con la piel curtiéndose en caricias
de los arcos del arado que has predicho
suspirando entre aleluyas.

Ando,
dejando que lo innecesario se abra en fuga,
observando los regalos de la vida,
envuelto en el silencio que es sonido
reflejado en los colores que resguardo
suspirando entre aleluyas.

Vuelo,
abriéndome, sin pensamiento,
desatando en cada imagen un instante
cual cayado callado voluntario,
haciendo acopio de lecciones,
elecciones encaradas a mi encuentro
con el germen de todo lo que gira.













martes, 2 de agosto de 2016

BIENAVENTURADOS


Biendecidos sean aquélllos
que en su cuello portan crucifijos
y reniegan del Sermón de la Montaña.

Bendecidos sean los parias
que sonríen a la vida
apretando entre sus dedos la abundancia de la nada.

Bendecidos los que roban por el hambre
y los jueces que dictan sus sentencias
aplicando la imperfecta Ley humana.

Bendecidos los que juegan en las fuentes
como adultos sin vergüenza,
salpicando su inocencia a carcajadas.

Bendecidos los que rezan a las nubes,
suplicando en sus azadas la llegada de las lluvias
para abrir la fortaleza de una tierra que no es suya.

Bendecido el albañil que se consume
entre el fuego del verano y  las heladas del invierno
sin llenar jamás su cantimplora de ilusiones.

Bendecido el marginado,
que se enreda entre las sombras de sus sueños
enganchado a la química de infiernos.

Bendecida la mujer que recorre las aceras
esperando la llegada de algún hombre
delirante en frustraciones y deseos.

Bendecidos sean los niños que disparan
fusiles cargados de odios y de rabias
en las guerras que nunca fueron suyas.

Bienaventurados los perdonados,
los que lavan los pies de sus hermanos
con sus cabellos y sus lágrimas.







domingo, 24 de julio de 2016

PARTIDAS




Te he dejado partir,
te has ido a un invierno de ocasos.

El latido presente se transforma en pasado.

Flota,
se deshace en los prados
de neblina blanda de antiguo verano.

No me quedan lamentos,
no me quedan
gritos lejanos para tu olvido,
ni ruge callado mi miedo de antaño
a tus partidas,
a mis apegos.

Resbala en mi espalda la tristeza perdida,
alcanza el suelo,
gira y se va,
se revuelca y se encoge,
borra los mensajes encadenados
de mis años del frío.

Acojo en mi ombligo
olas de silencio que embarco
con mis dedos transformados en remos.

No le temo a mis huellas,
se van alejando de tus pasos pequeños;
las observo,
tranquilo,
clavadas a fondos
de este valle de vida que abrazo.

Entorno los ojos.
Veo partir tu sonrisa,
tu voz,
tus tardes de alegre locura
corriendo entre tiempos cortados
con tijeras de filo de cristal y hielo,
te imagino bailando
en los adoquines de lentos minutos
de sonrisas y juegos.

Te amo,
sonrío.

Adiós te digo
con mis manos abiertas
hacia la esperanza,
cantando ligero a los desafíos
de energías que asaltan
en cadena mis sueños.




jueves, 21 de julio de 2016

PADRE



Concebidas en el deseo de ser nuestro deseo,
nacidas en las coordenadas de fuego y aire
con vuestros ojos impulsados
a comprender instantes diminutos
desde la querencia de vuestras cunas.
Escogidas por la fe de los milagros que se cumplen,
marcadas en el nombre con mil razones para amaros.
Me hube de transformar en vagabundo de manos heridas,
con mis dedos puliéndose entre el metal
que nos ayudase a escapar de la pobreza,
escogí mi marcha para aliento de vuestra juventud
y de vuestro crecimiento sin temores.
Me hice huraño envuelto en rutas perdidas,
convencido por el falso poder
que los hombres consideran esencial y necesario
para medrar sin temer por sus vidas vaciadas.
Me perdí y os perdí a la velocidad que desgasté
mi condición de arquero de noblezas,
asumiendo la riqueza como germen del amor,
convencido de comprar con mil monedas
vuestra voluntad de comprenderme necesario.
Erré cientos de veces,
perpetué entre cornisas la pereza de sentir,
arrinconando en mi habitación perdida
el rencor de no conocer siquiera mis destinos.
Callé tanto, y tanto y tanto tiempo.
que sé que vuestro pensamiento se resume
en la idea vaga de que, descarnado y prófugo,
soy ave que no regresará jamás al nido,
que creéis que mi refugio es olvidar
la imagen y la voz que vuestra infancia
dejó grabada eternamente
sobre esta frente despejada que los años
han ido acrecentando sin demoras.
No hablaré aún.
Espero convertido en artesano de los verbos.
Sé que los vientos de cien historias compartidas
han de borrar los tiempos de las falsas sensaciones,
madurar desde nuestra voz callada
para afirmar más adelante
que sigo siendo aquél que libre os quiere,
que libres os ama,
aquél que en su soledad camina reflexivo
esperando que los tiempos que devienen
demuestren con los hechos,
y desde mi mudez,
mas que cualquier frase sin sentido,
aquél que algún día esgrimirá la voluntad presente
de escuchar vuestras dudas y preguntas,
sin confiscar ningún espacio propio,
compartiendo los instantes voluntarios,
las sonrisas y las penas,
despidiendo los despojos
de los llantos provocados por las lluvias
de los odios.




























jueves, 7 de julio de 2016

TE AMO


Te amo como amo a este mar
que un día de abandonos compartimos,
que sé que pronto observaremos
desde la experiencia nueva de encontrarnos
libres y completos en su luz de atardeceres.

Te amo como a nuestros árboles,
pinares eternos en los que caminamos
y caminaremos en el silencio que todo lo dirá
y que todo lo dice sin palabras,
con el aroma de la resina que nace
y de la sal que flota en nuestras brisas
y en nuestras risas viejas de arenas extensas.

Te amo entre el centeno que rebrota,
que hemos segado y molido
en los estíos de tiempos pretéritos.

Te amo en tu mirada de sabiduría lejana,
cercana siempre en mis días que fueron grises.

Te amo desde antiguo, desde siempre,
sin razón ni necesidad de comprenderlo,
como sé amar a la lluvia que reclamas,
como sé rogar a las nubes que tu llamas,
a las guaridas del recuerdo de los panes,
a las cuevas de los peces navegantes
de este Atlántico infinito que nos une.

Te amo como siempre lo he hecho,
como siempre lo haré, como lo haces,
simplemente amando y entregando
la semilla que la tierra fértil nos reclama.

Te amo libre, como libre eres,
como libre soy entre mis vuelos,
a veces callados, sin mensajes,
otras veces hablando sin descanso,
sin poder ni querer detener
este viento de creación que nos vincula.

Te amo nueva y antigua,
hermana en nuestros días revueltos,
paciente observadora de mis llantos,
calmoso anacoreta de tus tiempos inflamados.

Te amo en la alegría plena
de saberte presente en mis estancias,
con el corazón prendido de memorias
con la sonrisa de mil historias desgranadas,
por narrar o ya encontradas.


lunes, 27 de junio de 2016

VIEJAS TIERRAS


He vivido y voy viviendo
siendo el cofrade humilde
de la vieja hermandad de los viejos peregrinos,
abriendo rutas silenciosas en esta esfera de agua y tierra
que gira inclinada en su eje de perfección desbaratada.

Me he ido en muchos viajes,
he regresado en tantos otros
entregándole a mis ojos la mirada entre las dunas,
el salvaje furor de los ríos de locura,
he habitado en las cuevas y en las nieves.

Y un día de Diciembre me concedió el destino
renacer en un lugar de estrellas y de piedra,
un rincón inundado por las lluvias
y por un Sol de Otoño inflado de paz y de oraciones.

Solicité en el  retorno que mis venas
se anegasen de un compás de seis por ocho,
pedí balbucear la niñez con el acento que es poema
de la mar en su amor para los bosques,
imploré la tristeza y la alegría de alojarme
en este lugar que roza el fin del Mundo.

Y en este pequeño país de azul y verde
descorro los edemas surgidos por los golpes
y las miasmas que sentí
en el rondo de mis templos decaídos,
dejo irse los placebos sugeridos en la grandeza enana
de los sentimientos remendados,
sostengo el equilibrio de bípedo ignorante,
observador del tiempo y alquimista de vivir.

Y en esta tierra verde tengo el temple
de saber describir con el silencio
el ágape de las aves sobre el limo ,
la carencia como sustento de abundancia,
la caverna del invierno hecha espíritu de luz,
la inocencia por linterna entre hogueras por San Juan,
este cielo alternativo de nubes,
de grises y de brillos,
es el germen aceptado de valores y de miedos
entregados en mis manos al nacer,
esta tierra de milenios
es semilla fecundada por la historia
bajo mi pellejo de roble de rebelión callada.

Ahora soy el que se busca agradecido
en las esquinas de estas olas y estos árboles,
con la consciencia de sentir las bendiciones
del regalo de escuchar cada sonido antiguo
como canción nueva que amanece,
ahora sé que éste es regazo final de mis etapas.

Y aquí me quedo,
vestido de algodón, lino y helechos,
lavando los recuerdos con sonidos ancestrales,
convertido por azares del destino
en beduino extendido sobre alfombras verdes
hasta hacerse mi aposento de fortunas.

Y ato en el embarcadero de mil instantes serenos
la luz de las tardes blancas,
echo cuentas con mis uñas recias,
y por veces me desnudo y me descalzo
o remuevo con mis viejos zuecos
la soñada tierra arada de mi juventud,
escurrida entre los dedos cuando embadurnó con su saber
mis plantas de nómada aturdido.

Búscame si así lo quieres aquí,
donde me quedo,
en esta mi morada de parsimonia sustancial,
aceptadas las rutinas de los días nublados o brillantes,
aquí donde son miles los ríos,
millares las montañas,
millones los árboles,
donde las estrellas quieren reflejarse en la mar,
aquí donde he olvidado
la añoranza primitiva del desierto.






miércoles, 22 de junio de 2016

SOLEDADES


Hay un hoy,
hay un pasado,
bajo el umbral de estos arcos
naufragados entre mariposas rojas.

Hay la nostalgia de un hombre,
soledad de torre hundida,
reventada Luna intensa
de esta noche de abandonos.

Siguen cayendo los muros,
el silencio en las esquinas
horadando la paciencia,
sigue el frío visitando mis pies.

Es difícil el recuerdo,
mis telarañas de memorias,
es difícil no soñarte
construyendo el horizonte
con tu sonrisa de Gioconda andina.

Duele.

Es tu pasión enferma,
es mi pasión que danza
entre estas peñas heridas,
es el pasado que brinca
con el ulular del viento.

Abandóname, mi amor,
entre la niebla;
aquí quiero detenerme,
sintiendo que estos muros se derrumban.

Esclavo quedaré,
prendido de tus días,
aquéllos de recetas de amor presente
proyectadas en tus ojos heridos,
esclavo quedaré,
atenazado a tus espinas.

Ahora me iré con paso lento.

No alteraré tu fuga,
no inflamaré mi orgullo,
te dejaré en tu acera de esperanzas
callada como siempre,
con tu llanto acobardado,
con tu deseo de pasados inconscientes.

No estaré para contarte
que es el Sol llama en mi pecho,
que todo mi sentimiento es incendio
como hoguera de papel de poesía
o palabra impregnada por tus lluvias.

No queda tiempo para hablarte.

Sigue el Mundo girando,
muy despacio,
tú en tu orilla, yo en la mía,
encogidos ante el fieltro que creamos
en latitudes diferentes y lejanas,
con amaneceres perdidos,
inclinados en mi cuerpo como zarzas
del desierto azaroso que presiento
erguido con la Luna de esta noche.

domingo, 19 de junio de 2016

LUNA TARDÍA DE ABRIL



¿Dónde está ese lugar donde la observas,
dónde te guareces,
adornando con tu tiza
este círculo blanco de nostalgias
sobre el encerado negro de tu cielo?.

Detrás de las sombras oteas su esplendor,
mientras piensas si tendrás la dicha
de que ella provoque que tu alma al fin sonría.

Callada avanza en un círculo perfecto,
esfera blanca portadora de noticias,
poniendo su acento
en este Mayo entre silencios,
creadora de lluvias de esperanza
para esta tierra de tormentos.

Desnuda le ordena a las mareas
el embrujo de ser libres
en su tino y su locura,
callada ajusta las corrientes
al compás de su modestia caprichosa,
encharca con su suspiro el alimento
desperezado entre las rocas.

Callada está la Luna retrasada de Abril,
Madre errante de los mares diestros,
Hermana juguetona
con los peces y los cielos,
guerrera de círculo brillante abierta en parto
para el nacimiento de la siembra.

Detienes tu mirada,
con tus dedos
trazas al morir el Sol circunferencias,
amparada en el murmullo
de los árboles sin sombra
que recogen primaveras que eclosionan.

No la temas,
germina en ella como lo haría la hiedra
en los relojes de tus ramas eternas,
háblale del amor que los humanos,
constructores de murallas,
no comprenden,
cuéntale quién eres,
cítale las barreras que quieres derribar
para rozar el mar con tus mejillas.

Abrázala,
sé amante en tu locura,
cíñete a su luz y hazte Luz en ella,
bésala volcando entre los labios
el secreto de guardarla
en tus bolsillos de mujer completa,
acaricia su rostro enharinado,
siente el roce de su piel vibrando en tu cintura.

Desnuda y callada avanza a su lado
guiada hasta los días de cosechas,
tímida sobre su orilla de mandatos,
valiente cuando alcances en el brillo de su fuente
el puñado de sueños que te ofrece
en su templo de constancia,
en el viento que salvaje esparza
cuando borde tus brocados de ternura.







jueves, 16 de junio de 2016

NAIM


Recordadme
cuando mi nombre os suene a desierto,
a brasas sobre huellas,
porque aunque de las aguas he nacido
busco la claridad 
y la canción de los oasis,
el paraíso que existe en las entrañas
de cada latido y cada hálito.

Sabed que Naim me llamo,
que he sido guía de caravanas de silencio,
que mi voz se ha reflejado
en la lejanía e infinito de las noches estrelladas,
 que he saciado mi sed
en la fuente de los antepasados,
que he renunciado
a las copas del licor 
escanciado por huríes de belleza estéril,
que mi camino
es paso alegre entre las dunas.

Recordadlo,
pronunciad las sílabas vibrantes
cuando intuyáis el engaño de los espejismos
y veáis avanzar hacia vosotros
un inmenso lago inexistente.

Observadlo,
guardad la oración del horizonte,
aferraos a la verdad de lo invisible,
real como este cielo desnudo
que admiramos cual beduinos eternos.

Recordad como me llamo;
mi nombre es Naim,
sencillo constructor de jaimas blancas
sin puertas ni rencores,
abiertas para compartir mi te 
en ofrenda de acogida
cuando querráiis abrigaros bajo mis lienzos
del calor, del frío,
del miedo y de la soledad punzante.



lunes, 13 de junio de 2016

DESCALZO


Descalzo en esta tierra,
con mi equipaje cada día mas liviano,
me dirijo sobre la paz a mi destino.

Mis ropajes van cayendo,
desgajados,
desnudo voy quedando frente al mundo,
me sumerjo sin pasado
en los márgenes profundos de mi gruta.

Me respiro en cada instante.
me conozco,
me descubro,
en canciones que el silencio me interpreta
como nanas de mis noches de vigilia.

Y estos dedos,
heridos de palabras,
revierten el dolor en esperanza,
con tintas indelebles se conmueven,
y estos pies,
descalzos en la tierra,
en arado fuerte se transforman,
remueven nuevos surcos de presente.

Con los ojos enfocados
cara al frente
continúo caminando sosegado,
enfrentando las verdades de mis años,
disfrutando de la vida que me alcanza.

Pues mañana me espera la distancia,
la lejanía,
el frío en la mañana,
el calor del mediodía,
el pasado que se queda a mis espaldas.

Mañana será otro día
de dolor y de placer en mis sandalias.

Un infinito de pasos nuevos
sobre calzadas,
entre viñedos,
sobre el asfalto o la piedra ennegrecida
por los pies que la han surcado.

Mañana será madrugada iluminada
entre pinos y castaños,
oficio de luces y de lluvias
bordeando con la aurora los peñascos.

Mañana,
entre mis brazos,
acogeré al Sol y a su silencio,
cantaré en sus huellas la esperanza,
abriré entre prados
nuevas nieves y senderos,
en el vértigo de saberme renaciendo
tras romper con los círculos pasados.

domingo, 12 de junio de 2016

A ROSALIA



Pediste ver el mar con voz cansada,
con ojos cansados de buscar,
alma agotada.

Pediste el aroma de su sal,
sentir tu piel curtida,
sanar tu incendio en soledad,
tu fuego solitario de mujer
viva de heridas.

Querías ver el mar,
oler su brisa,
aquietar entre su espuma sombras negras,
arrullar en su batalla
la locura anunciada,
la fe perdida.

Quisiste ver el mar en ese día
que las ventanas se cerraban,
alejándolo,
alejadas de tu fuego que, menguante,
fue tiempo de este pueblo humilde
y humillante;
pero el mar no se ve desde la orilla
de este valle sombrío que se esconde
a las olas y al sentir de las corrientes.

Una tarde de azul,
azul de estío,
reclamaste a las aguas tus balcones,
proclamaste la vida en tus cristales,
declamaste la huida entre tu almohada,
envuelta entre las rosas
de tus palabras.

sábado, 11 de junio de 2016

PUENTES, FUENTES.



Entre el rumor de unos arcos extraviados,
golpeados con el cincel suave
de la virtud de incrustarse entre mis ojos,
voy acelerando las rúbricas libres
de mis firmas de emociones.

Es puente blando que me une
al aroma de ceniza antigua,
encajado entre las corrientes vagas
de mis tardes del sábado,
resumidas en el trote ligero de mis pies,
sucios y felices cuando flotan
en el barro permisivo de mis pecados veniales.

Poco a poco,
con la fidelidad de ir suprimiendo
de mi estanque el lodo y la pizarra,
voy filtrando sin prisa,
también sin pausa,
las agujas de las fuentes oscuras,
voy aclarando las aguas de mil lágrimas.

Barajo con ternura mis cartas de firmeza,
desato de antiguas fronteras
el viejo desdén de las redes rotas,
dejo circular a su antojo el río,
le permito recorrer mis valles,
escucho el resonar de aquel Otoño de secuelas
cobijadas bajo humildes arboledas
de remotas orillas socavadas.

No pido nada bajo este puente
que hoy me sirve de lecho
en la prudente soledad de saberme vivo,
con los helechos siendo hucha
de lo poco que preciso,
nada les exijo a las siluetas grises
que en un lugar lejano se guarecen.

Solo,
desde esta escuela llana y calma,
con mis llamas como escolta,
hablaré sin dictarle a nadie la doctrina,
esperando alcanzar la fe precisa
que me eleve en esta alfombra de hojas vivas.












lunes, 6 de junio de 2016

POESÍA DEL ENJAMBRE



Humanicemos los enjambres,
transmutemos las colmenas poderosas
que abaten la existencia que perdemos
con el olvido de nuestro origen,
en nuestro repudio del Diluvio,
en la distancia hacia las arenas
que somos y seremos.

Retornemos a la vida en el presente,
con la luz del despertar
sanando nuestros párpados heridos,
caminemos hacia las peñas de sonetos,
hacia las aguas,
hacia el desierto de las rimas,
avancemos hasta los montes ocultos
por la eternidad de su ventisca,
permitamos que la inercia nos devuelva
la constancia ante los ojos.

Cantemos entre los campos a la aurora
y al atardecer de aromas densos,
captemos lo nunca pronunciado.

Seamos de nuevo tacto,
olfato, gusto,
oído, vista,
repasemos la lección del sentimiento,
olvidemos lo que acaba,
urjamos nuestros pies en leve paso,
breves en la brevedad de los caminos.

Volvamos a habitar sobre esta Tierra
con nuestra consciencia abierta,
seamos sin temor la libertad que vuela
sobre la libertad del Mundo.

domingo, 5 de junio de 2016

SOLO UNA NOCHE

No pensemos, sintamos,
giremos y giremos
esta noche como amantes desprendidos,
aderezando con la sal de nuestra piel
el sentimiento,
unidos en la hipérbole de ser
un solo cuerpo,
un pensamiento,
amor trenzado por los hilos
que en tejido suave de las sábanas
me hace pervivir en los caminos
de tu espalda,
como náufrago en cada una de tus grutas.

No detengas.tu avance,
tu poder, tu presencia,
devuélveme la lujuria desenvuelta
con tus uñas cargadas de placeres
rozando en su suavidad
mis venas tensas.

Solo tuyo, solo mía,
nunca tuyo, nunca mía,
levantemos la pasión incontenible
yo en tus cumbres,
tu izando mis velas,
alcancemos a esculpir en cada gesto,
en cada uno de nuestros movimientos
la libertad de verter sobre nosotros
un gigantesco grito simultáneo.

Amar sin miedo,
voluntarios en batalla de ternuras,
sin pensar en el mañana ni temerlo,
amor para hurgar en los panales
de nuestros cuerpos
las celdas que accionen el deseo,
agitando el vuelo de mariposas libres
alrededor de nuestro tálamo revuelto.

Solo esta noche blanca para darnos
todo lo que no nos pertenece,
para romper el Cielo con tus manos
y redimir el pasado con mis versos.

viernes, 27 de mayo de 2016

SEÑORA EQUINOCCIAL


Señora de equinoccios,
adivina, consejera, humilde dama,
espejo de mi fe, de mí reflejo,
curandera con palabras de mi alma.

Has vivido tantas vidas en tu vida
observada en el otero de tus átomos sinceros,
has caminado el Mundo hasta rendirlo
a la paz de tus sandalias,
cabalgado desbocada por instantes
para alcanzar estas tardes de ojos limpios
en que enhebras alfileres
sobre nubes sonrosadas,
cuando tejes tu retablo de aguas dulces
en paredes blancas rallanas con tu cielo.

Has espantado el miedo de tus venas,
lo has hecho huir con el silencio de tus noches
de aroma a hierbabuena y a rocío.

Señora de solsticios y de hogueras,
bruja buena que conjuras
con tu verbo los instantes más oscuros,
amiga de plegarias y secretos,
coleccionista de mis lágrimas,
lectora de cartones de futuro.

Edifica tu presencia el equilibrio,
la constancia entre los días derrumbados,
atesoras en tus brazos la concordia
sanadora con tus manos de mi frente.

domingo, 22 de mayo de 2016

TU LUZ



La Luz me alcanza suave,
uncida por el fuego de tu orbe,
con el pronóstico constante
de tu  Fe en mi que no comprendo,
me llega en instantes diminutos,
regalados,
entregados entre el magma
y la hoguera de tus versos.
Yo, tan pequeño,
tu, a tanto tiempo de camino
y de mar que atravesar,
tu, tan cercana,
unida a mis entrañas
por tu telar de seda y lino.
Escucho tu verdad,
me siento niño;
brinco las mañanas
en que me pierdo
voluntario en los senderos,
salpico mis pies entre los ríos,
me empapo
con toda la lluvia derrochada
desde mis nubes grises.
Me pierdo,
me encuentro
decretando la alegría de los mirlos.
Callo.
Me absorbe el Mundo,
me abandono en su silencio,
inexistente,
revuelto siendo viento,
siendo canto de los árboles,
siendo,
solo siendo,
solo sintiendo
la canción de los laureles,
el trino de los pájaros.,
llorando,
riendo,
girando sin cesar
aunque me observen.
Y te siento,
dentro de mi te siento,
prudente,
callada, silente,
armando con paciencia
tu presencia de Amor
sin condiciones.ni barreras.
Alma siempre
en la misión que cumple
tu Paz consciente.







PIEL DE ROBLE


Mi árbol antiguo,
mi viejo roble,
renacido en tu colina en Primavera,
que me dictas en el envés de tus hojas
los secretos más profundos;
haz que el aire hable en ti,
que te dé voz para contarme
en cada frase tuya nunca oída
lo que sientes,
lo que vives.

Nárrame a través de tus raíces
cómo es la tierra niuestra
que te envuelve,
para sentirte en mi,
para gozarte,
para darme la paz que ahora presiento
en cada resquicio suave de tu tronco.

Con la lluvia que golpea en cada rama
de tu humilde estructura centenaria
me hablas con la calma de los tiempos,
con el Sol que te da luz
en tus nidos y en tus brotes
de tu juventud en tantos años renacida
dibujas en mi alma trazos nuevos.

Viejo amado, roble viejo,
perspicaz anacoreta de los bosques,
anciano redimido por los años
de tus musgos sabios y tus hiedras,
canta con mi abrazo
la eternidad de la sonata de tus sendas,
sé mi albergue cuando llegue el día
en que sean mis cenizas
alimento de tu herencia.

PUEBLO EN SUEÑOS


Mi pueblo duerme.

Recostado entre dos ríos
duerme el sueño
de cien años de silencio.

Se acurruca en sus estrechas callejuelas,
sobre piedras desgastadas
y farolas agotadas de penumbras.

Se hace ovillo,
se recuesta,
se reclina sobre el valle,
envejecido de memorias,
y ni el viento ni la Luna lo penetran.

Por sus calles vibra el eco de unas voces,
de unos pies que cabalgan esas losas,
o la música lejana del Casino.

Duerme mi pueblo.

Son su almohada los helechos,
descolgados de sus techos y paredes,
son su lecho
los ventanales sombríos
y su tiempo retorcido en las esquinas.

domingo, 15 de mayo de 2016

ACOMPAÑÉMONOS


Me encuentro entre la multitud con tu mirada,
sonríes a mi ademán desvencijado,
y con un gesto me invitas a tu mesa
para templar en los lunares de tus brazos
nuestros momentos vivos.

Tus ojos se hacen un arroyo
para mi sed de hombre de sabiduría absurda,
y los míos atraviesan tu inquietud
hasta amasarla y hacerla pan de madurez.

Solo puedo pedir que nos acompañemos
hasta el estanque con el que un día
te acercaste a mi penumbra,
y sentados a la sombra
de un árbol escogido por azar
hablemos sin reloj que mida tiempo.

No sueño con que le otorgues
a este hombre sin equipaje que soy
veinticuatro horas de pasiones,
no reclamo de nosotros una unión agotadora;
tengamos la fe de ese momento
en el que en las palabras
crearemos un solo Alma en sentimientos
sin dejar de ser nosotros mismos,
y nos extenderemos
por lo profundo de nuestras avenidas.

No te solicito mil versos que nada digan,
dime tan solo con un  beso en la mejilla
o en una caricia sobre mi rostro no afeitado,
lo que sientes.

Solo sé pedir este presente
que vuele envuelto en aire entre nosotros,
la verdad incrustándose
entre la serenidad de las gargantas,
la sin medida de los minutos ciertos
transformándose en tu risa,
y que por sorpresa un simple beso
sea el que abra nuestras puertas
para hacernos alcanzar la comprensión
de quiénes somos.

No te  pido que hables siempre;
acepto tu silencio como agua amada
cuando los días de lluvias nos acojan,
y te invite a reírnos saltando sobre charcas
o a correr por las cuestas de nuestras horas
sin ningún paraguas que nos cubra.

Acepto tu compañía callada
en tus días de enojos y de dudas,
de tu tristeza y tu alegría,
en los días de tu rabia y de tu furia.

Nunca asaltaré tu mundo,
pero sueño;
permite soñar la fantasía
de tu oído escuchando mis latidos,
de sentirte dormida en el sofá
apoyando tu sien sobre mi pecho,
mientras en silencio te arrullo
y acaricio tu cabello liberado,
revuelto por mis dedos de obrero humilde.

Démonos permiso de soñarnos
envueltos en manantiales de ternura
con un libro de sonetos leído por los dos
en una tarde agradecida de Sol y mares,
con nuestros pies descalzos
caminantes en islas de olvidos,
salpicados en agua salada y poesía.

Démonos permiso para enredar
entre poemas nuestros dedos,
inmersos en los bosques y las piedras
de esos lugares que hemos de encontrar,
unidos en la voluntad de nuestra magia.

Te pido que nos hagamos compañía
sobre estos trechos rectos del camino
para acercarnos a tu estanque,
y amar reflejos
de la tierra y el cielo que mezclamos
con las aguas en paz de nuestra ruta.














jueves, 12 de mayo de 2016

MEMORIAL DE LAS DUNAS


Densos son los aires
allí donde las gaviotas graznan su locura
girando al sinsentido de los cienos
adornados por las tablas de millares de naufragios.

Hueca es la brisa en las entrañas
de hombre y de mujer residentes entre dunas,
arrastrados a ras de arena para huir
de las algas que hieren sus pupilas.

Miedo al vendaval en las pestañas,
en los poros,
en sus rostros aún indefinidos,
a la espera de romper y atravesar
la misma linea horizontal de soledades.

Hombre y mujer desconocidos de sí mismos,
por sí mismos sometidos
al miedo y cobardía de los vientos.

Hombre que soy, sin rasgos para ti,
mujer que eres, sin faz reconocida,
aún no encontrada,
adivinada en la intensidad de tus pisadas
en nuestras laderas móviles.
en las que por instantes enterramos cofres viejos
repletos de la hojalata del pasado
de nuestros humanos arraigos imperfectos.

Es aún nuestra verdad solitaria voluntad de ser,
un aliento unido a la observación de mutuas olas,
es también presencia cómplice,
indefinida de secretos confesados
a los brazos de la humilde bajamar.

Es nuestra ausencia tibieza agridulce en las mañanas,
cielo de alquitrán en nuestras noches,
Sol o niebla cargada de humedad y de deseo
convertido a rajatabla en abstinencia camuflada
como serpiente entre la arena,
reptando y disolviéndose
para no temer mas lo temido.

Llegaremos,
cuando ahoguemos cobardías,
a sumergirnos en el mar un atardecer de Luna y lluvia;
nos nacerán aletas,
libres en  el placer entre las aguas,
tendremos rostro y sonrisa conocida.

Alcanzaré en tus branquias la posesión de las verdades,
tú en mi timón de espumas el roce y el vaivén
de este cuerpo en tus corrientes,
temblaremos en las dunas,
con nuestras manos ancladas en milagro de sentirnos
rellenando nuestra aurora.



























EN CRUZ Y RAYA.


Trazas trenzas destruyendo las palabras,
conoces las fronteras de presentes y pasados,
emites coordenadas a raudales con tus manos
como cómplice artesana de vasijas encriptadas.

Cariátide de un templo erguido de constancia,
altruista desde tu corazón firme y creciente
de la Luna lenta y atenta que se asienta
en la inspiración de tu crisol de sentimientos.

Reina de Espadas en páginas conscientes,
verso y verbo libre de cumbre conocida,
alba anunciada entre la niebla de los bosques,
verde en tu lluvia, blanca en llama erguida.

Constructora de puentes de mil arcos de alegría,
alquimista en la estrofa y en la bendición de huellas,
esfera de aguas puras de tus fuentes conquistadas
allende las montañas que renuevan primaveras.

Libro infinito que se entrega entre mareas
arbitrado de nostalgia en mariposas de tus noches,
claridad brillante de los códices honestos
que regalan sin pudor espirales silenciosas.



               












miércoles, 11 de mayo de 2016

VIDAS POR VIVIR


En una vida tantas vidas
cosidas a tus ojos somnolientos,
nana calma enamorada,
sigilo de las sombras y los juegos.

Fuego en nuestras mentes,
en nuestros cuerpos unidos en el rastro,
vinculados en la búsqueda de paraísos que perdimos,
que soñamos,
tendidos,
atrapados en los gestos,
en el roce y la batalla,
en el Alma que me entregas en tu cuerpo abierto,
en tus sueños abiertos con tu deseo libre
hacia mis fronteras rotas.

Volando,
dejando en nuestra espalda
el temor humano de la duda,
flotemos y perdámonos,
encontrándonos,
tropezando mutuamente sobre las tablas cálidas
de estos cielos y estas llamas,
tentando con las yemas de nuestros dedos
la ruptura de los cánones no escritos,
liberando en el sudor y en las caricias
nuestro tiempo de jóvenes perdidos,
desde este Otoño sabio
que nos lanza en nuestras cuestas,
sin freno ni motor,
con nuestra inercia de piel,
de piel y nubes,
cayendo cual la lluvia,
muy despacio,
en mi cabello escaso
y en tu cuerpo de partos.


lunes, 9 de mayo de 2016

HAZ UN HAZ


Haz un haz de luz
que se adhiera a tu frente cuando ames,
que rodee de pasión tus días,
tu respiración, tu pulso,
tus impulsos,
un haz de hilos azules
que llene de esperanza a quién rodee,
que proteja a aquéllos
que tu rincón habitan.

Haz tu luz azul con tu sonrisa.

Haz un halo de luz azul
que brille en tu memoria y en tu espacio,
que cree golondrinas que no cesen
de volar libres en círculos,
unidas en la paz,
un lazo azul de mar azul
que tiña de alegría tus días nublados,
que te entregue el futuro,
que lo pose en tus manos.

Haz un alba azul de cielo azul
para que siempre
encuentres el lugar donde acogerte,
para no perder ni el Sur ni el Este,
para encontrar en tu destino
las violetas necesarias que te orienten.

domingo, 8 de mayo de 2016

DANZA DE LAS PALABRAS


Algo me dice que todo gira
y, aunque yo calle,
sigue girando.

Algo me dice que todo danza
y, aunque no hable,
sigue danzando.

Alguien me cuenta desde muy lejos
sus sueños nuevos, sus sueños viejos,
sus desencantos.

En la penumbra de esos momentos
laten a tientas sus firmamentos,
corren despacio.

Es el latido de los espejos,
la cama humilde de sus tormentos,
de sus arcanos,
de los lunares de sus recuerdos,
cristal oscuro de desencuentros,
de antiguo llanto,
el pulso añejo del desapego,
la vida huida de sentimientos
abandonados.

Algo me dice que todo avanza;
mientras se mueve
sigo callado,
desmenuzando todo lamento
escudriñado tras el rosario
de sus milagros.

sábado, 7 de mayo de 2016

AUTO SACRAMENTAL

Como un sacramento de vida y nacimiento,
o tal vez como un lamento de conjuras,
se abren mis ventanas
para observar acercarse el firmamento,
la tierra se disuelve entre mis manos;
y la esperanza,
la vanidad,
vagan por entre mis jardines mustios.

Se desplazan mis pies
teñidos por el hilo del carbón antiguo,
enfadados de cansancio,
mi cuerpo se recoge
en el heno seco del olvido.

La tierra se remueve entre mis dedos,
se oscurece,
se humedece,
portadora entre mis uñas
de tantas y tantas resurrecciones.

Aún estos ojos agotados no saben ver.

Aún estas rodillas hinchadas
no se resignan al descanso,
aún queda el tiempo de abonar mi tierra,
de prepararla para la siembra,
aún tanta voz entre los castros,
la voz del trueno,
de la tormenta,
de la lluvia feroz que me germine,
que me convierta en fruto nuevo.

Se acerca el día
de redimir mis mimbres,
de la verdad abierta
entre los claros de mi celda oscura.

EN TU ÁRBOL


Al árbol subes.
Allí te acoges
con tu mirada tierna en el silencio.
Sus frutos te alimentan.
Huyes, sueñas.
Te buscan,
no te encuentran.
Callada observas las estrellas,
y callada
esperas la llegada
de quién quieres.
Huyes, sueñas,
con el brillo de la noche
recortando tu silueta.
Tu espacio se engrandece.
Observas, callas.
Tus ojos atenazan horizontes.
Te llaman, no respondes;
no hace falta
que te citen por tu nombre.

Elevada entre las hojas recuperas
el encuentro de la luz
que te deslumbra,
la sorpresa de sus rayos generosos
como el alma que construyes
cada noche en tu atalaya
niña dulce de ojos tristes.

jueves, 5 de mayo de 2016

RUMORES, MAS RUMORES

Rumor de rumor constante,
vorágine de mentes subjetivas de opinión concreta,
información balanceante de lanzas ebrias,
lenguas muertas excesivamente vivas.

Persecución del diferente,
lapidación hiriente,
palabras como piedras,
lacerantes,
innombrables mentes,
innombrablemente efímeras,
dementes,
opinión latente entre los miedos
de los miedos aceptados sólo a medias.

Rumor preciso,
inagotable,
fruto de algún polvo irredente de ignorancia,
barro sucio del alfarero atormentado
que moldea con sus labios lo imperfecto.

Lenguas como navajas en batallas de tabernas,
incontinencia verbal,
obscenidad oral,
juegos mentales de quién nada pierde y nada gana,
del que piensa que se sienta en los altares
a impartir un cortés doctorado de venganzas
con su verdad absoluta repartida
en porciones onerosas de incierta verborrea.

miércoles, 4 de mayo de 2016

ELLA



Ella,
cantora perspicaz de mis temores,
cómplice de las imágenes
que hicieron girar la rueda de mi voz,
mujer de ojos de emoción diáfana,
narradora en sus pupilas
del amanecer rojizo de un verano de furias.

Ella,
hembra dulce de escalera atormentada,
amante de las noches de lluvias
y del lodo de los caminos infinitos,
residente en la sabana más profunda,
pintora en tantas madrugadas
de todas mis arrugas.

Ella se fue
dibujando con su rastro mi mirada nueva,
dejando mi orgullo moribundo
prendido entre sus ramas austeras,
se fue
danzando al compás de su llanto,
buscando entre las piedras
la sublime urgencia de sanar su magia.

lunes, 2 de mayo de 2016

RAÍCES DE PIEDRA


Tenemos las raíces
clavadas tan profundas en la Tierra
como anclas incendiadas
de una lancha blanca y valerosa.

Son nuestras raíces de piedra,
son los árboles las cruces
en nuestros cruces de caminos,
las colinas las olas de un rosario
adherido sin reparos al pasado,
precursor de mundos nuevos.

De Norte a Sur se agitan
los ríos, el mar, las sierras,
y estas raíces que se hunden
en piedras convertidas
cual rocas que amamos,
como canteros que somos,
cuando tallamos con cariño
cada acción y cada gesto,
cada frase y cada verbo,
cada beso.

Son las piedras que nos llaman,
que se vuelven sentimientos
en las raíces y el espejo
de nuestro mar, de las mareas,
del olor a sal,
de nuestro acento.

Son las nieblas que invitan
a sembrar la tierra,
a recoger sus frutos,
a gritar libres,
como infantes de nuevo nacimiento.

Es la melodía eterna,
siempre nuestra,
compuesta por algún desconocido,
siempre en nosotros,
siempre sumando.

Es amar, es sentir,
es no callar, y que sepan
que nuestras raíces de piedra son eternas,
que no nos  pueden arrancar
de este arena clara
que en su fuerza nos indulta,
en esta patria pequeña
que nunca cesa.

domingo, 1 de mayo de 2016

LUNA DE IMPACIENCIA


Esta Luna, impaciente, se desea.
Se refleja cual Narciso,
enamorada de sí misma,
de su imagen encendida.

Voraz devora sombras,
se alimenta;
orgullosa se descubre,
entre las cañas,
de las aguas de mis lagos,
del desierto de mis mares.

Presume de crecer,
de hacerse bella,
de robarle a algún Sol
todas sus fuerzas,
de alargar los días en las noches.

Celosa de su luz
se hace más grande.
Rebelde,
se convierte en fuego intenso.
Intensa se trastorna,
se transforma
en solista de cien cantos de tristeza.

Impetuosa sobre el Cielo
se estremece,
se hace tierna con el paso de las horas.

Me habla sin cesar,
me reconforta,
me acompaña en mis pasos esta noche
alumbrada de farolas
y de estrellas.

sábado, 30 de abril de 2016

SOLO SÉ


Si me pides que cartujo sea en el silencio,
eso seré desde lo alto de las torres
de una ermita clausurada a cal y canto.

Mudo,
presente y callado allí donde te encuentres,
sin soberbia y sin ofensas.

Mudo,
para ti, para tu mundo,
secreto afinador de las libélulas.

Mudo
mas no cobarde;
aún quedarán las estrofas entre árboles.
que caminarán conmigo en mis mañanas
cuando te llame y te presentes
a entregarme tu mano entre mis palmas,
aún quedarán los pasos compartidos.

Mudo,
pero no monje de mudanza opaca
si cantan la alborada las parejas de los mirlos,
o las tórtolas se entregan al amor entre las ramas.

Callado,
regresaré a mis patios y a tu parque,
y desde ellos narraré el ser amante
en la clausura de mis versos
y urdiré con hilos invisibles
las telarañas del recuerdo.




AMANECER ( III )


Porque en nuestras pupilas
se esparce la espuma,
la experiencia del Sol,
el azar de Venus altanera
ebria en su tejido celestial del Junio fiel.

Lo sabemos.

Restauramos con los versos
nuestras torres de los siglos del granito,
apuramos con las manos
el incienso del deseo y de la calma.

Descubrimos el arraigo,
las puertas encarnadas entornadas,
en cada palmo de corteza
de la tierra que, pausada, nos responde.

Por ellos, por nosotros,
encendemos velas verdes
cada vez que se desprenden
matas de menta y aire,
hojas de papel escrito en sueños
de nuestras madrugadas cálidas.

Porque somos, existimos,
observamos el juego del mar,
la distancia oculta en los recodos
de nuestras mañanas de cera,
la brisa en nuestra piel de vida,
hasta olvidar el olvido de la penumbra lejana,
de nuestro miedo a habitar el presente
con los pies enrojecidos
en el placer de caminar
sin meta, ni fin, ni tiempo.

viernes, 29 de abril de 2016

AMANECER ( II )


He recogido en mis bolsillos
todas las fuentes que los truenos han abierto,
guardado los tesoros de los robles,
y girado, como estas golondrinas,
en torno a la capilla que a la hiedra reza
su oración de los guijarros del arroyo.

Hoy y siempre.

Descalzo sobre el barro,
sentado ante las peñas
de mi montaña sacra tan amada,
bajo el agua, las nubes y la bruma
de este amanecer opaco.

Vestido de la lluvia, por la lluvia,
enraizado como helecho,
como espora existencial y desarmada,
hoy y siempre,
poseído en este día que renace
en los claros de los sueños de las aves,
en hojas secas que alimentan esta tierra
con crujir y rumor bajo mis plantas
de andariego de estaciones legendarias
de los días de guerreros y druidas,
de las manos de maestros de cinceles.

AMANECER ( I )


Amanece.

Despacio, silencioso, tan callado
que ni el viento altera con su vuelo
el rubor brillante de la Luna.

Tras las nubes grises como humo
despierta el Sol.

Canta un gallo,
cantan las hojas,
cantan las hierbas
una alborada de verde y de rocío.

Amanece.

El barro adherido a los zapatos,
mi mirada atravesando
la penumbra que se aleja,
domada,
dominada por la plata
de las gotas que resbalan
suavemente hasta los charcos.

En sonidos,
entre luces,
amanece, tan despacio,
que hasta la voz de Dios guarda silencio.


jueves, 28 de abril de 2016

SIETE AÑOS Y UN DIA


Desvanecen trasgos tras de las paredes,
las brujas reniegan de crear ungüentos.

La infancia se borra en chistes y cuentos,
al lado del fuego,
que el abuelo narra volando los dedos
sobre las hogueras en noches eternas
de eternos inviernos.

No queda en el pozo de antiguos deseos
el berrido grave del arado huraño,
ni tampoco lluvias mojando la paja,
salpicando el tiempo.

Por los setos verdes de su vieja aldea
despacio se van las viejas leyendas
hechas un ovillo,
dentro de maletas que corren, huyendo.

El acero espera mutilando orgullos,
quemando abandonos,
calzando zapatos de suelas de goma
ante escaparates de reflejos grises.

Se olvida en aceras la presencia clara
del río vibrando,
el acento dulce de viejas canciones
que arrullaron nidos.de pájaros blancos
entre los pinares.

Gobierna su aurora el humo escaldado,
sus tardes sonidos de metal rugoso,
se esparce en su oído infierno de voces
que apuran relojes.

Corre hacia la escuela con la prisa lenta
de libros que pesan sobre la conciencia,
y cierra sus ojos a la algarabía
de trotes urbanos que violan los días
de días hermanos de vientos revueltos.

Se muere la infancia prematuramente,
madurando a golpes
de bombillas rojas, amarillas, verdes,
que habitan el alma muerta y revoltosa
de calles gastadas.por pies insurgentes.




.







lunes, 25 de abril de 2016

HERMANDADES NUEVAS


El día llegará en el rugir de antiguas puertas
que abriréis con el crujido de bisagras oxidadas.
y en el batir de las aldabas herrumbrosas.

Vosotros
los resignados,
los rechazados,
los nunca convidados al banquete de los mendigos,
los que siempre aguardáis sin habla ni palabra,
brincaréis y danzaréis por las calles,
abrigados en los soportales de la verdad
y de la libertad de soñar.

Vosotros,
aquéllos que callados
construís las conjuras de las serpientes y del barro
aplastaréis las puertas del bronce esclavo
con vuestra lucha silenciosa,
sin rencor.

Caerán las rejas por siglos clausuradas
con millares de cornetas resonando
en la Jericó derrumbada entre acordes de la Paz,
los muros del castillo verán crecer
la biblioteca de vieja simiente que rebrota
dorada como trigo de páginas gastadas,
libres en vuestras manos libres.

Será el cantar de viejas sendas nuevas,
de las hojas firmadas
por vuestros dedos inundados de deseos,
de la sangre de los mártires ausentes
transformada en alimento de conciencia milenaria,
de ecuación de sentimientos
y de cuentos ocultos en la memoria colectiva,
será la redención de las leyendas,
la oscuridad que se aleja en la lectura común
en el idioma que quiebre para siempre
el granito de este silencio heredado.

domingo, 24 de abril de 2016

MI COMPAÑERA (SOMBRA DE LUZ)


Nos esperan las peñas de un otero,
colinas templadas de alboradas.
Será largo el camino;
los pies nos moverán
arrebatados por su música,
acogidos por esta tierra cautelosa
e imantada por milenios.

Herederos de letargos
despertaremos al andar,
cansados pero plenos
cuando alcancen nuestros ojos el ocaso.

No aceleres,
los bosques no reclaman nuestra prisa;
en su canto nos alertan,
en sus troncos nos sonríen.

Despacio, no aceleres.
Las fuentes nos contagian de sonetos.

Despacio, aún más despacio.
No olvidemos que el camino es llanto y alegría,
son helechos acoplados a la piel,
es el manto dibujado por el musgo.

Sin urgencia.

Es el tiempo por si mismo desplazado,
es la niebla que pronuncia nuestra boca.

Solo nosotros y las montañas,
entre el aroma del brezo,
y tú a mi vera,
siempre en mi orilla,
consejera en el caminar eterno,
mensajera de mis sueños.

Surges entre los días
de los verbos imperfectos
desde esta ladera que atacamos,
tú y yo,
almas conscientes de nuestras huellas.

Conjugas constante mis pensamientos,
mis pasos lentos,
sigues mi ritmo.

Solo nosotros y la montaña,
y tu a mi lado,
acompasando cada revuelta,
cada murmullo,
y siempre al frente desde los pies.

Mi sombra larga, mi compañera,
mi amiga siempre,
mi parte eterna.