sábado, 31 de diciembre de 2016

QUIZÁS ......


Quizá el vientre de la noche nos encuentre
abrigados en las sendas del invierno
bajo las llamas tibias
de una madrugada de farolas,
quizá con nuestros dientes
le demos un mordisco de infinito
a las auroras.

Quizá subamos escaleras que antaño le negamos
a las esbeltas noches
de la pasión no comprendida,
a aquellos días de la poesía de las bocas,
y a nuestros pies que hurgaron
el claroscuro errante
de los peldaños de nuestros despertares.

Quizá los años
harán de la vigilia en nuestros labios
una guarida libre para las frases libres,
un libro de páginas en blanco
que nuestra tinta cubra
como campos arados
por mil surcos invisibles.

Quizá pidamos
un tiempo honesto y apostado
entre las ruinas vivas
de mis montañas y tus llanos.






miércoles, 28 de diciembre de 2016

ADOBES ROTOS

Hachas enfermas talan olivares,
herencias del rencor cazan palomas,
decapitan con sus dagas vías de agonía,
señalan con cadenas y con sus sables
las puertas del vacío.

Embarcan temblando sobre un mar de vallas,
donde venden muerte,
a ancianos y niños de antorchas perdidas
y a adultos castrados por lentos verdugos
de astutas mentiras.

Arañas de lumbre incendian la nieve
con el combustible de la excusa oscura
de las torres necias.

Las plazas son nidos de plumas de espanto
donde vuelan cuervos defecando clavos
sobre aceras secas.

Gritan fariseos clamando venganza,
rasgan sus ropajes en duelos fingidos,
se enrocan en muecas.

Mercaderes ciegos afilan guadañas
grabadas en plata con el nombre casto
que ellos envenenan.

Entre los escombros medias lunas rojas
exprimen valientes los adobes rotos,
arrancan
las tejas que lloran.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

BESOS DE LLUVIAS


Llueven desde la claridad tus besos
deslizándose hacia la tierra quejumbrosa,
asaltan tus aguas con pasión acequias,
palpita en la ciega rapidez de aromas
el milagro sorprendente que liberas
mientras se disuelve en tu verano
el cielo abierto que le reza a la tormenta.

Lloras como amor el amor que creas
regalando complaciente el nuevo barro
que fieles manos blancas moldearán
girando en el torno de tu alfar calmado,
buscando en el silencio dar firme forma
a las hormas que soportan viejos miedos
del torrente urgente de estos llantos.

Este día alcanzas a que el fuego alcance
a inflamar el aire con tu esparto,
aliento cálido que en tus hornos endurece
la labor que, con tu paciencia de artesano,
entregas para nuestra libertad escanciada,
este día en que la tierra con las aguas,
firmadas por el surco de tus uñas,
se hacen vida al calor de los incendios
que entre el fuego y la alegría de tus aires
nacen acercando en tu sonrisa
la distancia que rompía nuestra danza.













sábado, 3 de diciembre de 2016

MI ESPERA

Esperaré por ti,
por tu voz partida en un lamento,
por ti, cada momento
que late en los márgenes borrosos
de la duda de tus velas.

Esperaré sin prisa tu regreso
a este mundo prometido,
envuelta entre la niebla del recuerdo,
dibujando en las siluetas
nuevos lazos del rocío.

Guardaré nuestras flores al abrigo
del hielo y las tormentas,
cercaré con la fe toda nostalgia,
dictaré con mi paz cada resquicio
de estos versos adheridos a tu escala.

Erguiré un altar construido de inocencia
en el que respirarnos,
caerán entre las risas las murallas,
y con sus piedras proyectaré los puentes
que nos unan sobre el río
de las aguas de esperanza,
perdida en el pasado la pereza.


lunes, 28 de noviembre de 2016

LA FORMULA DEL AIRE



Son a menudo tus brazos fórmula del aire,
grito y giro recogido en los jardines,
disyuntiva que se acerca a las farolas
con el acento cantor de tus naciones.

Sabes que tu voz pronto será soneto
que envuelto en las arenas vibre,
sabes que tus pies se harán raíces
que asentarán la tierra anciana
bajo el olivo que nos invitará a soñarnos.

Tras de tus huellas crecerán aceras
abiertas hacia avenidas de vanguardias
para librar y celebrar unidos la victoria
y entregarle a las mañanas nuestro vértigo
flotando sobre archivos del olvido.

Brillará tu piel envuelta entre los fuegos,
en la ternura de tus rayos, sobre lunas,
capturando los candiles de las noches
que hemos de bautizar con las pasiones,
abrazados a  madrugadas de las almas.

Con la garganta abierta a la poesía
te requiero entre las calles de Diciembre,
llamándote, cubierto por la escarcha,
por tu nombre de retamas y de flores,
clamando por tu aroma y tu mirada

martes, 22 de noviembre de 2016

MARZO


Marzo volverá con el viento
girando revuelto
sobre el pedregal que mis pies
rozarán de nuevo,
despacio.
Marzo en el camino viejo,
renqueando en las almas
al caminar los pecados,
los deseos y miedos,
con la lluvia en los hombros,
la emoción en los ojos
y la fe
pesando en la espalda
callada y erguida
en el dolor que es palabra,
agua de plata de mi sequía,
alquiler de esperanza
que a lo lejos pretendo
alcanzar algún día.


lunes, 21 de noviembre de 2016

DETENTE.....

Detén tu mano, hermano,
detén el odio y los lamentos,
detente aquí a mi lado,
siente que siento
tu conciencia en mí,
conscientes, frente a frente.

Detén tu espada,
frena ese rencor latente
que se esparce en nuestra mente,
que escupimos
golpeando e hiriendo a quien nos ama.

Comprende mis palabras
ocupando el espacio que me toca
en esta vida remota y heredada.

Ponte a mi vera,
acertemos los dos con la memoria
a aceptar que somos diferentes
sin vulnerar estos huecos de impaciencia
que no nos pertenecen.

Apoya tu mano, hermano,
aquí en mi hombro,
lucha conmigo,
hazte energía
que nos lance en la Unidad
cara a la vida.

viernes, 18 de noviembre de 2016

LAS PUERTAS DE MIS NOCHES


Alzo mis manos hacia tus manos conocidas,
las que entre sus roces descubrieron 
la sapiencia de haber sido en lo remoto 
dedos uncidos para la experiencia mutua.

Alzo la vista para abrazarte
como lo harían las colinas 
al Sol cuando se esfuma envuelto de temores,
apenas recubierto por sus bosques parlanchines.

Me abro a tu alma, 
te abro mi voz, 
y nada pido.

Le entregaré a mi timidez estas coplas de nostalgia
cuando se anuncie en el regadío de tus ojos
que tu presencia me acompaña
entre los árboles cómplices de mis palabras viejas,
sobre los arcos de mis noches silenciadas,
cuando se confirme entre los riscos que vendrás conmigo
para atravesar las puertas que he entornado
en las laderas de mis noches,
y aún más describiré
con nuevos renglones áureos,
si alcanzamos a asir nuestras cumbres compartidas
que en el rubor de las tardes se conviertan
en filigranas de sonrisas,
y en el tacto descubramos 
que en tus caricias
anidará por siempre el clarín de las estrellas.









miércoles, 9 de noviembre de 2016

ALFA Y OMEGA


Al cantar los mirlos que las sombras niegan
vestiremos nuestros cuerpos de azul,
nuestros rostros de vigilias.
las espaldas de recuerdos y alimentos,
los pies con viejas sandalias blancas.

Nos envolveremos de penumbras
entre árboles que lloran pesares con su ámbar,
y veremos el umbral de las mañanas
al abrir nuestras manos con el tacto
de las mariposas de Octubre y sus mensajes.

En los días en que el Diluvio se entrometa
no detendremos nuestro aplomo en esta ruta
para otros hermanos sueño de finales,
para nosotros inicio de caminos
que el Amor descubre en nuestras huellas.

Aún haremos acopio de olores y colores,
aún mas de visiones y sonidos,
aún posaremos en los cruces de senderos piedras sabias
en los prados donde florece el azafrán silvestre
y el laurel extiende bravo su raigambre.

Vaguemos pues en los témpanos de estas madrugadas.
Ha de haber un instante para el agua,
otro para el viento,
tantos para el calor y para el hielo
como nosotros querramos regalarle a nuestro avance.



martes, 8 de noviembre de 2016

EN TU CINTURA

Ardiendo en tu cintura
un nido de hipocampos
me anuncia amaneceres
cruzados por cascadas.
Al lado de tu pecho
se acogen terremotos,
renuncian los temores,
se esconde el viento sabio.

Callado a ti me acerco,
armado de inocencia,
hundido en ti me pierdo.

Sintiendo la cadencia
del alma en tus latidos
adorno con guirnaldas
los valses de tu vientre,
decoro de rubores
las llamas de tus senos.

Ardiendo en tu cintura
se incendian cataratas
de hielo y de rocío,
de nieves en tu espalda
rozada por el tibio
temblor de la esperanza.

jueves, 20 de octubre de 2016

CARACOLAS

Presiento caracolas que cantan en la entrega de mi entraña,
adivino bocanadas anchas de memorias,
describo ángulos que horadan con mis pasos
la simpleza del reguero de huellas escabrosas
que sus aguas devoran al instante.

Contemplo como se alza con mi voz el temporal
en el temido remolino de sus olas afligidas,
devoro con la frente alzada hacia antiguos laberintos
el aroma a barco viejo varado sin su quilla ni timón.

Ante nuestro mar resido;
él me explica con un leve movimiento de sus rizos
lo pequeña que es mi ausencia en su presencia,
él me cuenta sofocado con su risa de alcatraces
cuán escasa es mi maleta antes completa,
cuántas sombras se han perdido en su coraza;
yo lo escucho,
lo interpreto, lo interrogo, lo comprendo,
atizado por su réplica del fuego inacabado
e incendiado de lamentos olvidables.

sábado, 8 de octubre de 2016

SOBRE LA ISLA

Te encierran otra vez en un rincón angosto,
y desde esa celda vuelas,
gorrión que te internas entre anhelos
de veinte años imaginando sin cesar
un mundo blanco y negro,
sin distinguir ni disfrazar el origen
ni la meta de tus pasos.

Quieren borrar tu nombre como rompen tu mensaje,
con un número mudo,
pero el hombre subsiste en las ideas,
no muere cuando se alimenta
de la verdad de vivir la igualdad de los deseos,
y los barrotes no te inhiben
si los conviertes en hilo transmisor de tus correos.

Van flotando tus palabras
a la búsqueda de las palomas mensajeras
que las acerquen a los guetos
de nuestros hermanos apresados
por las leyes engañosas,
hasta dar su fruto en las chabolas de hojalata
y en la libertad que se les niega.

Eres tú, prisionero libre,
el condenado al exilio en el templo de su mente,
aquel a quién se abren los oídos a la escucha,
aquel que es escuchado en su silencio
a la espera del instante y la señal
para izar las banderas hacia el aire
de nuestros universos indistintos.

Eres tú,
desde tu silla de las mañanas sucias,
necesarias para la redención del hoy
que brillará  entre tus canas vigilantes.

.





martes, 4 de octubre de 2016

HABLAME (II)

Háblame desde tus pupilas de tu rebeldía,
perdida entre tu infancia
que aún perdura en cremalleras,
humilde y escondida.

Nárrame desde tus manos
cómo es el tacto de la suavidad del Mundo,
el roce de tus pasiones ocultas.

Cuéntame desde la flor de tu boca
cómo es el amor de tus besos,
cuán largos son el temor y el placer.

Poséeme despacio,
como los jazmines,
escálame como un arco iris
que resbale en nuestros cuerpos.

Arráncame sin miedo los harapos,
agita el Universo en tus pestañas,
agita mi conciencia en tu mirada.

Conquístame sin prisa,
oblígame a ser quién soy,
y el vaivén de tu cuerpo enfebrecido
desatará este nudo apasionado.

Alcánzame,
encadéname otra vez
a tus ojos, a tus manos,
a tu acento de caracola lejana.
Aprésame con tu cabello,
enrédame en tu memoria de lunas,
haz que vibremos esta noche
en haces de luz,
en un instante que perdure para siempre.

lunes, 3 de octubre de 2016

SUSURROS

¿Por qué la obsesión de gritarle al cielo
si al final ese aullido se devuelve 
transformado entre ecos de la ira?.
¿Por qué azotamos en los aires
nuestro rubor hiriente,
desabrido,
en compases de afonías?.

Licenciemos las carencias
pronunciadas entre dientes,
conquistemos en silencio
la templanza.

Transformados en susurro,
descubramos en las voces
la plegaria que libere
estos corceles
la redención de conocer la ausencia
internándose en los ojos
y las bocas,
el sonido suave de unas alas 
o el candor de aguas que se escurren,
tibias, claras,
sobre la fortaleza de las rocas.

Seamos el silbido de los grillos 
resbalando en las tardes de verano,
una voz que pronuncie en lo lejano
las raíces y prefijos del amigo,
sin volver jamás a retorcernos
entre los claustros grises
de la furia disuelta de las grietas
que elegimos por guarida,
seamos el secreto abierto
esparcido en la quietud de los acentos
de nuestras nubes y las brisas.



jueves, 29 de septiembre de 2016

ENTONCES....


Y para entonces nuestros hilos,
hilos tenues que se afirman,
se harán guía conductora de los versos,
de los tuyos,
de los míos,
de los nuestros,
rimados a la par en el aliento
y secretos descubiertos
que la vida les infunde
en sus sonidos.

miércoles, 28 de septiembre de 2016

ESPACIOS ABANDONADOS

Miro alrededor, y busco entre los espacios que pensé ocupar, y que despacio voy abandonando, otros espacios que por tiempos creí conocer y ahora conozco, Y no siento míos.
Miro a los que se arrogan la verdad, los que hablan de caminos correctos para disimular la incerteza de sus propios pasos, que usan sus verbos y pronombres para fundar la confusión en sí y en los que desbordan fantasías de lecturas inseguras.
Escucho voces que afirman amores banales, o que los sueñan, y que en sus palabras buscan halagar sin pausa para ser halagados. Palabras de aquéllos que fingen tristezas sin querer reconocer sus ansias, sin entrar en sí mismos hasta saber cual es su auténtico dolor y confesar sus penas ciertas.
Percibo la humildad de los que se sienten poetas y narran sin buscar ser más, porque saben que muchas veces lo que parece sumar resta, pero a un tiempo siento el aullido de los lobos disfrazados de corderos, que buscan su alimento devorando a los que a través de sus palabras liberan la sinceridad sin adornos de bordados de oro y plata
Escucho hipocresía, medias verdades que tienen el tufo de la cobardía, refugiándose tras de las cortinas de habitaciones frías, aún cuando el narrador nos quiera convencer de la luz intensa que entra por sus ventanas.
Y creo, desde este espacio que voy abandonando, que los juegos malabares no son mi vocación, y que desato desde este día el lazo que me ha unido a muchas redes.
Quién me sienta que me lea, sin razones ni alabanzas. Me deslizo en el camino de la palabras silenciosas.















sábado, 24 de septiembre de 2016

HACIA LA MAR (II)


Desde la escritura de tus remos
hasta la esencia salina de tus brújulas
residen empotrados en las radas
los correos que redactas con apellidos de medusas
y caligrafía recta de mujer experta en vientos.

Todo eres en tus fondos conscientes
porque eres mar añejo,
acento central de los sargazos,
boga suelta de colores viejos.

Todo es en ti la mar;
desde tus islotes descalzos,
en tu risa de gaviotas,
en la voz de tus buques encallados,
escorados sobre sus cuerdas raídas.

Todo en ti arena y algas;
zozobra que armonizan tus reflejos noctámbulos,
marismas y escollos durmientes,
hasta el despertar súbito
de tus astrolabios de humedad callada,
con tu canción del Noroeste extenso
replegado sobre la plata de tu manto
de eternidad de estelas luminosas.

martes, 20 de septiembre de 2016

INDICE DE ESPACIOS


Quien primero alcance a interpretar
los renglones curvos de las nuevas lluvias
que levante, humilde,
su dedo índice hacia el Cielo
y le indique a los demás
el recorrido de sus nubes plañideras,
pues aún hemos de buscar en la tormenta
el alivio entre los truenos,
pues aún en la superficie de las olas
no se advierten las lágrimas profundas
que se aferran a nuestros arrecifes rotos
como fruto cautivo de todos los naufragios.

Como barcos pequeños,
anclados aún en su espera en la ribera,
hemos de volver al viejo mar,
señor herido por la zozobra de sus duelos,
a dibujar estelas de consuelos y cautelas
que seres nuevos guardarán
enredadas para el futuro en sus pestañas.

En nuestro pecho habremos que acoger
ese viento salado que escala viejos sueños
con el afán de zurcir,
bajo la penumbra que termina,
las redes abandonadas en nuestros puertos
de estos años de fuego y pedernal.

Cantará el aire el rumor de antepasados.

Será la señal para izarnos sobre el vértigo
de navegar hasta acoger entre las manos
las manos hermanas de las mareas blancas,
para olvidar la esquirla de la muerte fría,
para orar callados en la visión de las orillas,
abandonado en Poniente entre sus llamas
el faro derrumbado y agotado
del rencor.

Hablarán los astros,
hablará la historia,
con su lenguaje antiguo y sabio
antes convertido en silencio oscurecido
por las armas cargadas de venganza,
hablará la Aurora en azul y rojo
de relatos que el tiempo hará brotar,
naciendo desde el llanto,
para bordar en las sonrisas de los niños
el presente y el futuro
de los renglones adheridos a las nubes
y sus signos.





domingo, 4 de septiembre de 2016

ORACIÓN DEL INFINITO


Es este silencio un canon lento
no de desidias ni de orgullos,
es silencio de simiente que se esparce,
es oración del caudal del río
libre y sujeto a las lluvias y mareas.

No es desdicha,
aunque el corazón haya dolido,
es lección para mis ídolos caídos
y para mis máscaras,
que hacia mis suelos ruedan.

No busco compasión,
no quiero que me entregues universos;
solo pido el perdón de tu infinito,
de los días y las noches de tu mar
que abandoné por los trigales,
de aquella luz de Sol poniente
que tus manos me entregaron
y rechacé
con el pecado de olvidarte.

No quiero que me entregues tu inocencia,
no suplico ni tu cuerpo ni tu alma,
solo recito,
lentamente,
con la voz quebrada y la memoria abierta
el profundo recuerdo de lo escrito
a través de la vida y de sus tiempos
con el canto de los bosques y los grillos
que aún reclaman frente al cielo
tu presencia.

lunes, 22 de agosto de 2016

ACERO

Identidad confusa de neones,
lámparas que lloran tras lo absurdo,
mentiras transformadas en verdades innegables,
clamor de los tambores oxidados
que retumban con fiereza nuestra histeria.

Seis mil años de locura colectiva
nutrida por diminutas y efectivas vitaminas para el odio,
creadas para vulnerar al Hombre
encerrándolo en burbujas de consignas,
escribiendo sobre su frente los panfletos delirantes
del brillo intenso de banderas irreales.

Décadas del sueño intolerante,
del humano quejido doloroso,
tiempos de la historia vivida y recompuesta
cual lingotes de hojalata.

Acero en la espalda y las espadas,
en los grilletes de los esclavos,
metal de una fe construida entre murallas y cañones,
lágrimas humanas,
clamor humano
de jornadas convertidas en valor en efectivo,
ley del mercado,
ley primigenia de la selva,
becerro aposentado sobre pedestal de adobe.

Dolor insensato de la danza de los siglos.

Histeria de animal que sueña con sus dioses,
que dios se sueña
cuando anuda en el pescuezo una corbata oscura
para atrapar la fantasía
de papeles de colores y de arillos bronceados.

Seis mil años de historia inconfesada,
Inquisición disfrazada en algún Carnaval triste,
entregada a cualquier postor
por treinta gastadas monedas de plata.

Veneno en las memorias,
memoria envenenada por el rencor cismático
del dogma poderoso transmitido
a través de los valores alterados,
destrozados por el furor de poseer lo indescifrable,
canallesca del poder que hurga en las conciencias
esquilmando nuestro aroma humano,
vulnerando la libertad que nos otorga
el milagro poderoso de haber nacido libres.

Días de jaulas de oro,
de acero y hielo,
de billetes de metro y dinteles que se agrietan
sobre el fuego del volcán que alimentamos.



miércoles, 17 de agosto de 2016

BODAS DE PLATA


Regresas.

Vuelven mis brazos
a rodear tu cintura,
vuelve tu espalda
a apoyarse en mi pecho
buscando mi abrigo,
huyendo del frío.
de esta noche de Marzo.

Mis manos acogen
la pasión de tu vientre,
de tu vientre de madre,
la inocencia del viento
que remueve las hojas
esta noche de danzas,
esta noche de Marzo.

No hablamos.
Música es el latido
de nuestro silencio.
Callados, sonreímos.

Han pasado los años,
han crecido los hijos,
acogidos de ausencias,
y nosotros, callados,
recordamos los días
de recuerdos furtivos.

Han pasado los años;
regresas
para hacerme memoria
de los días dorados,
del Amor que no ha muerto,
en las bodas de plata
de este encuentro de vivos.
.

sábado, 13 de agosto de 2016

EN MI, RETORNO


Vuelvo.
a la simiente creadora de todas las semillas,
al caminar furtivo bajo el canto de los árboles
convertidos por el azar previsto en mástiles del viento,
a la voz de los seres y las piedras que me rozan
suspirando entre aleluyas.

Vuelvo
a los olores densos del laurel y del tomillo,
de la hiedra humedecida por la lluvia del verano,
a mis manos bendecidas por el polvo
y por la tierra que recojo envuelta entre mis risas
suspirando entre aleluyas.

Vuelvo
a dejarme llevar entre las aguas,
al mar rupestre de mis añorados días del pasado,
a observar entre la calma del horizonte los otoños
y  las olas que me arrullan en sus cunas
suspirando entre aleluyas.

Vuelvo
al silencio del raposo en los caminos,
a los vuelos de la paloma y del águila,
a los mil cuentos ensamblados ante el fuego
en la voz templada del abuelo y la ceniza,
suspirando entre aleluyas.

Vuelvo
a los márgenes del río de la infancia,
a jugar con renacuajos enredándose en los dedos,
a las charcas que se inmolan entre el trigo,
al maíz regado por corrientes transparentes
suspirando entre aleluyas.

Vuelvo
al aire que rebota en mis memorias
para hacerlas reverdecer entre neblinas claras,
al devenir de las caracolas viejas
insurgentes en el remolino de sus vendavales,
suspirando entre aleluyas.

Vuelvo
en el culto antiguo de la patria nueva
al cultivo largo de las horas cortas,
con la piel curtiéndose en caricias
de los surcos del arado que has predicho
suspirando entre aleluyas.














sábado, 6 de agosto de 2016

SIGO


Sigo andando
dejando que lo innecesario se haga fuga,
observando lo que la vida me otorga,
envuelto en el silencio que no es silencio
si no pausa entre suspiros amplios,
conocimiento y destreza de encontrar
el instante reflejado entre colores
para guardar como oro en paño
en mi corazón lo exacto,
para caminar sin prisas
dejando volar lo que me resta.

Y yo volando,
abriéndome, sin pensamiento,
al sentimiento ajeno y propio,
desatando en una imagen cada instante
cual cayado callado voluntario,
haciendo acopio de lecciones,
elecciones encaradas a mi encuentro
con el germen de todo lo que gira
en esta Tierra atravesada en estas tardes
que languidecen alargándose en veranos
y se nutren del tesoro de reflejos.

martes, 2 de agosto de 2016

BIENAVENTURADOS


Biendecidos sean aquélllos
que en su cuello portan crucifijos
y reniegan del Sermón de la Montaña.

Bendecidos sean los parias
que sonríen a la vida
apretando entre sus dedos la abundancia de la nada.

Bendecidos los que roban por el hambre
y los jueces que dictan sus sentencias
aplicando la imperfecta Ley humana.

Bendecidos los que juegan en las fuentes
como adultos sin vergüenza,
salpicando su inocencia a carcajadas.

Bendecidos los que rezan a las nubes,
suplicando en sus azadas la llegada de las lluvias
para abrir la fortaleza de una tierra que no es suya.

Bendecidos los tiranos y los déspotas,
que desde el poder que el destino les otorga
creen gobernar los cuerpos y las almas.

Bendecido el albañil que se consume
entre el fuego del verano y  las heladas del invierno
sin llenar jamás su cantimplora de ilusiones.

Bendecido el marginado,
que se enreda entre las sombras de sus sueños
enganchado a la química de infiernos.

Bendecida la mujer que recorre las aceras
esperando la llegada de algún hombre
delirante en frustraciones y deseos.

Bendecidos sean los niños que disparan
fusiles cargados de odios y de rabias
en las guerras que nunca fueron suyas.

Bienaventurados los perdonados,
los que lavan los pies de sus hermanos
con sus cabellos y sus lágrimas.







domingo, 24 de julio de 2016

PARTIDAS


Te he dejado partir,
te has ido a un invierno de ocasos.
El latido presente se transforma en pasado.

Flota,
se deshace en los prados
de neblina blanda de antiguo verano.

No me quedan lamentos,
no me quedan
gritos lejanos para tu olvido,
ni ruge callado mi miedo de antaño
a tus partidas y a mis apegos.

Resbala en mi espalda la tristeza perdida,
alcanza el suelo,
gira y se va,
se revuelca y se encoge,
borra los mensajes encadenados.
de mis años de frío.

Acojo en mi ombligo
olas de silencio que embarco
con mis dedos transformados en remos.

No le temo a mis huellas,
se van alejando de tus pasos pequeños;
las observo, tranquilo,
clavadas a fondos
de este valle de vida que abrazo.

Entorno los ojos.
Veo partir tu sonrisa,
tu voz,
tus tardes de alegre locura
corriendo entre tiempos cortados
con tijeras de filos de cristal y hielo,
te imagino bailando
en los adoquines de lentos minutos
de sonrisas y juegos.

Te amo, me río.
Adiós te digo
con mis manos abiertas
hacia la esperanza,
cantando ligero a los desafíos
de energías que asaltan
en cadena mis sueños.




jueves, 21 de julio de 2016

PADRE



Concebidas en el deseo de ser nuestro deseo,
nacidas en las coordenadas de fuego y aire
con vuestros ojos impulsados
a comprender instantes diminutos
desde la querencia de vuestras cunas.
Escogidas por la fe de los milagros que se cumplen,
marcadas en el nombre con mil razones para amaros.
Me hube de transformar en vagabundo de manos heridas,
con mis dedos puliéndose entre el metal
que nos ayudase a escapar de la pobreza,
escogí mi marcha para aliento de vuestra juventud
y de vuestro crecimiento sin temores.
Me hice huraño envuelto en rutas perdidas,
convencido por el falso poder
que los hombres consideran esencial y necesario
para medrar sin temer por sus vidas vaciadas.
Me perdí y os perdí a la velocidad que desgasté
mi condición de arquero de noblezas,
asumiendo la riqueza como germen del amor,
convencido de comprar con mil monedas
vuestra voluntad de comprenderme necesario.
Erré cientos de veces,
perpetué entre cornisas la pereza de sentir,
arrinconando en mi habitación perdida
el rencor de no conocer siquiera mis destinos.
Callé tanto, y tanto y tanto tiempo.
que sé que vuestro pensamiento se resume
en la idea vaga de que, descarnado y prófugo,
soy ave que no regresará jamás al nido,
que creéis que mi refugio es olvidar
la imagen y la voz que vuestra infancia
dejó grabada eternamente
sobre esta frente despejada que los años
han ido acrecentando sin demoras.
No hablaré aún.
Espero convertido en artesano de los verbos.
Sé que los vientos de cien historias compartidas
han de borrar los tiempos de las falsas sensaciones,
madurar desde nuestra voz callada
para afirmar más adelante
que sigo siendo aquél que libre os quiere,
que libres os ama,
aquél que en su soledad camina reflexivo
esperando que los tiempos que devienen
demuestren con los hechos,
y desde mi mudez,
mas que cualquier frase sin sentido,
aquél que algún día esgrimirá la voluntad presente
de escuchar vuestras dudas y preguntas,
sin confiscar ningún espacio propio,
compartiendo los instantes voluntarios,
las sonrisas y las penas,
despidiendo los despojos
de los llantos provocados por las lluvias
de los odios.




























jueves, 7 de julio de 2016

TE AMO


Te amo como amo a este mar
que un día de abandonos compartimos,
que sé que pronto observaremos
desde la experiencia nueva de encontrarnos
libres y completos en su luz de atardeceres.

Te amo como a nuestros árboles,
pinares eternos en los que caminamos
y caminaremos en el silencio que todo lo dirá
y que todo lo dice sin palabras,
con el aroma de la resina que nace
y de la sal que flota en nuestras brisas
y en nuestras risas viejas de arenas extensas.

Te amo entre el centeno que rebrota,
que hemos segado y molido
en los estíos de tiempos pretéritos.

Te amo en tu mirada de sabiduría lejana,
cercana siempre en mis días que fueron grises.

Te amo desde antiguo, desde siempre,
sin razón ni necesidad de comprenderlo,
como sé amar a la lluvia que reclamas,
como sé rogar a las nubes que tu llamas,
a las guaridas del recuerdo de los panes,
a las cuevas de los peces navegantes
de este Atlántico infinito que nos une.

Te amo como siempre lo he hecho,
como siempre lo haré, como lo haces,
simplemente amando y entregando
la semilla que la tierra fértil nos reclama.

Te amo libre, como libre eres,
como libre soy entre mis vuelos,
a veces callados, sin mensajes,
otras veces hablando sin descanso,
sin poder ni querer detener
este viento de creación que nos vincula.

Te amo nueva y antigua,
hermana en nuestros días revueltos,
paciente observadora de mis llantos,
calmoso anacoreta de tus tiempos inflamados.

Te amo en la alegría plena
de saberte presente en mis estancias,
con el corazón prendido de memorias
con la sonrisa de mil historias desgranadas,
por narrar o ya encontradas.


sábado, 2 de julio de 2016

PARA SER POESIA

Buscaré ser el poeta en tus noches sin Luna,
casado con tu Luz,
uncido en ella
como entre surcos de mi pudor olvidado,
como entre olas,
como delfín que entre ellas juega.

Buscaré en mi voz toda tu voz,
contaré en los versos claros de tus aguas
lo que sientes,
lo que anhelas.

Callaré cuando hables
o escucharé el silencio
que a mis días le regales,
o sentiré con tu presencia entre mis brazos
el rumor de tus mareas,

Dejaré que tu calma y tu furor me asalten,
navegaré tendido en tu sonrisa,
en tu impaciencia,
anclando,
en las arenas del destino,
la meta prometida de tus cuerdas,
cordeles de la libertad de mujer libre,
cadenas de hembra honesta,
rotas por el amor y los violines
de la música afinada en tus caderas.






viernes, 1 de julio de 2016

Y PREGUNTO

Nómada fui, 
marcado a fuego por la huella
que mis genes me dictaron desde el instante
de mi concepción involuntaria,
viajero en estaciones de oscuridad heladora,
oculto tras mis baúles rellenos de vacío,
caminante consciente hacia destinos incompletos.

Corredor fui
en las aceras diseñadas por mi astucia para ejercer huidas,
entre paisajes que hice caducar ante mis ojos,
sobre cuerpos entregados por mi estafa
al tratar de sentirme hombre completo
tantas veces clavado a mi tristeza.

Propietario fui de noches de ternura inexistente,
de palabras que flotaron ligeras, 
lisonjeras en el engaño de las pieles que se rozan,
en el cariño fingido del egoísta errante,
explorador fui de mis días de andares sin destino,
palpador de la nostalgia no aceptada
al buscar en el cobijo de los cielos
el encuentro del olvido
que sanase las llagas de las vidas 
que he arrastrado como aprendiz de niño esclavo
de mi educación de miedos.

Y sé que tu, 
mujer tendida sobre las aguas como isla,
amante de la brisa fría, 
de las tardes de este Norte de mar enfurecido
que dibujan la sonrisa de tu rostro,
estás cercana, 
como en espera,
presente y prudente entre tus vallas abiertas,
quizá sabiendo o sin saberlo,
ausente en tu retiro de barcazas viejas y de bosques .

Y yo, 
aquel que tanto ha vagado,
el que divaga envuelto entre sábanas de sueños,
me pregunto si una tarde de verano
que albergado de esperanzas nos acecha
dejarás tu rastro en mi cuerpo herido
y alcanzarás a descubrirme renaciendo,
naciendo de nuevo sobre tus senos nobles,
sobre tu madurez de guardiana de mis llamas,
yo pregunto si desearás expresar sobre mi pecho
todo el deseo abierto como esclusa incontenible
de amor que se libera en mis canales
y en los tuyos.

















lunes, 27 de junio de 2016

VIEJAS TIERRAS


He vivido y voy viviendo
siendo el cofrade humilde
de la vieja hermandad de los viejos peregrinos,
abriendo rutas silenciosas en esta esfera de agua y tierra
que gira inclinada en su eje de perfección desbaratada.

Me he ido en muchos viajes,
he regresado en tantos otros
entregándole a mis ojos la mirada entre las dunas,
el salvaje furor de los ríos de locura,
he habitado en las cuevas y en las nieves.

Y un día de Diciembre me concedió el destino
renacer en un lugar de estrellas y de piedra,
un rincón inundado por las lluvias
y por un Sol de Otoño inflado de paz y de oraciones.

Solicité en el  retorno que mis venas
se anegasen de un compás de seis por ocho,
pedí balbucear la niñez con el acento que es poema
de la mar en su amor para los bosques,
imploré la tristeza y la alegría de alojarme
en este lugar que roza el fin del Mundo.

Y en este pequeño país de azul y verde
descorro los edemas surgidos por los golpes
y las miasmas que sentí
en el rondo de mis templos decaídos,
dejo irse los placebos sugeridos en la grandeza enana
de los sentimientos remendados,
sostengo el equilibrio de bípedo ignorante,
observador del tiempo y alquimista de vivir.

Y en esta tierra verde tengo el temple
de saber describir con el silencio
el ágape de las aves sobre el limo ,
la carencia como sustento de abundancia,
la caverna del invierno hecha espíritu de luz,
la inocencia por linterna entre hogueras por San Juan,
este cielo alternativo de nubes,
de grises y de brillos,
es el germen aceptado de valores y de miedos
entregados en mis manos al nacer,
esta tierra de milenios
es semilla fecundada por la historia
bajo mi pellejo de roble de rebelión callada.

Ahora soy el que se busca agradecido
en las esquinas de estas olas y estos árboles,
con la consciencia de sentir las bendiciones
del regalo de escuchar cada sonido antiguo
como canción nueva que amanece,
ahora sé que éste es regazo final de mis etapas.






miércoles, 22 de junio de 2016

SOLEDAD


Solo poesía, soledad,
una Luna intensa en esta noche de abandonos.

Esclavo quedaré,
prendido de tus días,
aquéllos de recetas de amor presente
proyectadas en tus ojos heridos,
esclavo quedaré,
atenazado a tus espinas.

Ahora me iré con paso lento.

No alteraré tu fuga,
no inflamaré mi orgullo,
te dejaré en tu acera de esperanzas
callada como siempre,
con tu llanto acobardado,
con tu deseo de pasados inconscientes.

No estaré para contarte
que la Luna es llama en mi pecho,
que todo mi sentimiento es incendio
como hoguera de papel de poesía
o palabra impregnada por tus lluvias.

No queda tiempo para hablarte.
Sigue el mundo girando,
muy despacio,
tu en tu orilla, yo en la mía,
encogidos ante el fieltro que creamos
en latitudes diferentes y lejanas,
con amaneceres perdidos inclinados en mi cuerpo
como zarzas del desierto azaroso que presiento
erguido con la Luna de esta noche.

martes, 21 de junio de 2016

PALABRAS COMO PAJAROS


Llegó el día.
Sentid como el aire inflama manantiales
y velas que antes fueron yermas,
sentid que los versos se desmenuzan
albergando ese arma cargada de futuro
que Celaya en su soledad cantó.

Aceptemos la verdad de nuestro llanto
como el eterno creador de vida
que ha de regar la tierra abandonada
y restaurarla en su virginidad
lindante de muros engañosos.

No huyamos,
pues la fuga que tantas veces aceptamos
no es la puerta que hemos de entreabrir,
porque estos días venideros
son para voltear las mentes
y la mirada que tendremos que aplicar
sobre los miedos arraigados
de nuestras herencias primitivas.

Recordemos
que no necesitamos ver los pájaros;
sólo con escuchar su trino
comprenderemos dónde están,
y en ese velo sonoro
que se quiebra en las estepas
distinguiremos en la vibración del alba
la pureza del Sol en plenitud.


domingo, 19 de junio de 2016

LUNA DE TU OTOÑO



¿Dónde está ese lugar donde la observas,
dónde te guareces,
adornando con tu tiza
este círculo blanco de nostalgias
sobre el encerado negro de tu cielo?.

Detrás de sus sombras oteas su esplendor,
mientras piensas si tendrás la dicha
de que ella provoque que tu alma
al fin sonría.

Detienes tu mirada;
con tus manos trazas al morir el Sol
circunferencias,
mientras sueñas,
amparándote al murmullo
de los árboles sin sombra
que recogen un Otoño que termina.

No la temas,
germina en ella como lo haría la hiedra
en los relojes de tus ramas eternas,
háblale del amor que los humanos,
constructores de murallas,
no comprenden,
cuéntale quién eres,
cítale las barreras que quieres derribar
para rozar el mar con tus mejillas.

Abrázala,
amante en tu locura,
cíñete a su luz,
hazte Luz en ella,
bésala volcando entre los labios
el deseo de guardarla
en tus bolsillos de mujer completa,
acaricia su rostro enharinado,
siente el roce tenue de su piel
vibrando en tu cintura.

No tengas miedo,
no la temas;
la Luna del invierno que se acerca
será entre tu viento llama nueva.






jueves, 16 de junio de 2016

NAIM


Recordadme
cuando mi nombre os suene a desierto,
a brasas sobre huellas,
porque aunque de las aguas he nacido
busco la claridad 
y la canción de los oasis,
el paraíso que existe en las entrañas
de cada latido y cada hálito.

Sabed que Naim me llamo,
que he sido guía de caravanas de silencio,
que mi voz se ha reflejado
en la lejanía e infinito de las noches estrelladas,
 que he saciado mi sed
en la fuente de los antepasados,
que he renunciado
a las copas del licor 
escanciado por huríes de belleza estéril,
que mi camino
es paso alegre entre las dunas.

Recordadlo,
pronunciad las sílabas vibrantes
cuando intuyáis el engaño de los espejismos
y veáis avanzar hacia vosotros
un inmenso lago inexistente.

Observadlo,
guardad la oración del horizonte,
aferraos a la verdad de lo invisible,
real como este cielo desnudo
que admiramos cual beduinos eternos.

Recordad como me llamo;
mi nombre es Naim,
sencillo constructor de jaimas blancas
sin puertas ni rencores,
abiertas para compartir mi te 
en ofrenda de acogida
cuando querráiis abrigaros bajo mis lienzos
del calor, del frío,
del miedo y de la soledad punzante.



lunes, 13 de junio de 2016

DESCALZO


Con mis pies,
descalzo en esta tierra,
y mi maleta cada día mas vacía,
me dirijo en la paz a mi destino.

Mis ropajes van cayendo desgajados,
desnudo voy quedando frente al Mundo,
ligero de equipaje,
sin pasado.

Respiro cada instante.

Me sumerjo
en los márgenes profundos de mi gruta.

Me conozco,
me descubro,
en canciones que el silencio me interpreta
como nanas de mis noches de vigilia.

Y estos dedos,
heridos de palabras,
revierten el dolor en esperanza,
con tintas indelebles se conmueven,
y estos pies,
descalzos en la tierra,
en arado fuerte se transforman
y remueven
nuevos surcos de presente.

Con los ojos enfocados cara al frente,
con las manos arrugadas por la lluvia,
continúo caminando sosegado,
enfrentando las verdades de mis años,
disfrutando de la Vida que me alcanza.

domingo, 12 de junio de 2016

A ROSALIA



Pediste ver el mar con voz cansada,
con ojos cansados de buscar,
alma agotada.

Pediste el aroma de su sal,
sentir tu piel curtida,
sanar tu incendio en soledad,
tu fuego solitario de mujer
viva de heridas.

Querías ver el mar,
oler su brisa,
aquietar entre su espuma sombras negras,
arrullar en su batalla
la locura anunciada,
la fe perdida.

Quisiste ver el mar en ese día
que las ventanas se cerraban,
alejándolo,
alejadas de tu fuego que, menguante,
fue tiempo de este pueblo humilde
y humillante;
pero el mar no se ve desde la orilla
de este valle sombrío que se esconde
a las olas y al sentir de las corrientes.

Una tarde de azul,
azul de estío,
reclamaste a las aguas tus balcones,
proclamaste la vida en tus cristales,
declamaste la huida entre tu almohada,
envuelta entre las rosas
de tus palabras.

sábado, 11 de junio de 2016

PUENTES, FUENTES.



Entre el rumor acuoso de unos arcos extraviados,
golpeados con el cincel suave de la virtud
de estar entre mis ojos con su canto,
voy acelerando las rúbricas libres
de mis firmas de emociones.

Es un puente blando que me une
al aroma de la ceniza antigua,
encajado entre las corrientes vagas
de mis tardes de sábado,
resumidas en el trote ligero de mis pies,
sucios y felices cuando flotan
en el barro permisivo de mis pecados veniales.

Poco a poco,
con la fidelidad de ir suprimiendo
de los estanques antiguos el lodo y la pizarra,
voy filtrando sin prisa,
también sin pausa,
las agujas de las fuentes oscuras,
voy aclarando las aguas de mis lágrimas.

Barajo con ternura mis cartas de firmeza,
desato de las fronteras antiguas
el viejo desdén de las redes rotas,
dejo circular a su antojo el río,
le permito recorrer mis valles,
escucho el eco de aquel Otoño de secuelas
cobijadas bajo humildes arboledas
de las remotas orillas socavadas.

No pido nada bajo este puente
que hoy me sirve de lecho
en la prudente soledad de saberme vivo,
con los helechos siendo hucha de lo poco que preciso,
nada les exijo a las siluetas grises
que en un lugar lejano se guarecen.

Solo, desde mi escuela de llana calma,
con las llamas de mi signo como escolta,
hablaré sin dictarle a nadie la doctrina,
esperando alcanzar la fe precisa
que me eleve en esta alfombra de hojas vivas.












jueves, 9 de junio de 2016

SIGLOS


Amaneciendo Abril sonó en mi puerta
la llamada, con golpes suaves,
de tu presencia.

Llegaste silenciosa,
calma como río,
calma como cielo azul de transparencia.

Despacio,
sin miedo en ti,
con mi miedo en las bisagras,
fui abriendo las ventanas
al aire que en tus vuelos me traías,
vientos frescos de armonía
en mí extraños,
en ti vigor de consejos y de vidas.

Y yo no comprendía,
me volvía hacia atrás,
siempre reptando,
buscando excusas imperfectas para huir,
para alejarme,
temiendo
desde el temor de saber lo que sabía:
que las luces de los siglos siempre vuelven;
que el presente nos conduce a reencontrarnos,
yo en mi, y en ti,
nosotros en nosotros,
hermanos, padre, madre,
todo aquello que el destino haya pensado
para ser en ese instante.

Desde hoy,
en este ahora que vivimos
te quedarás presente,
ahuyentada de mi
la tristeza de los siglos renunciados,
con tu alegría vigilante,
acompañante de mis sueños,
con la sonrisa plena de sabernos
almas conocidas destinadas al encuentro.

No tengo miedo.
Contigo lo temido se ha marchado,
porque sé que tu regreso es mi regreso,
porque sé que has regresado
para caminar a a la par,
mano con mano.







lunes, 6 de junio de 2016

CONFIDENCIAL DE DISTANCIAS


Y te escribo sabiendo que me encuentro
en la fe de saberte confidente
de los días venideros y presentes,
en este Occidente plácido atrapado
entre los dedos de tu Oriente.

He dejado atrás mis huellas de Narciso;
ahora que todo se vuelve nuevo
conservo la presencia
de quién quiero que se quede,
abandono lo antiguo,
guardando los recuerdos
en mi cajón de lo sembrado y lo vivido.

Y aún más siembro
regado con tu amistad,
con tu paciencia,
en la comprensión y el ser en la prudencia
amigo por encima de cualquier duda,
hermano que poseerás para la vida,
oídos que escucharán tus alegrías,
antiguo viento fuerte que amainando
sobre la costa de tus cuestas viejas
tañerá la sonrisa a mis rincones.

Ahora regreso a mi capital serena
a caminar en la arena de mis playas,
solamente solo con la soledad amada
que siempre necesito en cada imagen
para componer en sonidos y deseos
la caridad de entregar
lo pequeño que soy
envuelto en rimas.


POESÍA DEL ENJAMBRE


Volvamos a habitar sobre esta Tierra
con nuestra consciencia abierta.

Humanicemos los enjambres,
nuestras colmenas poderosas
que abaten la existencia que perdemos
en el olvido de nuestras raíces,
en el olvido del Diluvio,
en la distancia hacia la arena que somos.

Retornemos a la vida en el Presente,
con la luz de la mañana
sanando nuestros párpados heridos,
a las peñas de sonetos,
a las aguas, al desierto,
y a los montes ancestrales
cubiertos por la nieve y la ventisca.

Dejemos que la inercia nos devuelva
constante nuestra esencia.
Cantemos en los campos a la aurora,
al atardecer de aromas densos.

Captemos,
aprendamos a sentir,
a olvidar lo que termina,
urjamos nuestros pies,
de paso leve,
breves en la brevedad de los caminos.

domingo, 5 de junio de 2016

SOLO UNA NOCHE

No pensemos, sintamos,
giremos y giremos
esta noche como amantes desprendidos,
aderezando con la sal de nuestra piel
el sentimiento,
unidos en la hipérbole de ser
un solo cuerpo,
un pensamiento,
amor trenzado por los hilos
que en tejido suave de las sábanas
me hace pervivir en los caminos
de tu espalda,
como náufrago en cada una de tus grutas.

No detengas.tu avance,
tu poder, tu presencia,
devuélveme la lujuria desenvuelta
con tus uñas cargadas de placeres
rozando en su suavidad
mis venas tensas.

Solo tuyo, solo mía,
nunca tuyo, nunca mía,
levantemos la pasión incontenible
yo en tus cumbres,
tu izando mis velas,
alcancemos a esculpir en cada gesto,
en cada uno de nuestros movimientos
la libertad de verter sobre nosotros
un gigantesco grito simultáneo.

Amar sin miedo,
voluntarios en batalla de ternuras,
sin pensar en el mañana ni temerlo,
amor para hurgar en los panales
de nuestros cuerpos
las celdas que accionen el deseo,
agitando el vuelo de mariposas libres
alrededor de nuestro tálamo revuelto.

Solo esta noche blanca para darnos
todo lo que no nos pertenece,
para romper el Cielo con tus manos
y redimir el pasado con mis versos.

CAMINANTES


Mañana nos espera la distancia.

La lejanía.

El frío en la mañana,
el calor del mediodía,
el pasado que se queda a nuestra espalda.

Mañana será otro día
de dolor y placer en las sandalias.

Un infinito de pasos nuevos
sobre calzadas,
entre viñedos,
sobre el asfalto o la tierra ennegrecida
por todos los pies
que la han surcado.

Mañana será madrugada iluminada
entre pinos y castaños,
oficio de luces y de lluvias,
bordeando con la aurora los peñascos.

Mañana,
en nuestros brazos,
acogeremos el Sol y su silencio,
cantaremos en las huellas la esperanza,
abriremos en los prados
nuevas ríos y senderos,
en el vértigo de saber que renacemos
tras romper los círculos pasados.

sábado, 4 de junio de 2016

SINFONÍA DE OTOÑO


Llegará Otoño en sinfonía de hojas secas
como notas engarzadas
en el pentagrama del viento.

Llegará en su clave de Sol,
Sol tierno en madrugadas
escritas en acordes rojos.

Llegará sin anunciarse,
con la sintonía de timbales
de su lluvia en mi ventana.

Llegará Otoño en arpegio de violines
de la corriente de mis ríos,
en el murmullo de diapasones
de las noches de leyendas claroscuras.

Llegará para quedarse
recitando madrigales y tonadas
con sus nieblas en lo alto de los cerros,
componiendo polonesas en los mares
con las teclas del piano de sus olas.

Llegará intenso Otoño
en un murmullo de baladas,
con la licencia de compases
de un bolero en las ramas de las vides,
y en los cielos los trombones
de los truenos anunciando la tormenta,
con su música entregada
entre valles con los tonos de una marcha,
y las luces de la noche sobre el agua
reflejando una habanera.

jueves, 2 de junio de 2016

AUSENTE


No temas si desvanezco en ausencias,
indefinidas faltas de minutos
o silencios degradados de días infinitos.
No temas,
mujer de nombre de arena
y acento dulce de sal de Atlántida,
tierna y profunda peña horadada,
pues soy hombre imperfecto,
hombre que huye y se hunde
helando sus uñas en manantiales claros.

No te preguntes cuando me esfumo,
qué es de mi,
dónde me oculto.
Huyo de los miedos conocidos,
silenciándolos en las puntas de las ramas,
aprendiendo en el equilibrio del granito
y en su erosión equivalente
al alma que en mi se va puliendo,
porque piedra permeable soy a la lluvia
y a la mar que tú creas cuando hablas,
y así voy,
a veces derivando en la deriva,
otras en conexión con cada hierba,
otras en ti,
a ti plegado y unido
como espíritu ataviado de prudencia.


domingo, 29 de mayo de 2016

UNO DE ESTOS DÍAS

Hay días en los que me siento
tan cobarde en arquetipos
que ni me atrevo a pedirte
que me arropes en tus brazos,
pues temo herir tu conciencia
con mi fuerza y mi dolor.

Días del grísú en que pido
huir de los temores rancios
hasta mis ansias confusas,
recogiéndome en mi morada vieja
rellena de ideas anticuadas
y de rimas obsoletas.

Hay días ausentes
de mis pies que cortan nieblas
en los que mi frente ardiente
se vuelve cera,
se obstina en pensar lo impredecible,
se pierde, se encuentra,
se vuelve a perder.
buscando entre palabras llanas
aferrarse a sentimientos que no llegan.

Hoy es día de contrastes y silencios.
Me he ocultado,
he cerrado las ventanas,
he subido a mi tejado huero de tristezas,
he querido renunciar
a todo lo sentido y por sentir.

A pesar de la belleza de los campos,
de tu canción regalada,
soy pájaro herido en los pasados,
rabioso, enfermo en mi penuria
de estas sombras recitadas
entre el Sol que no se acerca
y la lluvia que susurra
su franqueza y su llegada.



CÍRCULOS EN TI


Te recuerdo,
bailarina de una cueca lejana,
agitando tu pañuelo blanco
para atraer la vida,
te recuerdo con tus pies pequeños
atravesando la arena clara
de nuestros días de fugas,
corriendo en las playas largas,
pues, contigo,
se cerraron los círculos
que aquellos tiempos pasajeros
abrieron en canal,
en nuestros cuerpos de los años dormidos.

Contigo resonó
otra vez la firmeza en las palabras,
la sonrisa se hizo canción.
el placer retornó en el roce de tu pelo,
en tu cuerpo menudo,
sobre tu piel dorada de mestiza infinita.

Crecí en ti y contigo,
acrecenté con mis manos tus caderas,
tus senos suaves,
intensos en los asaltos,
en cada lucha que libramos,
mañanas, tardes, noches,
combatientes encerrados
sobre una cancha de almohadones.

Tu mirada, mi mirada,
mi deseo, tu deseo,
cada instante acompañado
de la ternura transformada en euforia,
de estrellas derrotadas en los labios
de nuestra lujuria sin tregua.

Bebí tu esencia,
me devoraste,
y nómada te fuiste,
hurgando en las razones de tu marcha,
a diseñar la vida
en el Sol lejano de algún Sur
de sangre bereber antigua,
mientras mis círculos se abrieron
en este Norte de árboles y esencias,
mientras me abrí a tu olvido
rozando con mis dedos
la Luna en Primavera.




viernes, 27 de mayo de 2016

SEÑORA EQUINOCCIAL


Señora de equinoccios,
adivina, consejera, humilde dama,
espejo de mi fe, de mí reflejo,
curandera con palabras de mi alma.

Has vivido tantas vidas en tu vida
observada en el otero de tus átomos sinceros,
has caminado el Mundo hasta rendirlo
a la paz de tus sandalias,
cabalgado desbocada por instantes
para alcanzar estas tardes de ojos limpios
en que enhebras alfileres
sobre nubes sonrosadas,
cuando tejes tu retablo de aguas dulces
en paredes blancas rallanas con tu cielo.

Has espantado el miedo de tus venas,
lo has hecho huir con el silencio de tus noches
de aroma a hierbabuena y a rocío.

Señora de solsticios y de hogueras,
bruja buena que conjuras
con tu verbo los instantes más oscuros,
amiga de plegarias y secretos,
coleccionista de mis lágrimas,
lectora de cartones de futuro.

Edifica tu presencia el equilibrio,
la constancia entre los días derrumbados,
atesoras en tus brazos la concordia
sanadora con tus manos de mi frente.

domingo, 22 de mayo de 2016

TU LUZ



La Luz me alcanza suave,
uncida por el fuego de tu orbe,
con el pronóstico constante
de tu  Fe en mi que no comprendo,
me llega en instantes diminutos,
regalados,
entregados entre el magma
y la hoguera de tus versos.
Yo, tan pequeño,
tu, a tanto tiempo de camino
y de mar que atravesar,
tu, tan cercana,
unida a mis entrañas
por tu telar de seda y lino.
Escucho tu verdad,
me siento niño;
brinco las mañanas
en que me pierdo
voluntario en los senderos,
salpico mis pies entre los ríos,
me empapo
con toda la lluvia derrochada
desde mis nubes grises.
Me pierdo,
me encuentro
decretando la alegría de los mirlos.
Callo.
Me absorbe el Mundo,
me abandono en su silencio,
inexistente,
revuelto siendo viento,
siendo canto de los árboles,
siendo,
solo siendo,
solo sintiendo
la canción de los laureles,
el trino de los pájaros.,
llorando,
riendo,
girando sin cesar
aunque me observen.
Y te siento,
dentro de mi te siento,
prudente,
callada, silente,
armando con paciencia
tu presencia de Amor
sin condiciones.ni barreras.
Alma siempre
en la misión que cumple
tu Paz consciente.







PIEL DE ROBLE


Mi árbol antiguo,
mi viejo roble,
renacido en tu colina en Primavera,
que me dictas en el envés de tus hojas
los secretos más profundos;
haz que el aire hable en ti,
que te dé voz para contarme
en cada frase tuya nunca oída
lo que sientes,
lo que vives.

Nárrame a través de tus raíces
cómo es la tierra niuestra
que te envuelve,
para sentirte en mi,
para gozarte,
para darme la paz que ahora presiento
en cada resquicio suave de tu tronco.

Con la lluvia que golpea en cada rama
de tu humilde estructura centenaria
me hablas con la calma de los tiempos,
con el Sol que te da luz
en tus nidos y en tus brotes
de tu juventud en tantos años renacida
dibujas en mi alma trazos nuevos.

Viejo amado, roble viejo,
perspicaz anacoreta de los bosques,
anciano redimido por los años
de tus musgos sabios y tus hiedras,
canta con mi abrazo
la eternidad de la sonata de tus sendas,
sé mi albergue cuando llegue el día
en que sean mis cenizas
alimento de tu herencia.

PUEBLO EN SUEÑOS


Mi pueblo duerme.

Recostado entre dos ríos
duerme el sueño
de cien años de silencio.

Se acurruca en sus estrechas callejuelas,
sobre piedras desgastadas
y farolas agotadas de penumbras.

Se hace ovillo,
se recuesta,
se reclina sobre el valle,
envejecido de memorias,
y ni el viento ni la Luna lo penetran.

Por sus calles vibra el eco de unas voces,
de unos pies que cabalgan esas losas,
o la música lejana del Casino.

Duerme mi pueblo.

Son su almohada los helechos,
descolgados de sus techos y paredes,
son su lecho
los ventanales sombríos
y su tiempo retorcido en las esquinas.

sábado, 21 de mayo de 2016

TIENTO Y TACTO


Caen las horas tal y como antes han caído hojas
en revuelta estación que entre señales
se fragua candente como el hierro.

He perdido en estas eras
muchas llaves que no me corresponden,
esgrimido los insultos
como argucias y argumentos,,
compilado confusiones
en un escapulario de vidrios estallados,,
he ocultado a la esperanza
la verdad de mis estancias secretas,
oteado desde los cerros muertos
mi ceguera adjudicada a los demás.

He redimido desde un púlpito reseco
la voz que a mi me he impuesto
en el temor de pronunciar
el sonido confundido de mi propio nombre,
he dibujado mi contorno
con un pincel de cerdas finas
arrancadas pelo a pelo de mi piel,
he sido el vigilante hueco
de las sombras escondidas en mi rostro.

Ahora tú me anuncias este camino largo y voluntario.

No clavo puntas en el corazón de las fuentes,
no yerro flechas lanzadas al espacio,
no tallo la madera de mi tronco
con extrañas gubias de tristeza.
Busco en el silencio propio y ajeno
reducirme a la ausencia  de mi mismo,
arqueado en la ternura de tardes de mis lluvias,
hasta ser perdonado y perdonar.

Busco ser hijo de las nubes,
para llorar desde ellas con vosotros,
vivir inflando mis pulmones
con el viento que en mi boca se introduce,
beberme a sorbos largos la mar,
transformarme en flor de arena
persistente en sal y brisa.

Ahora tú desde tu lugar de vida y lava
lees cada verbo antiguo
con el afán de interpretar
en mis rectas las banderas que he tendido.
Desde tu ladera ardiente tú,
nacida en Sur siendo del Norte,
curtes las  líneas de fronteras
de mis viejas pasiones relatadas.
Me interpretas en tu lectura libre de las almas,
cuentas mis mil gotas de miedos
con tu cuentagotas de la paz,
y me hablas sin yo saber como es el canto
de tu voz de acento de volcanes.

Ahora alzas estandartes,
consejos azules cual tu cielo,
levantas la  paciencia de saber cómo me encuentro
sin hacerme siquiera una pregunta,
adivinando e intuyendo mis temores,
haciendo vibrar mi confusión
para transformarla en  el compás
de nuevos pasos firmes,
ahora deshilas despacio estas vendas
que han envuelto mis dedos yertos.

Ahora lo sé.
He de volver a nacer,
ingresar al útero de Madre Tierra,
retornar transformado en niño, en sentimientos.












jueves, 19 de mayo de 2016

QUE ESTALLE LA PAZ


Afilemos lápices,
esgrimamos tizas blancas,
unámonos en barrera de armonías,
detengamos con su fuerza
esta agonía de los cañones del hambre.

Usemos la palabra nueva
para remendar auroras
con su liturgia de las selvas.
Que nos inunde la paz,
volteada como diábolo en su cuerda,
disparada como flecha hacia la diana
de los sentimientos libres.

Que estalle repentina
la esperanza contundente y absoluta
cuando cese la epopeya de los duelos,
el combate por el pan
de cada día.

De pronto será silencio,
y este tiempo,
quejido de impaciencias,
verá crecer los hongos y los setos,
y hasta el río,
guardián de los secretos,
hará remansos,
deteniendo el curso de su llanto.

Asaltados nuestros diques
reventará la paz
cual mil burbujas,
en cada espina y esquina,
en tus ventanas,
sobre mi puerta.

domingo, 15 de mayo de 2016

TODO TENGO EN MI ESPERA


Nada te pido,
nada pediré,
pues no voy a edificar un Universo de dominios
sobre la casa que habitas,
pues tuya será y es,
pues libres hemos de ser
en los encuentros y horizontes
que harán brotar hojas nuevas
naciendo de este Ahora de hojarascas.

No sueño con que le otorgues
a este hombre sin equipaje que soy
veinticuatro horas de pasiones,
no reclamo de nosotros una unión agotadora
ni un orgasmo constante,
pues tengo la Fe de ese momento
en el que, entregados sin fronteras,
crearemos desde los cuerpos unidos
un solo Alma en sentimientos sinceros,
sin dejar de ser nosotros mismos,
y, aceptándonos,
 nos extenderemos sobre lo profundo
de nuestras avenidas nuevas.

No te solicito mil versos que nada digan,
dime tan solo con un  beso,
repentino en la mejilla,
o una caricia sobre mi rostro no afeitado,
lo que sientes.

No te  pido que hables siempre;
acepto tu silencio como agua amada
cuando los días de lluvias nos acojan,
y te invite a reírnos saltando sobre charcas
o a correr por las cuestas de nuestras horas
sin ningún paraguas que nos cubra.

Acepto tu compañía callada
en tus días de enojos y de dudas,
de tu tristeza y tu alegría,
en los días de tu rabia y de tu furia.

Nunca asaltaré tu mundo,
pero sueño;
permíteme la fantasía
de soñar tu oído escuchando mis latidos,
de sentirte dormida en el sofá,
apoyada tu cabeza  aquí,
sobre mi pecho,
mientras en silencio te arrullo
y acaricio tu cabello liberado,
revuelto por mis dedos de obrero humilde.

Dame el permiso de soñarnos
envueltos en manantiales de ternura
con un libro de sonetos leído por los dos
en una tarde agradecida de Sol y mares,
con nuestros pies descalzos
caminantes en islas de olvidos,
salpicados en agua salada y poesía.

Dame permiso para asir la dulzura de tus dedos,
cuando tu lo quieras,
lo desees,
inmersos en los bosques y las piedras
de esos lugares que hemos de encontrar,
unidos en la voluntad de nuestra magia.

Nada mas digo;
ahora guardo silencio;
cuando el destino lo dicte,
se abrirán las puertas al encuentro
de nuestras aguas,
de nuestros vientos.














jueves, 12 de mayo de 2016

MEMORIAL DE LAS DUNAS


Densos son los aires
allí donde las gaviotas graznan su locura
girando al sinsentido de los cienos
adornados por las tablas de millares de naufragios.

Hueca es la brisa en las entrañas
de hombre y de mujer residentes entre dunas,
arrastrados a ras de arena para huir
de las algas que hieren sus pupilas.

Miedo al vendaval en las pestañas,
en los poros,
en sus rostros aún indefinidos,
a la espera de romper y atravesar
la misma linea horizontal de soledades.

Hombre y mujer desconocidos de sí mismos,
por sí mismos sometidos
al miedo y cobardía de los vientos.

Hombre que soy, sin rasgos para ti,
mujer que eres, sin faz reconocida,
aún no encontrada,
adivinada en la intensidad de tus pisadas
en nuestras laderas móviles.
en las que por instantes enterramos cofres viejos
repletos de la hojalata del pasado
de nuestros humanos arraigos imperfectos.

Es aún nuestra verdad solitaria voluntad de ser,
un aliento unido a la observación de mutuas olas,
es también presencia cómplice,
indefinida de secretos confesados
a los brazos de la humilde bajamar.

Es nuestra ausencia tibieza agridulce en las mañanas,
cielo de alquitrán en nuestras noches,
Sol o niebla cargada de humedad y de deseo
convertido a rajatabla en abstinencia camuflada
como serpiente entre la arena,
reptando y disolviéndose
para no temer mas lo temido.

Llegaremos,
cuando ahoguemos cobardías,
a sumergirnos en el mar un atardecer de Luna y lluvia;
nos nacerán aletas,
libres en  el placer entre las aguas,
tendremos rostro y sonrisa conocida.

Alcanzaré en tus branquias la posesión de las verdades,
tú en mi timón de espumas el roce y el vaivén
de este cuerpo en tus corrientes,
temblaremos en las dunas,
con nuestras manos ancladas en milagro de sentirnos
rellenando nuestra aurora.