sábado, 2 de abril de 2016

ARCHIVOS Y PRESAGIOS


Huele, observa, escucha,
calla entre el Mundo.

Espera,
camina el delirio.
capta el hierro de los truenos,
siente el hormigueo
de la arena ante tus ojos,
observa cómo medran las hojas,
escucha su diapasón;
crecen.

Resbala,
rueda colina abajo,
llena tu espalda de tierra,
tus pies de polen,
tu cabeza de lodo.

Ensúciate de pureza.

Respira,
respira hondo el aroma
de la sombra de la Luna,
estornuda hacia el Sol,
cuenta estrellas.

Pinta en tu memoria cada escena
con brochas de nubes,
de lluvia y aire,
llora lágrimas de mares,
atrae con tu llanto de sirenas
las algas a la costa
de las palmas de tus manos;
áselas,
regálaselas al caminante
que encuentres en el sendero de olas.

Ahora habla,
habla ante el espejo del arroyo,
di tu nombre;
verás las palabras girar,
alborotadas,
danzando sobre la piel del agua.

1 comentario:

  1. ¡¡vive!! y ese reflejo hermoso sobre el agua, sin duda te mostrará tu interior.
    Besos José Manuel.

    ResponderEliminar