viernes, 8 de abril de 2016

ARENAS


Mi memoria comparte las entrañas de la hiedra,
la selva lítica de soledad expandida,
la sabiduría excéntrica del manantial ferroso,
y en él el Alma,
la calidez del Alma partiendo de las aguas
para elevarse sobre el pinar perenne.
Sabe mi mente que son mis instintos los del peregrino,
mutante adorador de la Madre Lluvia,
creyente en la Fe del aroma de la tierra humedecida.
Sabe mi frente de mis dunas y cenizas,
de mis noches de árboles y farolas encendidas;
conoce mis conciertos entre vidrios,
sabe de los cuarzos bañados por el rigor de los inviernos.
Sabe mi conciencia de la madurez del trueno;
de él recoge el fuego,
lo agita en las oscuras cavernas,
lo trae y lo lleva como un Prometeo de columnas.
Y después, tras el incendio,
la Madre Lluvia roza en su retorno mis mejillas,
redentora matriz que reconozco,
inundación y bautismo de Universo.

9 comentarios:

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    1. Yayo.... Tu conoces más que yo.... Mira en tu alma.

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    5. Con el tiempo aprenderemos a ser espejo de nosotros mismos...... no busques en los demás lo que está en ti.

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