martes, 19 de abril de 2016

ESTAMPIDA


Los caballos reconstruyen al galope
las calzadas agrietadas de los siglos.

Sus pezuñas hieren bravas las corrientes,
abren fuentes,
cierran cielos,
crean surcos,
cicatrices onduladas en su viento.

Los senderos incendiados se separan
por el riego de la luz de esos caballos.

Desbocados se han lanzado en su carrera,
orientados por el fuego de cornetas,
herraduras inocentes de energía.

No le temas a su paso desbandado,
no pretendas detener su firme paso
con espuelas de dolor y de preguntas;
son Pegaso destrozando los pasados,
dibujando entre sus crines arco iris,
escribiendo con sus cascos libertades.

No los domes ni pretendas retenerlos;
su carrera es puente nuevo de horizontes,
nubes blancas agoreras de diluvios,
de aguas limpias desprendidas de montañas.

Cuando sientas un vaivén en el camino
anunciando su llegada irremediable
hazte a un lado y contempla su destino,
piensa entonces que ellos saben que los días
que han llegado se edifican de futuro
en la marcha de sus vidas sin monturas
ni jinetes dominantes que los rijan,
ni las normas apretando las quijadas
con el cuero doloroso de las bridas.

16 comentarios:

  1. Gran poema, y maravillosa metáfora que leo entre líneas del propio ser humano, domesticado hasta la uniformización, que lucha por dejar libres los caballos salvajes de su alma, aunque sea en bellísimos versos como los suyos, compañero.

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    1. Gracias, porque has captado el fondo que quería transmitir..... la libertad, y su aceptación. Una saludo, compañero.

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  2. Tu poema me transmite esa libertad como una hermosa bandera desgarrada, pero erguida que se abre paso contra el viento.
    Abrazos.

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    1. Gracias Dunia. Yo lo siento como el sonido potente de los cascos, en libertad, por los caminos del bosque. Lo que importa es ese sentido de vida, de Ser......

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  3. Tu poema me transmite esa libertad como una hermosa bandera desgarrada, pero erguida que se abre paso contra el viento.
    Abrazos.

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  4. Gran poema de potentes imágenes, mis felicitaciones, Maestro.

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  6. Gracias Mayte por valorar estos versos.... pero no soy Maestro. Soy aprendiz y narrador de sentimientos. Un abrazo desde Galicia.

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  8. Maravillosas letras José Manuel. Un poema que realza la belleza y la naturaleza salvaje de estos bellos animales que son los caballos. Auténticos en estado puro, libres de domas, libres de ataduras. Así, en su bella imagen reflejas el sentido de la libertad en todos los seres vivos.
    Un fuerte abrazo querido amigo.

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    1. Muchas gracias,.Marina. Así lo siento también, como una llamada a no ser tan "civilizados" y conectar con la naturaleza verdadera de la vida.
      Gracias por ser y estar. Un gran abrazo, mi buena amiga.

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  9. No debemos olvidar nunca que el ser humano (animal racional) ha conformado su naturaleza, a lo largo de la evolución, a partir de primigenia fuerza instintiva: «esos caballos» a los que cantas y cuyo marcha desbocada se abre paso imparable. No intentes pararlos.
    Versos potentes que afirman la naturaleza básica de la Vida.
    Felicidades.

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    1. Del mismo que tú lo veo, José Luis. El ser humano, de tanto querer dominar la naturaleza, ha terminado por inventar un mundo repleto de irrealidad y que cree real. El ser humano ha olvidado quién es, es alienación, NO SE RECONOCE... Propongamos un reencuentro con la energía real, la del Universo al que si pertenecemos, porque será el reencuentro con quiénes somos.
      Gracias por venir a mi casa.
      Un gran abrazo.

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