lunes, 25 de abril de 2016

HERMANDADES NUEVAS


El día llegará en el rugir de antiguas puertas
que abriréis con el crujido de bisagras oxidadas.
y en el batir de las aldabas herrumbrosas.

Vosotros
los resignados,
los rechazados,
los nunca convidados al banquete de los mendigos,
los que siempre aguardáis sin habla ni palabra,
brincaréis y danzaréis por las calles,
abrigados en los soportales de la verdad
y de la libertad de soñar.

Vosotros,
aquéllos que callados
construís las conjuras de las serpientes y del barro
aplastaréis las puertas del bronce esclavo
con vuestra lucha silenciosa,
sin rencor.

Caerán las rejas por siglos clausuradas
con millares de cornetas resonando
en la Jericó derrumbada entre acordes de la Paz,
los muros del castillo verán crecer
la biblioteca de vieja simiente que rebrota
dorada como trigo de páginas gastadas,
libres en vuestras manos libres.

Será el cantar de viejas sendas nuevas,
de las hojas firmadas
por vuestros dedos inundados de deseos,
de la sangre de los mártires ausentes
transformada en alimento de conciencia milenaria,
de ecuación de sentimientos
y de cuentos ocultos en la memoria colectiva,
será la redención de las leyendas,
la oscuridad que se aleja en la lectura común
en el idioma que quiebre para siempre
el granito de este silencio heredado.

3 comentarios:

  1. Hermoso poema, hermoso mensaje.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siiempre gracias Mirna. Por leer y sentir lo que escribo. Un abrazo.

      Eliminar
    2. Siiempre gracias Mirna. Por leer y sentir lo que escribo. Un abrazo.

      Eliminar