domingo, 10 de abril de 2016

LA HUIDA DE PETER PAN


Intenso es el aroma del verano moribundo,
de las horas que se encogen con sus aguas,
de pies fríos
y de este halo que se hiela de nostalgia.

Hay recuerdos infantiles
navegando por las nubes y los prados,
un amable sortilegio de libretas,
un tañido en las laderas perdidas
en la punta de mis canas,
un ocaso entre las cejas
de un niño que no ha querido crecer.

Parece que aún ayer está cercano;
las madreñas afanándose en las charcas
y en las manos
las castañas robadas en los bosques
y manzanas en los huertos
en tardes largas ocupadas por ventanas
sudorosas por el vaho,
y las nieblas espesas que se cortan
con el vuelo de peonzas
o de combas de colores.

Queda el tiempo detenido en un momento
de veredas anegadas por los musgos.

Se van los días, las estaciones,
se van los años,
quedan los vientos.

1 comentario:

  1. ¡Qué hermosas imágenes nos has regalado en tus palabras!
    Una maravilla.
    Un abrazo

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