sábado, 9 de abril de 2016

LA PENDIENTE Y LAS HUELLAS


Van dibujando mi orilla
la canción del agua,
los cantos rodados,
la pendiente y el llano,
las mañanas heladas.

Sigo el impulso ciego
del sendero de flechas amarillas,
la fe en los zapatos desgastados,
el rumor de las veredas
hiriendo la corteza de este Mundo.

Amo el murmullo
del roce de los pies sobre los lodos,
el saludo agradable del rocío
que despierta las hojas de los olmos.

Sigo,
no me agoto.

Despertar con el sueño de otra etapa
es soñar en la esperanza
de imaginarme en el destino deseado.

Avanzo.

No me cansan
ni mi mochila ni mis ansias,
ni siquiera la mirada a lo lejano.

Me posee la paciencia
de aquéllos que antes recorrieron
estos tramos de la magia,
me gobierna la humildad de sus pisadas.

Es éste mi instante
para fecundar los pasos,
el sonido y la imagen,
los caminos de serpientes
entre el damero del bosque,
la obsesión por captar la vida
enredada entre hojas secas,
disolviéndose en el aire.

Momento eterno, lento y constante,
de los zuecos en el barro,
de la vida cruzándose en las ramas,
en la lluvia o en el viento,
entre robles y hayas juramentadas.

Serpentea el camino.

Me detengo en lo más alto
entretenido en observar
las huellas que he podido salpicar
desde mi mochila cobarde.

Solo, desde el presente,
miro hacia atrás;
observo mis pasos,
pasado de prisas,
y delante futuros inexistentes.

Solo y presente en silencio me guardo,
guardo el silencio.

A mi lado otros pies,
otros acentos,
tantas lenguas fugaces.

Solos en los caminos,
todos camino,
diferentes en los pasos que damos,
en la mirada con que observamos
vértices de tallos y de corrientes
insistentes en ríos despiertos.

Me vuelvo hacia el Mundo.

Torno a mi avance
en pasos cortos pero constantes
para encontrarme
con el arrullo sobre el regazo
de mi presente.




4 comentarios:

  1. Esos pasos son como el agua en movimiento que en función del principio de la energía. Todo lo potencial es igual a lo cinético en cada instante presente. Un poema muy claro, con imágenes bien trenzadas y el mensaje del presente.
    Gracias por compartir esta maravilla, José Manuel. Un abrazo y buenas tardes, amigo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias a ti Joaquín por detener tu tiempo para leer y comentar tan certeramente mis palabras. Un abrazo.

      Eliminar
  2. Cándido caminar arropado a veces de silencio, muchas de compañía que siendo desconocida comparte el camino, en el que sin duda, queda mucho en esas huellas de nuestro historia y el encuentro o reconciliación con nosotros mismos. Besos muchos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Marijose. Sabes que siento el camino como vida y la vida como camino. Un gran abrazo.

      Eliminar