sábado, 9 de abril de 2016

LA PENDIENTE Y LAS HUELLAS


Van avanzando en mi orilla
el sonido del río,
los cantos rodados,
la pendiente y el llano,
las mañanas frías.
Sigo el impulso ciego
de este sendero de flechas amarillas,
la fe en los zapatos de suelas gastadas.
el rumor de las veredas
hiriendo la corteza de este Mundo.
Amo el murmullo
del roce de los pies sobre los lodos,
el saludo agradable del rocío
que despierta las hojas de las vides.
Sigo.
No me agoto.
Despertar con el sueño de otra etapa
es soñar en la esperanza
de imaginarme en el destino deseado.
Avanzo.
No me cansan
ni mi mochila ni mis ansias,
ni siquiera la mirada a lo lejano.
Me posee la paciencia
de aquéllos que antes recorrieron
estos tramos de la magia,
me gobierna la humildad de sus pisadas.


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