miércoles, 20 de abril de 2016

MI FARO





Es mi haz de luciérnagas,
mi guarida de galernas.

Recostado en su tálamo de rocas
su linterna frágil parece perseguir
una Atlántida lejana.

Pequeño es mi faro,
diminuto vigilante sobre mañanas de oro,
bajo tardes que se mecen entre algas
y sobre estelas plateadas.
dibujadas por las proas.

Parece débil cuando guía vergonzoso
a las anclas oxidadas y las velas
que lejanas como paños se despiden.

Teñida en blanco su corteza
se entrega entre la niebla,
silencioso,
como brújula modesta y solitaria.

Es pequeño,
pero fuerte;
tiene el cuerpo incrustado en el granito,
la luz tímida y tenaz de los profetas.

Aire, Fuego, Tierra y Agua
manejan las escalas de sus noches,
henchido en su pasión se esfuerza,
tierno y constante en su renuncia,
azaroso misionero de la costa,
azorado por el agua en sus cristales.

2 comentarios:

  1. Que jamás se apague la luz de ese tu faro, compañero.

    Maravillosas letras.

    Un cordial saludo.

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    Respuestas
    1. En eso pongo todo mi empeño. Gracias por tus palabras. Saludos compañero.

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