viernes, 8 de abril de 2016

SOÑANDO


Me tienta a veces la palabra extensa,
la voz de los lagares,
como devorador de estas tardes de pereza,
o extremista de mis esquelas vivas.
Son tantos los instantes
que mis ritmos se rigen imperfectos,
hijos voraces de mi fantasía,
tantos los momentos de mi rigor de ecos,
muchas mis siestas inconclusas.
Aún no conozco todo lo que sé.
Mi voz puede sonar irreverente,
altar rígido de mi tiempo huraño,
extraño para algunos,
para otros fuego o agua de bautismo.
Y, sin embargo,
sigo guiado por minutos ensoñados
raudos como trenes lejanos.
Creo en la ligereza de mis losas,
aún confío en la poesía
vertida como fuente,
y persigo la belleza,
eslinga fuerte que me eleve
hasta recordar la infancia.
Extingo mis horas blancas sobre un sofá,
y el sueño me vence,
e imagino el placer de mis legañas
en la rotunda confesión
que nace de mi huerto de estrecheces
como una planta silvestre
profunda en sus raíces.

8 comentarios:

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    3. Hermoso. Yayone.... Compartirlo, no.sólo conmigo.

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  3. Así lo haré
    como vos me indicas.
    Besos, todos...

    Yayone.

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    1. Me gusta que lo hagas. Es un poema muy hermoso que merece ser leído por todos, no sólo por mi. Besos.

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    2. Me gusta que lo hagas. Es un poema muy hermoso que merece ser leído por todos, no sólo por mi. Besos.

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