viernes, 27 de mayo de 2016

SEÑORA EQUINOCCIAL


Señora de equinoccios,
adivina, consejera, humilde dama,
espejo de mi fe, de mí reflejo,
curandera con palabras de mi alma.

Has vivido tantas vidas en tu vida
observada en el otero de tus átomos sinceros,
has caminado el Mundo hasta rendirlo
a la paz de tus sandalias,
cabalgado desbocada por instantes
para alcanzar estas tardes de ojos limpios
en que enhebras alfileres
sobre nubes sonrosadas,
cuando tejes tu retablo de aguas dulces
en paredes blancas rallanas con tu cielo.

Has espantado el miedo de tus venas,
lo has hecho huir con el silencio de tus noches
de aroma a hierbabuena y a rocío.

Señora de solsticios y de hogueras,
bruja buena que conjuras
con tu verbo los instantes más oscuros,
amiga de plegarias y secretos,
coleccionista de mis lágrimas,
lectora de cartones de futuro.

Edifica tu presencia el equilibrio,
la constancia entre los días derrumbados,
atesoras en tus brazos la concordia
sanadora con tus manos de mi frente.

domingo, 22 de mayo de 2016

TU LUZ



La Luz me alcanza suave,
uncida por el fuego de tu orbe,
con el pronóstico constante
de tu  Fe en mi que no comprendo,
me llega en instantes diminutos,
regalados,
entregados entre el magma
y la hoguera de tus versos.
Yo, tan pequeño,
tu, a tanto tiempo de camino
y de mar que atravesar,
tu, tan cercana,
unida a mis entrañas
por tu telar de seda y lino.
Escucho tu verdad,
me siento niño;
brinco las mañanas
en que me pierdo
voluntario en los senderos,
salpico mis pies entre los ríos,
me empapo
con toda la lluvia derrochada
desde mis nubes grises.
Me pierdo,
me encuentro
decretando la alegría de los mirlos.
Callo.
Me absorbe el Mundo,
me abandono en su silencio,
inexistente,
revuelto siendo viento,
siendo canto de los árboles,
siendo,
solo siendo,
solo sintiendo
la canción de los laureles,
el trino de los pájaros.,
llorando,
riendo,
girando sin cesar
aunque me observen.
Y te siento,
dentro de mi te siento,
prudente,
callada, silente,
armando con paciencia
tu presencia de Amor
sin condiciones.ni barreras.
Alma siempre
en la misión que cumple
tu Paz consciente.







PIEL DE ROBLE


Mi árbol antiguo,
mi viejo roble,
renacido en tu colina en Primavera,
que me dictas en el envés de tus hojas
los secretos más profundos;
haz que el aire hable en ti,
que te dé voz para contarme
en cada frase tuya nunca oída
lo que sientes,
lo que vives.

Nárrame a través de tus raíces
cómo es la tierra niuestra
que te envuelve,
para sentirte en mi,
para gozarte,
para darme la paz que ahora presiento
en cada resquicio suave de tu tronco.

Con la lluvia que golpea en cada rama
de tu humilde estructura centenaria
me hablas con la calma de los tiempos,
con el Sol que te da luz
en tus nidos y en tus brotes
de tu juventud en tantos años renacida
dibujas en mi alma trazos nuevos.

Viejo amado, roble viejo,
perspicaz anacoreta de los bosques,
anciano redimido por los años
de tus musgos sabios y tus hiedras,
canta con mi abrazo
la eternidad de la sonata de tus sendas,
sé mi albergue cuando llegue el día
en que sean mis cenizas
alimento de tu herencia.

PUEBLO EN SUEÑOS


Mi pueblo duerme.

Recostado entre dos ríos
duerme el sueño
de cien años de silencio.

Se acurruca en sus estrechas callejuelas,
sobre piedras desgastadas
y farolas agotadas de penumbras.

Se hace ovillo,
se recuesta,
se reclina sobre el valle,
envejecido de memorias,
y ni el viento ni la Luna lo penetran.

Por sus calles vibra el eco de unas voces,
de unos pies que cabalgan esas losas,
o la música lejana del Casino.

Duerme mi pueblo.

Son su almohada los helechos,
descolgados de sus techos y paredes,
son su lecho
los ventanales sombríos
y su tiempo retorcido en las esquinas.

domingo, 15 de mayo de 2016

ACOMPAÑÉMONOS


Me encuentro entre la multitud con tu mirada,
sonríes a mi ademán desvencijado,
y con un gesto me invitas a tu mesa
para templar en los lunares de tus brazos
nuestros momentos vivos.

Tus ojos se hacen un arroyo
para mi sed de hombre de sabiduría absurda,
y los míos atraviesan tu inquietud
hasta amasarla y hacerla pan de madurez.

Solo puedo pedir que nos acompañemos
hasta el estanque con el que un día
te acercaste a mi penumbra,
y sentados a la sombra
de un árbol escogido por azar
hablemos sin reloj que mida tiempo.

No sueño con que le otorgues
a este hombre sin equipaje que soy
veinticuatro horas de pasiones,
no reclamo de nosotros una unión agotadora;
tengamos la fe de ese momento
en el que en las palabras
crearemos un solo Alma en sentimientos
sin dejar de ser nosotros mismos,
y nos extenderemos
por lo profundo de nuestras avenidas.

No te solicito mil versos que nada digan,
dime tan solo con un  beso en la mejilla
o en una caricia sobre mi rostro no afeitado,
lo que sientes.

Solo sé pedir este presente
que vuele envuelto en aire entre nosotros,
la verdad incrustándose
entre la serenidad de las gargantas,
la sin medida de los minutos ciertos
transformándose en tu risa,
y que por sorpresa un simple beso
sea el que abra nuestras puertas
para hacernos alcanzar la comprensión
de quiénes somos.

No te  pido que hables siempre;
acepto tu silencio como agua amada
cuando los días de lluvias nos acojan,
y te invite a reírnos saltando sobre charcas
o a correr por las cuestas de nuestras horas
sin ningún paraguas que nos cubra.

Acepto tu compañía callada
en tus días de enojos y de dudas,
de tu tristeza y tu alegría,
en los días de tu rabia y de tu furia.

Nunca asaltaré tu mundo,
pero sueño;
permite soñar la fantasía
de tu oído escuchando mis latidos,
de sentirte dormida en el sofá
apoyando tu sien sobre mi pecho,
mientras en silencio te arrullo
y acaricio tu cabello liberado,
revuelto por mis dedos de obrero humilde.

Démonos permiso de soñarnos
envueltos en manantiales de ternura
con un libro de sonetos leído por los dos
en una tarde agradecida de Sol y mares,
con nuestros pies descalzos
caminantes en islas de olvidos,
salpicados en agua salada y poesía.

Démonos permiso para enredar
entre poemas nuestros dedos,
inmersos en los bosques y las piedras
de esos lugares que hemos de encontrar,
unidos en la voluntad de nuestra magia.

Te pido que nos hagamos compañía
sobre estos trechos rectos del camino
para acercarnos a tu estanque,
y amar reflejos
de la tierra y el cielo que mezclamos
con las aguas en paz de nuestra ruta.














jueves, 12 de mayo de 2016

MEMORIAL DE LAS DUNAS


Densos son los aires
allí donde las gaviotas graznan su locura
girando al sinsentido de los cienos
adornados por las tablas de millares de naufragios.

Hueca es la brisa en las entrañas
de hombre y de mujer residentes entre dunas,
arrastrados a ras de arena para huir
de las algas que hieren sus pupilas.

Miedo al vendaval en las pestañas,
en los poros,
en sus rostros aún indefinidos,
a la espera de romper y atravesar
la misma linea horizontal de soledades.

Hombre y mujer desconocidos de sí mismos,
por sí mismos sometidos
al miedo y cobardía de los vientos.

Hombre que soy, sin rasgos para ti,
mujer que eres, sin faz reconocida,
aún no encontrada,
adivinada en la intensidad de tus pisadas
en nuestras laderas móviles.
en las que por instantes enterramos cofres viejos
repletos de la hojalata del pasado
de nuestros humanos arraigos imperfectos.

Es aún nuestra verdad solitaria voluntad de ser,
un aliento unido a la observación de mutuas olas,
es también presencia cómplice,
indefinida de secretos confesados
a los brazos de la humilde bajamar.

Es nuestra ausencia tibieza agridulce en las mañanas,
cielo de alquitrán en nuestras noches,
Sol o niebla cargada de humedad y de deseo
convertido a rajatabla en abstinencia camuflada
como serpiente entre la arena,
reptando y disolviéndose
para no temer mas lo temido.

Llegaremos,
cuando ahoguemos cobardías,
a sumergirnos en el mar un atardecer de Luna y lluvia;
nos nacerán aletas,
libres en  el placer entre las aguas,
tendremos rostro y sonrisa conocida.

Alcanzaré en tus branquias la posesión de las verdades,
tú en mi timón de espumas el roce y el vaivén
de este cuerpo en tus corrientes,
temblaremos en las dunas,
con nuestras manos ancladas en milagro de sentirnos
rellenando nuestra aurora.



























EN CRUZ Y RAYA.


Trazas trenzas destruyendo las palabras,
conoces las fronteras de presentes y pasados,
emites coordenadas a raudales con tus manos
como cómplice artesana de vasijas encriptadas.

Cariátide de un templo erguido de constancia,
altruista desde tu corazón firme y creciente
de la Luna lenta y atenta que se asienta
en la inspiración de tu crisol de sentimientos.

Reina de Espadas en páginas conscientes,
verso y verbo libre de cumbre conocida,
alba anunciada entre la niebla de los bosques,
verde en tu lluvia, blanca en llama erguida.

Constructora de puentes de mil arcos de alegría,
alquimista en la estrofa y en la bendición de huellas,
esfera de aguas puras de tus fuentes conquistadas
allende las montañas que renuevan primaveras.

Libro infinito que se entrega entre mareas
arbitrado de nostalgia en mariposas de tus noches,
claridad brillante de los códices honestos
que regalan sin pudor espirales silenciosas.



               












miércoles, 11 de mayo de 2016

VIDAS POR VIVIR


En una vida tantas vidas
cosidas a tus ojos somnolientos,
nana calma enamorada,
sigilo de las sombras y los juegos.

Fuego en nuestras mentes,
en nuestros cuerpos unidos en el rastro,
vinculados en la búsqueda de paraísos que perdimos,
que soñamos,
tendidos,
atrapados en los gestos,
en el roce y la batalla,
en el Alma que me entregas en tu cuerpo abierto,
en tus sueños abiertos con tu deseo libre
hacia mis fronteras rotas.

Volando,
dejando en nuestra espalda
el temor humano de la duda,
flotemos y perdámonos,
encontrándonos,
tropezando mutuamente sobre las tablas cálidas
de estos cielos y estas llamas,
tentando con las yemas de nuestros dedos
la ruptura de los cánones no escritos,
liberando en el sudor y en las caricias
nuestro tiempo de jóvenes perdidos,
desde este Otoño sabio
que nos lanza en nuestras cuestas,
sin freno ni motor,
con nuestra inercia de piel,
de piel y nubes,
cayendo cual la lluvia,
muy despacio,
en mi cabello escaso
y en tu cuerpo de partos.


lunes, 9 de mayo de 2016

HAZ UN HAZ


Haz un haz de luz
que se adhiera a tu frente cuando ames,
que rodee de pasión tus días,
tu respiración, tu pulso,
tus impulsos,
un haz de hilos azules
que llene de esperanza a quién rodee,
que proteja a aquéllos
que tu rincón habitan.

Haz tu luz azul con tu sonrisa.

Haz un halo de luz azul
que brille en tu memoria y en tu espacio,
que cree golondrinas que no cesen
de volar libres en círculos,
unidas en la paz,
un lazo azul de mar azul
que tiña de alegría tus días nublados,
que te entregue el futuro,
que lo pose en tus manos.

Haz un alba azul de cielo azul
para que siempre
encuentres el lugar donde acogerte,
para no perder ni el Sur ni el Este,
para encontrar en tu destino
las violetas necesarias que te orienten.

domingo, 8 de mayo de 2016

DANZA DE LAS PALABRAS


Algo me dice que todo gira
y, aunque yo calle,
sigue girando.

Algo me dice que todo danza
y, aunque no hable,
sigue danzando.

Alguien me cuenta desde muy lejos
sus sueños nuevos, sus sueños viejos,
sus desencantos.

En la penumbra de esos momentos
laten a tientas sus firmamentos,
corren despacio.

Es el latido de los espejos,
la cama humilde de sus tormentos,
de sus arcanos,
de los lunares de sus recuerdos,
cristal oscuro de desencuentros,
de antiguo llanto,
el pulso añejo del desapego,
la vida huida de sentimientos
abandonados.

Algo me dice que todo avanza;
mientras se mueve
sigo callado,
desmenuzando todo lamento
escudriñado tras el rosario
de sus milagros.

sábado, 7 de mayo de 2016

AUTO SACRAMENTAL

Como un sacramento de vida y nacimiento,
o tal vez como un lamento de conjuras,
se abren mis ventanas
para observar acercarse el firmamento,
la tierra se disuelve entre mis manos;
y la esperanza,
la vanidad,
vagan por entre mis jardines mustios.

Se desplazan mis pies
teñidos por el hilo del carbón antiguo,
enfadados de cansancio,
mi cuerpo se recoge
en el heno seco del olvido.

La tierra se remueve entre mis dedos,
se oscurece,
se humedece,
portadora entre mis uñas
de tantas y tantas resurrecciones.

Aún estos ojos agotados no saben ver.

Aún estas rodillas hinchadas
no se resignan al descanso,
aún queda el tiempo de abonar mi tierra,
de prepararla para la siembra,
aún tanta voz entre los castros,
la voz del trueno,
de la tormenta,
de la lluvia feroz que me germine,
que me convierta en fruto nuevo.

Se acerca el día
de redimir mis mimbres,
de la verdad abierta
entre los claros de mi celda oscura.

EN TU ÁRBOL


Al árbol subes.
Allí te acoges
con tu mirada tierna en el silencio.
Sus frutos te alimentan.
Huyes, sueñas.
Te buscan,
no te encuentran.
Callada observas las estrellas,
y callada
esperas la llegada
de quién quieres.
Huyes, sueñas,
con el brillo de la noche
recortando tu silueta.
Tu espacio se engrandece.
Observas, callas.
Tus ojos atenazan horizontes.
Te llaman, no respondes;
no hace falta
que te citen por tu nombre.

Elevada entre las hojas recuperas
el encuentro de la luz
que te deslumbra,
la sorpresa de sus rayos generosos
como el alma que construyes
cada noche en tu atalaya
niña dulce de ojos tristes.

jueves, 5 de mayo de 2016

RUMORES, MAS RUMORES

Rumor de rumor constante,
vorágine de mentes subjetivas de opinión concreta,
información balanceante de lanzas ebrias,
lenguas muertas excesivamente vivas.

Persecución del diferente,
lapidación hiriente,
palabras como piedras,
lacerantes,
innombrables mentes,
innombrablemente efímeras,
dementes,
opinión latente entre los miedos
de los miedos aceptados sólo a medias.

Rumor preciso,
inagotable,
fruto de algún polvo irredente de ignorancia,
barro sucio del alfarero atormentado
que moldea con sus labios lo imperfecto.

Lenguas como navajas en batallas de tabernas,
incontinencia verbal,
obscenidad oral,
juegos mentales de quién nada pierde y nada gana,
del que piensa que se sienta en los altares
a impartir un cortés doctorado de venganzas
con su verdad absoluta repartida
en porciones onerosas de incierta verborrea.

miércoles, 4 de mayo de 2016

ELLA



Ella,
cantora perspicaz de mis temores,
cómplice de las imágenes
que hicieron girar la rueda de mi voz,
mujer de ojos de emoción diáfana,
narradora en sus pupilas
del amanecer rojizo de un verano de furias.

Ella,
hembra dulce de escalera atormentada,
amante de las noches de lluvias
y del lodo de los caminos infinitos,
residente en la sabana más profunda,
pintora en tantas madrugadas
de todas mis arrugas.

Ella se fue
dibujando con su rastro mi mirada nueva,
dejando mi orgullo moribundo
prendido entre sus ramas austeras,
se fue
danzando al compás de su llanto,
buscando entre las piedras
la sublime urgencia de sanar su magia.

lunes, 2 de mayo de 2016

RAÍCES DE PIEDRA


Tenemos las raíces
clavadas tan profundas en la Tierra
como anclas incendiadas
de una lancha blanca y valerosa.

Son nuestras raíces de piedra,
son los árboles las cruces
en nuestros cruces de caminos,
las colinas las olas de un rosario
adherido sin reparos al pasado,
precursor de mundos nuevos.

De Norte a Sur se agitan
los ríos, el mar, las sierras,
y estas raíces que se hunden
en piedras convertidas
cual rocas que amamos,
como canteros que somos,
cuando tallamos con cariño
cada acción y cada gesto,
cada frase y cada verbo,
cada beso.

Son las piedras que nos llaman,
que se vuelven sentimientos
en las raíces y el espejo
de nuestro mar, de las mareas,
del olor a sal,
de nuestro acento.

Son las nieblas que invitan
a sembrar la tierra,
a recoger sus frutos,
a gritar libres,
como infantes de nuevo nacimiento.

Es la melodía eterna,
siempre nuestra,
compuesta por algún desconocido,
siempre en nosotros,
siempre sumando.

Es amar, es sentir,
es no callar, y que sepan
que nuestras raíces de piedra son eternas,
que no nos  pueden arrancar
de este arena clara
que en su fuerza nos indulta,
en esta patria pequeña
que nunca cesa.

domingo, 1 de mayo de 2016

LUNA DE IMPACIENCIA


Esta Luna, impaciente, se desea.
Se refleja cual Narciso,
enamorada de sí misma,
de su imagen encendida.

Voraz devora sombras,
se alimenta;
orgullosa se descubre,
entre las cañas,
de las aguas de mis lagos,
del desierto de mis mares.

Presume de crecer,
de hacerse bella,
de robarle a algún Sol
todas sus fuerzas,
de alargar los días en las noches.

Celosa de su luz
se hace más grande.
Rebelde,
se convierte en fuego intenso.
Intensa se trastorna,
se transforma
en solista de cien cantos de tristeza.

Impetuosa sobre el Cielo
se estremece,
se hace tierna con el paso de las horas.

Me habla sin cesar,
me reconforta,
me acompaña en mis pasos esta noche
alumbrada de farolas
y de estrellas.