viernes, 27 de mayo de 2016

SEÑORA EQUINOCCIAL


Señora de equinoccios,
adivina, consejera, humilde dama,
espejo de mi fe, de mí reflejo,
curandera con palabras de mi alma.

Has vivido tantas vidas en tu vida
observada en el otero de tus átomos sinceros,
has caminado el Mundo hasta rendirlo
a la paz de tus sandalias,
cabalgado desbocada por instantes
para alcanzar estas tardes de ojos limpios
en que enhebras alfileres
sobre nubes sonrosadas,
cuando tejes tu retablo de aguas dulces
en paredes blancas rallanas con tu cielo.

Has espantado el miedo de tus venas,
lo has hecho huir con el silencio de tus noches
de aroma a hierbabuena y a rocío.

Señora de solsticios y de hogueras,
bruja buena que conjuras
con tu verbo los instantes más oscuros,
amiga de plegarias y secretos,
coleccionista de mis lágrimas,
lectora de cartones de futuro.

Edifica tu presencia el equilibrio,
la constancia entre los días derrumbados,
atesoras en tus brazos la concordia
sanadora con tus manos de mi frente.

1 comentario:

  1. Instantes tejidos desde tus versos hasta el miedo de sus venas.


    Un placer leerte, José Manuel.

    Un beso.

    ResponderEliminar