domingo, 12 de junio de 2016

A ROSALIA



Pediste ver el mar con voz cansada,
con ojos cansados de buscar,
alma agotada.

Pediste el aroma de su sal,
sentir tu piel curtida,
sanar tu incendio en soledad,
tu fuego solitario de mujer
viva de heridas.

Querías ver el mar,
oler su brisa,
aquietar entre su espuma sombras negras,
arrullar en su batalla
la locura anunciada,
la fe perdida.

Quisiste ver el mar en ese día
que las ventanas se cerraban,
alejándolo,
alejadas de tu fuego que, menguante,
fue tiempo de este pueblo humilde
y humillante;
pero el mar no se ve desde la orilla
de este valle sombrío que se esconde
a las olas y al sentir de las corrientes.

Una tarde de azul,
azul de estío,
reclamaste a las aguas tus balcones,
proclamaste la vida en tus cristales,
declamaste la huida entre tu almohada,
envuelta entre las rosas
de tus palabras.

6 comentarios:

  1. Hermoso homenaje Jose, sin duda ha, estar orgullosa de verte desde donde esté.
    Feliz noche amigo del alma.

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    1. Gracias amiga del alma. Si, para mi fue especial escribir estos versos, por lo que ella significa, y porque muchas veces, cuando recorro mis calles y paseos, pienso que ella también lo hizo. Feliz tarde noche tengas. Un abrazo.

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  2. Un precioso y sentido homenaje a la poesía hecha mujer o viceversa... preciosa oda.

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    1. Gracias Jenny. La siento doblemente a ella, por ser de mi mismo lugar, y por su modo de escribir. Un abrazo.

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  3. Es verdad José Manuel, que nosotros,los gallegos le debemos mucho a esta mujer. Galicia no sería Galicia sin ella y nosotros tampoco. Precioso poema.
    Un abrazo

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    1. Así lo siento yo también, porque de algún modo ella, de la manera mas humilde, levantó la bandera de lo que somos, fue la primera en hacernos ver cuánto de hermoso hay en esta tierra nuestra, en este pequeño paraíso lleno de poesía. Gracias por tus palabras.
      Un abrazo.

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