lunes, 22 de agosto de 2016

ACERO

Identidad confusa de neones,
lámparas que lloran tras lo absurdo,
mentiras transformadas en verdades innegables,
clamor de los tambores oxidados
que retumban con fiereza nuestra histeria.

Seis mil años de locura colectiva
nutrida por diminutas y efectivas vitaminas para el odio,
creadas para vulnerar al Hombre
encerrándolo en burbujas de consignas,
escribiendo sobre su frente los panfletos delirantes
del brillo intenso de banderas irreales.

Décadas del sueño intolerante,
del humano quejido doloroso,
tiempos de la historia vivida y recompuesta
cual lingotes de hojalata.

Acero en la espalda y las espadas,
en los grilletes de los esclavos,
metal de una fe construida entre murallas y cañones,
lágrimas humanas,
clamor humano
de jornadas convertidas en valor en efectivo,
ley del mercado,
ley primigenia de la selva,
becerro aposentado sobre pedestal de adobe.

Dolor insensato de la danza de los siglos.

Histeria de animal que sueña con sus dioses,
que dios se sueña
cuando anuda en el pescuezo una corbata oscura
para atrapar la fantasía
de papeles de colores y de arillos bronceados.

Seis mil años de historia inconfesada,
Inquisición disfrazada en algún Carnaval triste,
entregada a cualquier postor
por treinta gastadas monedas de plata.

Veneno en las memorias,
memoria envenenada por el rencor cismático
del dogma poderoso transmitido
a través de los valores alterados,
destrozados por el furor de poseer lo indescifrable,
canallesca del poder que hurga en las conciencias
esquilmando nuestro aroma humano,
vulnerando la libertad que nos otorga
el milagro poderoso de haber nacido libres.

Días de jaulas de oro,
de acero y hielo,
de billetes de metro y dinteles que se agrietan
sobre el fuego del volcán que alimentamos.



7 comentarios:

  1. Una magnifica descripción de todo el dolor humano generado por otros humanos. Me impresiona. Un abrazo

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    1. Me honra con su lectura de mis versos y con la comprensión de lo que pretendo transmitir. Muchas gracias estimado Tomás. Un abrazo desde mi Galicia hasta su Argentina

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  2. Excelente exposición..un abrazo querido José

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  3. Excelente exposición..un abrazo querido José

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  4. Jose, siento tu dolor ante la destrucción que nos estamos haciendo unos a otros en este mundo que hemos ido apresándonos de a poco por codicia, afán de ser dueños de la verdad y tanto egoísmo.
    Leo un poema extraordinario, de la cruda realidad y siento que tu sensibilidad es tal, que sufriste mientras lo escribías y te sientes impotente ante ella. Pero veo que tú haces un gran aporte abriéndonos los ojos.
    Un abrazo amigo querido.

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  5. Hoy duelen tus versos, pero siempre tan bellos e intensos que erizan la piel.

    Un beso.

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