lunes, 3 de octubre de 2016

SUSURROS

¿Por qué la obsesión de gritarle al cielo
si al final ese aullido se devuelve 
transformado entre ecos de la ira?.
¿Por qué azotamos en los aires
nuestro rubor hiriente,
desabrido,
en compases de afonías?.

Licenciemos las carencias
pronunciadas entre dientes,
conquistemos en silencio
la templanza.

Transformados en susurro,
descubramos en las voces
la plegaria que libere
estos corceles
la redención de conocer la ausencia
internándose en los ojos
y las bocas,
el sonido suave de unas alas 
o el candor de aguas que se escurren,
tibias, claras,
sobre la fortaleza de las rocas.

Seamos el silbido de los grillos 
resbalando en las tardes de verano,
una voz que pronuncie en lo lejano
las raíces y prefijos del amigo,
sin volver jamás a retorcernos
entre los claustros grises
de la furia disuelta de las grietas
que elegimos por guarida,
seamos el secreto abierto
esparcido en la quietud de los acentos
de nuestras nubes y las brisas.



5 comentarios:

  1. ...Seamos ese secreto abierto para ser vida y esparcinos en otras vidas, dejando atrás los grises de la furia o la ira en su guarida...
    Seamos vida entre vidas.
    Bellísimo "Susurro".
    Gracias por ese "Seamos".
    Abrazos, mi querido Jose.

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  2. ...Seamos ese secreto abierto para ser vida y esparcinos en otras vidas, dejando atrás los grises de la furia o la ira en su guarida...
    Seamos vida entre vidas.
    Bellísimo "Susurro".
    Gracias por ese "Seamos".
    Abrazos, mi querido Jose.

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