martes, 22 de noviembre de 2016

MARZO


Marzo volverá con el viento
girando revuelto
sobre el pedregal que mis pies
rozarán de nuevo,
despacio.
Marzo en el camino viejo,
renqueando en las almas
al caminar los pecados,
los deseos y miedos,
con la lluvia en los hombros,
la emoción en los ojos
y la fe
pesando en la espalda
callada y erguida
en el dolor que es palabra,
agua de plata de mi sequía,
alquiler de esperanza
que a lo lejos pretendo
alcanzar algún día.


lunes, 21 de noviembre de 2016

DETENTE.....

Detén tu mano, hermano,
detén el odio y los lamentos,
detente aquí a mi lado,
siente que siento
tu conciencia en mí,
conscientes, frente a frente.

Detén tu espada,
frena ese rencor latente
que se esparce en nuestra mente,
que escupimos
golpeando e hiriendo a quien nos ama.

Comprende mis palabras
ocupando el espacio que me toca
en esta vida remota y heredada.

Ponte a mi vera,
acertemos los dos con la memoria
a aceptar que somos diferentes
sin vulnerar estos huecos de impaciencia
que no nos pertenecen.

Apoya tu mano, hermano,
aquí en mi hombro,
lucha conmigo,
hazte energía
que nos lance en la Unidad
cara a la vida.

viernes, 18 de noviembre de 2016

LAS PUERTAS DE MIS NOCHES


Alzo mis manos hacia tus manos conocidas,
las que entre sus roces descubrieron 
la sapiencia de haber sido en lo remoto 
dedos uncidos para la experiencia mutua.

Alzo la vista para abrazarte
como lo harían las colinas 
al Sol cuando se esfuma envuelto de temores,
apenas recubierto por sus bosques parlanchines.

Me abro a tu alma, 
te abro mi voz, 
y nada pido.

Le entregaré a mi timidez estas coplas de nostalgia
cuando se anuncie en el regadío de tus ojos
que tu presencia me acompaña
entre los árboles cómplices de mis palabras viejas,
sobre los arcos de mis noches silenciadas,
cuando se confirme entre los riscos que vendrás conmigo
para atravesar las puertas que he entornado
en las laderas de mis noches,
y aún más describiré
con nuevos renglones áureos,
si alcanzamos a asir nuestras cumbres compartidas
que en el rubor de las tardes se conviertan
en filigranas de sonrisas,
y en el tacto descubramos 
que en tus caricias
anidará por siempre el clarín de las estrellas.









miércoles, 9 de noviembre de 2016

ALFA Y OMEGA


Llegó el día.

Sintamos como el aire inflama manantiales
y velas que antaño fueron yermas,
sintamos que se desmenuzan versos
albergando el arma cargada de futuro
que el poeta en su soledad cantó.

Aceptemos la verdad de nuestro llanto
como el eterno creador de vida
que ha de regar la tierra abandonada
y restaurarla en su virginidad lindante
con las hiedras de los muros engañosos.

Envolvámonos con las penumbras
entre árboles que lloran pesares con su ámbar,
y veamos el umbral de las mañanas
al abrir nuestras manos con el tacto
de las mariposas de Octubre y sus mensajes.

Al despertar los mirlos que las sombras niegan
vistamos nuestros cuerpos de azul,
nuestros rostros de vigilia,
las espaldas con recuerdos y alimentos,
los pies con viejas sandalias blancas.

En los días en que el Diluvio se entrometa
no detengamos nuestro aplomo en esta ruta
para otros hermanos sueño de finales,
para nosotros inicio de caminos
que el amor descubre en nuestras huellas.

No huyamos,
pues la fuga que tantas veces fue aceptada
no es la puerta que hemos de entreabrir,
pues estos días que se acercan
serán para voltear los arraigos y los miedos
de nuestras herencias primitivas.

Recordemos
que no necesitamos ver los pájaros,
que su trino nos confiesa dónde están,
y que en el velo que se quiebra en las estepas
distinguiremos en la vibración del alba
la pureza del Sol en plenitud.

Hagamos acopio de olores y colores,
aún mas de visiones y sonidos,
posemos en los cruces de senderos piedras sabias,
en prados donde florezca el azafrán silvestre
y el laurel extienda bravo su raigambre.

Vaguemos
entre los témpanos de estas madrugadas.

Habrá después un instante para el agua,
otro para el viento,
tantos para el calor y para el hielo
como nosotros queramos regalarle a nuestro avance.



martes, 8 de noviembre de 2016

EN TU CINTURA

Ardiendo en tu cintura
un nido de hipocampos
me anuncia amaneceres
cruzados por cascadas.
Al lado de tu pecho
se acogen terremotos,
renuncian los temores,
se esconde el viento sabio.

Callado a ti me acerco,
armado de inocencia,
hundido en ti me pierdo.

Sintiendo la cadencia
del alma en tus latidos
adorno con guirnaldas
los valses de tu vientre,
decoro de rubores
las llamas de tus senos.

Ardiendo en tu cintura
se incendian cataratas
de hielo y de rocío,
de nieves en tu espalda
rozada por el tibio
temblor de la esperanza.