miércoles, 8 de febrero de 2017

ALBACEA DE UN CAFE


Mis mañanas siguen siendo liturgia de siluetas,
yo su albacea callado,
propietario al amanecer
de orbe oscuro que me arde en los labios.

Reposo entre las hojas de un diario,
permito que floten las verdades y las dudas
ocultas entre párrafos
arrugados tras la caricia de mis dedos.

Desprendo de las páginas remiendos de ideas
sobre una mesa en la que estiro el tiempo,
remuevo pensamientos de ajetreo de cucharas
dentro de una tacita blanca
convertida en continente de impresiones.

Un día cualquiera,
cuando quizá no hablemos y vuelvas a leerme,
sabrás que siempre he sido sentimiento
de un hombre rústico disfrazado de retama,
adulto de soledad en las venas
y andar dudoso.

Para entonces mi silencio
te hablará de este café,
sorbido con la intuición ante un periódico
como espejo en el que se refleja
la vanidad de nuestro refugio humano,
catarás el agridulce
que espanta el miedo en las mañanas,
te diré de mi bandera solitaria
esperando que la entiendas
y de mi mano la extiendas
en las lindes de tu espacio.

Sabrás de nuestros cambios,
de tantas idas y venidas a la nada
como libros de la escuela de nuestra libertad,
entenderás tus momentos de orgullo,
mis instantes de egoísmo
desinflados con tu voz surtiendo arroyos
para apagar los pesares.

Ahora me llama el paso
de la villa que contrae en sus arterias
la sangre de murmullo rancio de paredes
como gruta y ruta enmarcadas de verdín,
afuera se distrae la bruma sobre piedras longevas,
corren sombras ambidiestras
y el río parece querer hervir de mansedumbre
disfrazado de humareda,
afuera me grita la llamada de los aires
rescatando en una arboleda de diásporas
el amor de mica y cuarzo.

Cuando se anuncie la holgura del Sol
volverá para esperarme
la lectura de los renglones rectos de la vida.





3 comentarios:

  1. Son tan intensas, estas tus letras que a veces, me quedo sin saber que decir, pero acompañan mis letras las tuyas.

    ...Renglones rectos de la vida

    que llaman a mi puerta de ayer
    busco en mis remiendos luces
    seré mañana cuando titilaren
    entre la bruma tus dedos
    despertare entre los cantos
    renacerá la caricia y seré verbo
    entre tus brazos.

    Besos muchos.

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