viernes, 31 de marzo de 2017

PLUMA DE TARDE Y AGUAS


No menguan los instantes
que tus frases rozan,
ni se borran los minutos
cuando te ausentas.

Flota cada noche en mis moradas
tu voz de incipiente incienso verde.

Boga en la penumbra
el canto imaginario de tus cejas,
leo entre la llama de una vela blanca
el Todo de este tiempo,
el Ahora presente entre nosotros

Me vuelvo jinete
en cabalgada hacia los prados
donde presumo que te apostas,
calzo espuelas de aires suaves..

Floto ante la carantoña de los vidrios,
rumio versos sobre el diván de lluvias,
en estas líneas breves
redactadas con la pluma de mis tardes



domingo, 26 de marzo de 2017

ALMA LUNA


Tres Lunas sobre tu pecho
de llanto y risa,
de sal y miel.

Sobre la luz de tu cuerpo
colgante de piedra y algas
cubre tu cuello con lluvias,
remedo de mareas vivas
abrigando en sus destinos
el temporal y la calma.

En tu calma y en tu viento
dos dunas de arenas claras,
dos que rocían la vida
con pasión de cielos llenos
y visión de tu Alma Luna,
aliento para alimento,
amor de mujer y madre
de mar de tu piel extensa,
menguante, creciente y nueva,
de pez que nada en tus poros
girando rebelde y puro,
sincronizando tus olas
de noches plenas y Otoño.

Sobre tus dunas el fuego
y el agua de tus caminos
siembran de huellas calmadas
la canción de tu presente
siempre libre, siempre tuyo.











jueves, 23 de marzo de 2017

EN TUS DEDOS


A través de tus telares
veo resucitar los días,
despierto con tu balada.

Dime,
esposa de los juncos,
dónde acomodas tu lecho
de ocaso de primaveras.

Tus manos evaden arroyos
para desembocar traviesos
en vértices de tus pestañas.

Dime,
amada de albas,
cuáles son los secretos
que conmueven serranías.

En la costa extiendes oro
con el roce de tu nácar
para convertir en verso
tu canción de caracolas.

Dime,
mujer de tardes del Norte,
cómo utilizas la magia
embalada de templanza.

Tus pasos sobre las rúas
borran el vapor insano
de las callejuelas áridas.

Dime,
dama de helechos,
dónde guardas las tinajas
con las que lavas mis ojos.



viernes, 17 de marzo de 2017

PALABRAS EN LA NOCHE


A fuer de ser sincero
te imagino desenvuelta entre hilos claros
cosidos como aparejos nuevos en tu voz,
siempre honesta,
curtida tu piel libre y marinera por el Sol,
siempre cubierta
por tersas redes de constancia
desde las manos a los pies.

Y seré sincero cuando te hable
de cuánto sé de los delfines de tus proas,
cuánto conozco de la calma de tu andar
o de tus inquietudes y noches en vela,
y que no espero de ti
más que sigas regalándome,
sin firmar en los tiempos,
esta ternura que flota
al comprender los golpes
de éstos mis remos que a veces lees
resueltos en un agitar de olas,
y conmoverte y conmovernos
con la visión de alguna estrofa,
de alguna estrella mutua,
de un bosque rizado por los vientos
o por sonetos volcados entre tus carcajadas.

Si algún día sientes que el aire no te impulsa,
que tu resuello te domina,
búscame lejano y cerca,
pues sólo seré silencio para mi,
y seré oídos y yodo que esparcir pueda
cual bálsamo con que sanar tus quemaduras.

sábado, 11 de marzo de 2017

VOLVER (I)



Perdidos y huyendo perdemos las suelas
sobre los cementos de huellas difuntas,
perseguimos,
prisioneros de un sueldo,
pagar el asueto del tiempo robado
firmando con prisa
un enorme bloque de hormigón podrido.

Vemos que en volandas se evaden los días
desnudos e iguales;
los hombros se agotan en los calendarios
de niños envueltos en coraza adulta,
los ojos cercados
con frunces de años que asemejan siglos.

¿Volveremos al tiempo que sigue en nosotros
sentados en luces que giran y giran?.

¿Palparemos en viejas bombillas
de un viejo tiovivo
la risa sincera que con miedos se fue?.

¿Soñaremos valientes asaltar los huertos?.

¿Robaremos la fruta madura?.

¿Llenaremos los patios con ruido
de un viejo balón descosido y sin aire?.

Recorramos la suma del tiempo
que nos resta cubrir,
espantemos del vidrio gastado
estas pesadillas que vuelven ansiosas
al amparo de los cuartos muertos
con óxido hueco de nuestras colmenas.

Derribemos verjas y abramos los parques
con manos abiertas a nuestros deseos,
corramos descalzos
en el juego inmenso de los niños viejos.


.










viernes, 10 de marzo de 2017

REGUEIROS DO TEMPO


Fontes vellas e prados longos,
pasales esquecidos nas silveiras,
lume eterna baixo do pote
na lareira dos contos e das lendas.

Graneiras onde medra a hedra,
lindeiros dos canteiros sen nome
cubertos de feitizos e do musgo
dos nosos días de cativos.

Castiñeiros coas follas secas,
herba húmida nas leiras,
cabezóns que bogan na corrente,
zapateiros camiñantes das augas.

Pan na artesa,
fariña na maquía,
carozos no pendello,
palleiros dourados nas eiras.

Sol que brila nos regueiros,
mulleres segando nos prados
con fouciños de prata
afiados no esmeril antergo.

Nenos fumos e nenos somos
no regato das lembranzas,
no fungar da choiva no Novembro,
no canto co solpor do cuco,
no chorar na noite das mouchas.

Sempre cativos, sempre nenos,
na inquedanza e na presenza
da memoria que esmorece
tinguindo os ollos co luar
camiñando á nosa beira.



miércoles, 8 de marzo de 2017

SIEMBRA EN UN LIENZO


Siembra con alas en tus pies un remolino
que le haga cosquillas a las piedras,
abriga entre las manos un pincel
que se impregne de acuarelas y de agua,
que cuente cómo descubres los colores
surgiendo desde el sosiego de tus ojos.

Vuela con los dedos calzados de viento,
desprende desde el cielo sin miedo tu plumón,
y cubre lienzos con la voluntad de tus óleos,
y sueña entre los círculos que dibujes
el milagro y el abrigo de tus vidas
y la sorpresa del caos en el orden de las ramas.

Hoy es día para que los hombres callen,
es jornada de jardines, de bancos vacíos,
día para pensamientos nutridos de fuentes
y espejos de silencio brotando de los suelos.

Hoy es jornada para conversar con los paraguas,
pedirles permiso para que nos instruyan
con sus frases revueltas de nubes alteradas
por la voluntad que rebosa en su bautismo.

Callemos y escuchemos.



domingo, 5 de marzo de 2017

SEFARAD


¿Por qué reniegas, Sefarad,
de estos tus hijos,
por qué nos abandonas,
por qué nos aborreces?.
¿Por qué tu rabia y tu temor al diferente,
 a quién te ama con palabras y  con gestos?.
¿Por qué, Madre, nos repudias,
por qué nos lanzas
al destino incierto de otras tierras,
al rumor incomprensible de otras voces?.

Preñados de recuerdos nos alejas
sobre galeras de ruinas,
que son cunas para el miedo,
a vivir el sin vivir en otras costas,
con el sonido del ladino entre los labios
y la memoria de cantares de niñeces,
sin más pasaje que las llaves de las casas
que tus rencillas nos obligan a olvidar.

No repitas, Madre amada, los errores,
no te invada la violencia ni los sueños
de ese oro que allende el mar
pretendes hacer tuyo,
aliméntate del crisol de tus matices,
de tus sombras y armonía de tus luces,
adivínate y aprende del desgarro de tu historia.

No destruyas, no ambiciones,
sé quién eres,
y perdona, Sefarad, a estos tus hijos
que se alejan perdidos en las aguas,
y perdona a tus hijos que aún te aman,
que aún anhelan el regreso hasta tus puertas
y al calor de Madre de tu Sol.