domingo, 26 de marzo de 2017

ALMA LUNA


Tres Lunas sobre tu pecho
de llanto y risa,
de sal y miel.

Sobre la luz de tu cuerpo
colgante de piedra y algas
cubre tu cuello con lluvias,
remedo de mareas vivas
abrigando en sus destinos
el temporal y la calma.

En tu calma y en tu viento
dos dunas de arenas claras,
dos que rocían la vida
con pasión de cielos llenos
y visión de tu Alma Luna,
aliento para alimento,
amor de mujer y madre
de mar de tu piel extensa,
menguante, creciente y nueva,
de pez que nada en tus poros
girando rebelde y puro,
sincronizando tus olas
de noches plenas y Otoño.

Sobre tus dunas el fuego
y el agua de tus caminos
siembran de huellas calmadas
la canción de tu presente
siempre libre, siempre tuyo.











sábado, 11 de marzo de 2017

VOLVER (I)



Perdidos y huyendo perdemos las suelas
sobre los cementos de huellas difuntas,
perseguimos,
prisioneros de un sueldo,
pagar el asueto del tiempo robado
firmando con prisa
un enorme bloque de hormigón podrido.

Vemos que en volandas se evaden los días
desnudos e iguales;
los hombros se agotan en los calendarios
de niños envueltos en coraza adulta,
los ojos cercados
con frunces de años que asemejan siglos.

¿Volveremos al tiempo que sigue en nosotros
sentados en luces que giran y giran?.

¿Palparemos en viejas bombillas
de un viejo tiovivo
la risa sincera que con miedos se fue?.

¿Soñaremos valientes asaltar los huertos?.

¿Robaremos la fruta madura?.

¿Llenaremos los patios con ruido
de un viejo balón descosido y sin aire?.

Recorramos la suma del tiempo
que nos resta cubrir,
espantemos del vidrio gastado
estas pesadillas que vuelven ansiosas
al amparo de los cuartos muertos
con óxido hueco de nuestras colmenas.

Derribemos verjas y abramos los parques
con manos abiertas a nuestros deseos,
corramos descalzos
en el juego inmenso de los niños viejos.


.










miércoles, 8 de marzo de 2017

SIEMBRA EN UN LIENZO


Siembra con alas en tus pies un remolino
que le haga cosquillas a las piedras,
abriga entre las manos un pincel
que se impregne de acuarelas y de agua,
que cuente cómo descubres los colores
surgiendo desde el sosiego de tus ojos.

Vuela con los dedos calzados de viento,
desprende desde el cielo sin miedo tu plumón,
y cubre lienzos con la voluntad de tus óleos,
y sueña entre los círculos que dibujes
el milagro y el abrigo de tus vidas
y la sorpresa del caos en el orden de las ramas.

Hoy es día para que los hombres callen,
es jornada de jardines, de bancos vacíos,
día para pensamientos nutridos de fuentes
y espejos de silencio brotando de los suelos.

Hoy es jornada para conversar con los paraguas,
pedirles permiso para que nos instruyan
con sus frases revueltas de nubes alteradas
por la voluntad que rebosa en su bautismo.

Callemos y escuchemos.



domingo, 5 de marzo de 2017

SEFARAD


¿Por qué reniegas, Sefarad,
de estos tus hijos,
por qué nos abandonas,
por qué nos aborreces?.
¿Por qué tu rabia y tu temor al diferente,
 a quién te ama con palabras y  con gestos?.
¿Por qué, Madre, nos repudias,
por qué nos lanzas
al destino incierto de otras tierras,
al rumor incomprensible de otras voces?.

Preñados de recuerdos nos alejas
sobre galeras de ruinas,
que son cunas para el miedo,
a vivir el sin vivir en otras costas,
con el sonido del ladino entre los labios
y la memoria de cantares de niñeces,
sin más pasaje que las llaves de las casas
que tus rencillas nos obligan a olvidar.

No repitas, Madre amada, los errores,
no te invada la violencia ni los sueños
de ese oro que allende el mar
pretendes hacer tuyo,
aliméntate del crisol de tus matices,
de tus sombras y armonía de tus luces,
adivínate y aprende del desgarro de tu historia.

No destruyas, no ambiciones,
sé quién eres,
y perdona, Sefarad, a estos tus hijos
que se alejan perdidos en las aguas,
y perdona a tus hijos que aún te aman,
que aún anhelan el regreso hasta tus puertas
y al calor de Madre de tu Sol.