miércoles, 19 de abril de 2017

HOY TE ESCRIBO



Hoy redacto este mensaje
camuflado con la horma de unos versos
para contarte de toda la tortura
que en días grises amontoné en mis fauces,
de mis disculpas y culpas
trasladados en vida al refugio sombrío
de una choza de secas cañas.

Hoy desde la libertad te hablo
de aquellas veces que quemé las lanchas
con las que abordé islas negras
envuelto en el misterio de aprender,
convencido de que en la soberbia
se escondía la verdad,
travesía y escozor perdidos
en la existencia salvaje
que por instantes pensé sentir
sobre mis lagos angustiosos.

Ahora sé que he de informarte
de la escuela que es mi habitación,
del saber de sentirme un ermitaño
en el momento en que sorbo frases
y remuevo mi árbol fértil
para ver que sus frutos se desprenden,
tras dejar en el correr del tiempo
todos los murmullos esclavos
que fueron mi difusa propiedad.

Termino esta misiva
confirmado en el saber que nada tengo,
que no le exijo a los demás su coherencia,
y que todos poseemos un archivo
donde ocultar contradicciones,
tal y como disperso de mi despensa
la memoria de la asfixia y del veneno
perdidos en el siroco desplazado
a la frontera y abandono de la nada
exhalada en las ascuas del pasado,
respirada en el rocío del presente.

3 comentarios:

  1. Un gran y profundo poema José Manuel. En efecto, todos disponemos de ese archivo que contiene nuestro bagaje, lo que somos con nuestras contradicciones. Un gran abrazo amigo.

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  2. Apreciado José,
    Al comenzar a leerte no pude parar, era como estar escuchando tu voz. Gracias por compartirlo conmigo
    Recibe mis respetos.

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    1. Apreciada Lis
      La mayor alegría que un poeta recibe es la emoción de quién lo lee. Gracias por tu amistad.
      Mis respetos, amiga.

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