lunes, 2 de octubre de 2017

QUE ESTALLE LA PAZ


Afilemos viejos lápices,
esgrimamos tizas blancas,
unámoslos en barrera de armonías,
detengamos con su fuerza
la agonía de cañones
del hambre de los hombres,
escribamos las palabras
con las que remendar auroras
en ofrenda de las selvas.

Que nos inunde la paz,
volteada como diábolo
en su cuerda,
disparada como flecha
hacia la diana
de los sentimientos libres,
que estalle repentina
la esperanza contundente y absoluta
cuando cese la epopeya
de los duelos,
el combate por el pan
de cada día.

Soñemos
ocho estrellas blancas,
soñemos limpia la bandera
hoy ultrajada por manos negras,
soñemos en la paz,
en la esperanza,
volvernos sobre el mar
como una lanza
cargada de justicia y de prudencia.

Roguemos
por el tiempo en que será
la libertad
con la que abrazar la tierra,
con la que respirar presencias,
en la que dibujar
sin sombras
ni silencios ni cadenas.

De pronto se hará el mañana,
y este tiempo,
inflado de paciencia,
verá crecer los hongos y los setos,
y hasta el río,
guardián de los secretos,
hará remansos,
deteniendo el curso de su llanto.

Asaltados nuestros diques
reventará la paz en mil burbujas,
con cada espina,
en cada esquina,
en tus ventanas,
bajo mis puertas.

4 comentarios:

  1. Un gran poema José Manuel. Un grito por la paz que se escuche bien alto en todos los rincones del planeta. Un fuerte abrazo querido amigo.

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    1. Todo lo que veo me convence cada vez mas que el engaño y la violencia no nos van a conducir a la verdad ni a la justicia, que los lápices y tizas han de dibujar y escribir la tolerancia. Un fuerte abrazo querida amiga. Gracias por leerme.

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  2. Respuestas
    1. Gracias infinitas por leerme y por sentir mis versos. Un gran abrazo, Maria Pilar.

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