martes, 5 de diciembre de 2017

DEL INVIERNO Y DE LA INFANCIA



Es hoy,
para el poeta,
un día como de infancia,
de lluvia tolerada sobre su frente
y saetas de memorias
en casi invisible vuelo raso,
día para resguardarse
bajo el techo de pizarra
de su atrio de paredes longevas,
iglesia antigua
escoltada a su diestra por tejo rudo,
a su izquierda por abeto esbelto.

Es tarde engendrada con pan,
mantequilla y nata,
para soñar vocablos nuevos
en la velada
de una habitación cárdena,
abrigo de musgos que en un quejido
enciende una fuente
de hiedra creciente que escala,
ocultando los ojos,
la ventana abierta al saber del deshielo,
es instante de voces
de dignas madreñas brillantes de lodo
entonando canción de meandros,
de piedra oscura
y de puente de hierro.

Es vuelo de copos,
mariposa posada en sus canas,
viento de recuerdo del techo ceniciento
de su hogar de montaña,
juegos infinitos ante el fuego,
y cariño de un quinqué
acercando las caricias
de unas sábanas de lino.

Son las horas
recostadas sobre el calor de la paja
como quien reposa
en abrazo largo de sus nuevas Lunas,
atesorando el calor
ante puertas traseras de invierno,
minutos de la medianoche
temidos por temblor de cristales,
miedos a las sombras de cuentos.

Pervive el poeta en sus huertos
como entre acuarelas
de amarillo y púrpura,
inhala su día en  la cima de un árbol,
imita el batir de olas
en las hojas que caen
como copos dorados,
dormita en las aguas,
se escurre en la atmósfera
cortada en carámbanos.

2 comentarios:

  1. Que placer descubrirte
    leerte sentirte
    en cada palabra que has tecleado
    gracias por aparecer de sorpresa en mi blog
    Un beso con chocolates te mando hoy

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  2. Gracias por sentir lo que he escrito gracias por venir a visitarne y por tanta alegría que leo en ti.

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