martes, 24 de abril de 2018

NATSUKASHII


Por camino de albas ella venía,
con el perdón de los antepasados
presionándole los hombros y los pies,
anegada de diluvios.

Me sonreían sus pestañas tristes
mientras sobrevolaba
con mirada de ibis negro
el alrededor de mis sombras,
acariciándolas con su meñique,
cancelando con un gesto mis deudas,
disponiéndome a alzar el vuelo
entre la narración de sus vidas.

Ella me rellenaba con mil historias,
con leyendas del aviador
para siempre extraviado en su selva,
con el por qué fascinante de su nombre,
me contaba del tormento destructor
de un volcán sepulturero de huertas feraces
y de la inocencia de los engañados,
me explicaba cómo eran
los jardines maldecidos e invadidos
por la hojarasca asesina de las ánimas,
y de como la sangre enamorada
regó su tierra virgen.

Yo la escuchaba,
con su acento
tramaba un remolino comprensivo
dentro de mi pecho,
su voz se conformaba
en traste de guitarra afinada de aventuras,
y así ella llenaba mi día
con el helio cálido de sus misterios,
hasta completar el círculo
en albas próximas
dictadas por la voz de los antepasados.

La veo ahora como cuando era nube
transformada en lluvia de los trópicos,
cielo de Primavera rabiosa
y de dos Lunas fluctuantes en crecimiento,
la veo como cuando mi antojo
era la superficie de sus suspiros,
cuando una brújula enloquecida
giraba sin pudor en su vientre,
cuando en un tictac
circulaba prisionero en su segundero de bronce,
y su boca hurgaba en nuestra selva
dibujando la frontera de mi aposento,
hasta que alcanzaba a convertirme
en el cristal de los prodigios.

Sembraba de migas de pan mi laberinto gozoso,
siempre indicaba sobre mi piel
sus señales y mis sendas
mientras yo impulsaba con letra cursiva
la incubación de su cintura,
clamaba por mis labios
queriendo recitar rimas insaciables
descamisándome con su aliento dulce,
me hacía redactar sobre su espalda
palmo a palmo la alegría,
siendo yo la huella táctil
de su lenguaje de mujer sin miedos.

Pido hoy que en sus manos se disponga
la intimidad de los libros libres
y que un paraguas rojo guarezca el amor
allí donde lo encuentre.....

6 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias mi querida Mucha. Gracias por estar aquí. Un gran abrazo. Se te aprecia MUUUCHO.

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  2. Magistral, José Manuel !!!

    Estoy sin palabras... poemazo, paisano !!!

    Unha aperta dende Lugo.

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    1. Gracias Joaquín !!.
      A veces son así, vienen casi sin pensar. A veces hay un sentimiento tan profundo que los versos parecen ya escritos.
      Unha aperta moi grande dende Padrón.

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  3. Me dejas sin palabras al leerte, como le ocurre a Joaquín, y es que cuando brillan las palabras es mejor dejar que resalten y dejar muda la voz para poder disfrutar de tus preciosos versos.

    Mi admiración.

    Besos enormes, mi buen amigo.

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    1. La admiración es mutua, bien sabes que me gusta leer tus versos y que algunas veces inspiran los mios.
      Te agradezco esta amistad que la poesía ha creado entre nosotros.
      Gracias por tus palabras, siempre llenas de apoyo y comprensión.
      Muchos besos para ti, mi amiga.

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