sábado, 12 de mayo de 2018

ACOMPAÑÉMONOS


Tus ojos se vuelven un arroyo
para mis ojos de sabiduría absurda,
y los míos atraviesan tu inquietud
hasta amasarla y hacerla pan de madurez.

No solicito de ti
versos que nada me digan,
tan solo que un beso en la mejilla
o una caricia sobre mi rostro no afeitado
sean la confesión de lo que sientes,
no sueño conque me otorgues
veinticuatro horas de pasión,
no reclamo de nosotros una unión agotadora,
pues sé que tendremos la fe
de ese momento en el que entre palabras
crearemos un solo Alma en los sentidos,
y nos extenderemos
por lo profundo de nuestras avenidas.

No te pido que hables siempre;
acepto tu silencio
como el agua de futuros días de lluvia,
cuando te invite a saltar sobre los charcos
o a recorrer las cuestas de nuestras horas
sin ningún paraguas pasajero
que nos cubra,
acepto tu compañía callada
entre los instantes de dudas y de enojos,
de tristeza y de alegría.

Solo puedo pedir que nos acompañemos
hasta el estanque con el que un día
te acercaste a mi penumbra,
y que sentados a la sombra
de un árbol escogido por azar
hablemos sin reloj que mida tiempo,
solo sé pedir este presente
que vuele envuelto en aire entre nosotros,
la verdad incrustándose
en la serenidad de las gargantas,
la sin medida de los minutos ciertos
transformándose en tu risa,
y que por sorpresa un simple beso
sea el que abra nuestras puertas
para hacernos alcanzar la comprensión
de quiénes somos.

Nunca asaltaré tu Mundo,
pero sueño;
permíteme soñar la fantasía
de saber de tus oídos escuchando mi latir,
de sentirte dormida en mi sofá
apoyada tu sien sobre mi pecho,
mientras te arrullo,
mientras acaricio tu cabello
revuelto por mis dedos de obrero humilde.

Démonos permiso de soñarnos
envueltos en manantiales de ternura
con un libro de sonetos leídos por los dos
en una tarde agradecida
por el Sol y por los mares,
con nuestros pies descalzos
caminantes sobre islas de olvidos,
salpicados en aguas saladas y poesía,
démonos el permiso de enredar
entre versos nuestros dedos,
inmersos en los bosques y en las piedras
de los lugares que hemos de encontrar,
unidos en la voluntad de nuestra magia.

Te pido que nos hagamos compañía
sobre estos trechos curvos del camino
para acercarnos a tu estanque,
y amar el reflejo de las tierras
en el cielo que mezclamos con las aguas
en la paz de nuestra ruta.




4 comentarios:

  1. "un beso en la mejilla
    o una caricia sobre mi rostro no afeitado
    sean la confesión de lo que sientes" Me gusta este amor.

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  2. Una piacevole sorpresa il tuo blog, sono arrivata per caso, ho avuto modo di leggere qualche poesia e sono incantata per la bellezza di questi versi, complimenti, tornerò volentieri per seguirti.

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